El oro olímpico que ganó la surcoreana Kim Yuna el mes pasado en el patinaje artístico de los Juegos de Invierno de Vancouver no solo impulsará su carrera, sino que también debería sumar varios miles de millones de dólares a la economía de su país.
El economista del Instituto de Investigaciones Económicas Samsung Lee Dong-hun estimó que la cuarta economía más importante de Asia se beneficiaría con 17.820 millones de dólares gracias al récord de medallas obtenidas por atletas surcoreanos en Vancouver.
Corea del Sur finalizó en el quinto lugar del medallero olímpico, la mejor ubicación de su historia, con seis oros, seis platas y dos bronces. Todas las preseas llegaron a través de los eventos de patinaje, incluyendo una de Kim, la patinadora de 19 años que es apodada "Reina Yuna" en su país.
"El espléndido logro del país en los Juegos de Invierno 2010 reforzará la energía alternativa, un prerequisito para convertirse en un país avanzado", escribió Lee en un informe. "Luego de ver la actuación de Kim Yuna, los coreanos quizá hayan experimentado una realzada sensación de confianza que anima la creencia en que, uniendo sus capacidades, los coreanos pueden lograr lo que sea", agregó.
En una nación con pocos pares dispuestos a producir estadísticas, el economista apuntó los beneficios a áreas como el mayor reconocimiento de marcas para compañías y el impulso a las exportaciones y la demanda doméstica.
El economista hizo hincapié en que de ese modo se planteaba una de las principales razones por las que Corea del Sur debía insistir en la posibilidad de organizar los Juegos de Invierno del 2018.
La ciudad de Pyeongchang se está presentando por tercera vez consecutiva para ser sede del evento, luego de haber perdido por poco el derecho a los Juegos 2010 y 2014 con Vancouver y Sochi, respectivamente.