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el nuevo reto del G-20 es superar la crisis
| Los líderes de los 20 países más ricos se reunieron en Londres para buscar acuerdos que le permitan al mundo seguir adelante. |
| Por Simon Kennedy |
| Bloomberg |
 | | Eric Feferberg / AFP | | A pesar de los disgregados que se ven, los líderes del G-20 lograron acuerdos para paliar la crisis mundial. |
Los dirigentes mundiales acordaron un marco normativo para frenar los excesos que han alimentado la peor crisis financiera en sesenta años y prometieron más de USD 1 billón de ayuda urgente, con el propósito de atenuar los estragos de la recesión internacional.
Los gobernantes del grupo de los 20 países más ricos del mundo, que se reunieron en Londres la semana pasada, hicieron un llamamiento a que se impongan límites más estrictos a los fondos de cobertura de riesgo, la remuneración de los ejecutivos, las firmas de calificaciones de crédito y la toma de riesgos.
También triplicaron los recursos del Fondo Monetario Internacional y ofrecieron liquidez para revivir el comercio y facilitar que los países sobrelleven las dificultades causadas por el gran aumento del desempleo. Pero evitaron la controvertible cuestión de aprobar o no más estímulos fiscales para sus economías.
El comunicado emitido por el G-20, al finalizar la cumbre de Londres, equivale a un esfuerzo de reescribir las reglas del capitalismo para adaptarlas a una economía mundial integrada que ha rebasado la capacidad de gobiernos individuales para mantenerla dentro de su cauce. El objetivo era impedir una repetición de la turbulencia mercantil que ha agobiado al mundo durante los últimos dos años.
“Hemos llegado a un consenso nuevo para tomar medidas mundiales conjuntamente a fin de lidiar con los problemas que afrontamos”, dijo el primer ministro británico Gordon Brown a los periodistas después de haber hecho de anfitrión de las negociaciones. “Hubo un acuerdo sustancial sobre la necesidad de hacer lo imposible para restaurar el crecimiento”.
Los dirigentes volverán a reunirse en Nueva York, en septiembre de 2009, dijo el presidente francés Nicolás Sarkozy.
Si bien los países mantendrán el dominio de sus mercados y compañías, el G-20 trató de crear una mayor congruencia y cooperación sistemática. El organismo establecerá un Consejo de Estabilidad Financiera para congregar a los reguladores y aunar fuerzas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para dar alertas tempranas de amenazas potenciales.
Los sistemas reguladores nacionales se remozarán para mantener una vigilancia más estrecha de las amenazas al sistema mundial, dijeron los gobernantes. Una vez que la recuperación se produzca, se empezará a elaborar las nuevas reglas destinadas a impedir el apalancamiento excesivo y a forzar a los bancos a apartar más dinero para contingencias durante las épocas de prosperidad.
Los fondos de cobertura de riesgo que sean ‘sistémicamente importantes’, “se verán sujetos a una mayor reglamentación y supervisión, al igual que los instrumentos y mercados financieros claves”, informó el G-20, en su resolución final. Esto supone un revés para la canciller alemana Ángela Merkel y Sarkozy, quienes propusieron que se reglamentaran todos los fondos de inversión.
También se establecerán principios de remuneración y bonificación para crear “sistemas de remuneración sostenibles”. Se instruyó a los elaboradores de normas de contabilidad que mejoraran los métodos de valoración, y a las compañías de calificaciones crediticias se las obligará a ceñirse a un código de buena conducta.
El G-20 dijo que los paraísos fiscales, un punto controvertible en las negociaciones, serán sancionados si no suministran información suficiente. Las autoridades discreparon sobre si la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) debiera publicar una lista con los nombres de tales países. Finalmente acordaron no impedirlo.
El pacto del G-20 representa una reducción de diferencias después que Merkel y Sarkozy llegaron a la cumbre exigiendo que Gordon Brown y el presidente estadounidense Barack Obama apoyaran dar una respuesta más detallada a la crisis de lo que se planeaba inicialmente.
“No pensábamos que habría un acuerdo tan amplio”, dijo al final Sarkozy. Merkel señaló que el acuerdo era una “victoria del sentido común”. El premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, profesor de la U. de Columbia, expresó en una entrevista que si bien todo depende de cómo se apliquen las reglas nuevas, el G-20 ha dado “un importante paso adelante” al decir que a los mercados se los debiera someter a un mayor control estatal.
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