El banco emisor de Alemania, el Bundesbank, anunció hoy en Fráncfort que terminó el difícil 2009 con un beneficio neto de 4.100 millones de euros (5.600 millones de dólares) frente a los 6.300 millones de euros (8.600 millones de dólares) del ejercio anterior.
Como dispone la ley, el Bundesbank transfirió hoy mismo al Estado alemán el total del beneficio. En concreto, 3.500 millones de euros (cerca de 4.7500 millones de dólares) irán a parar a los presupuestos del Estado y con el resto del monto se amortizarán deudas.
Su presidente, Axel Weber, explicó que el retroceso de beneficios "se debe sobre todo a menores ingresos por intereses". La razón de ello es que la tasa principal para la zona euro se situó en su mínimo histórico. Desde mayo, esa tasa se ubica en el 1,0 por ciento.
Así, los intereses, la principal fuente de ingresos para el Bundesbank, se redujeron a la mitad de un año al otro. Los ingresos netos derivados de los intereses pasaron de los 8.400 millones de euros (unos 11.400 millones de dólares) de 2008 a 4.200 millones de euros (5.700 millones de dólares) el año pasado.
Además, al mejorar la situación de los mercados financieros, también menguó la necesidad de los bancos de tomar prestado dinero barato de los bancos centrales, recordó Weber. Por el contrario, el banco central de Alemania sacó provecho del alto precio del oro, que permitió que las generosas reservas que tiene del preciado metal aumentaran su valor.
Por otra parte, en su comparecencia, Weber se mostró muy optimista respecto al futuro desarrollo de la coyuntura. "La recuperación de la economía mundial ha ganado fuerza en 2010" y de ello puede sacar mucho partido Alemania, uno de los primeros países exportadores del mundo, recordó Weber.
"Muchos factores apuntan a que en lo que queda de año, podremos ver un fuerte crecimiento", reiteró el mismo. "Estoy seguro de que el proceso de recuperación que comenzó en verano (boreal) de 2009 sigue intacto y se mantendrá pese a la débil dinámica en invierno".
Por otra parte, Weber elogió las medidas que ha adoptado Grecia, el gran deudor de la eurozona, para sanear sus finanzas y reducir el grave déficit estatal que padece. "Si Grecia aplica ese programa completamente, podría llegar antes que Alemania al tres por ciento que contempla el Pacto de Estabilidad y Crecimiento", dijo Weber, quien sin embargo no consideró necesario crear una institución europea para salvar a los grandes deudores.
"Lo decisivo es la voluntad de la Unión Europea de cumplir las normas existentes", defendió. "Si esa voluntad falla, una nueva insitución tampoco servirá de nada".
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, propuso recientemente la idea de crear un fondo monetario para el bloque comunitario que ayude a evitar que se repitan crisis como la de Grecia.
La Comisión Europea se mostró dispuesta el lunes a consider esa idea basándose en el modelo del Fondo Monetario Internacional (FMI).