La multinacional energética Total anunció hoy el cierre definitivo de su refinería ubicada en Dunkerque, en el norte de Francia, pese a las huelgas y fuertes protestas de los trabajadores durante varias semanas.
Los 370 empleados, apuntó Total, podrán trabajar en otros sectores de la compañía u optar por la prejubilación.
Debido a los planes de cierre, los empleados de la empresa empezaron huelgas que por momentos afectaron a todas las refinerías de Total en las últimas semanas.
En varias gasolineras hubo problemas por la falta de combustible. La multinacional se comprometió antes a mantener la capacidad de todas las demás refinerías.
En el local de la planta de Dunkerque se creará un centro de formación y tecnología, anunció también la empresa. Total justificó su decisión de hoy con el exceso de capacidades.
La empresa registró sólo en Dunkerque pérdidas de 130 millones de euros (unos 177 millones de dólares) en 2009. Los sindicatos, por su parte, hicieron referencia a las ganancias totales de la compañía por un monto de unos 8.000 millones de euros el año pasado.
Algunos representantes de los trabajadores anunciaron que someterán a una evaluación jurídica el proceder de Total.
Para demostrar su interés en la región de Dunkerque, la empresa anunció por lo demás una participación en el terminal de gas metano planeado por la energética EDF.
El proyecto crearía al menos unos 50 empleos directos y otros 150 indirectos en la región. Durante la fase de construcción trabajarán ahí unas 1.200 personas, señaló Total.