Productores de café y cacao de una convulsionada zona cocalera de Perú que impulsa la exportación de productos alternativos podrían quebrar ante las elevadas multas fijadas por el recaudador de impuestos, que los acusa de evasión, dijeron el miércoles líderes campesinos.
La Cooperativa Valle Río Apurímac (CACVRA) es la mayor de tres asociaciones de cafetaleros ubicada en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE), una zona de la selva sur del país considerada como el mayor cinturón cocalero del mundo, según Naciones Unidas.
En esa región operan, además, remanentes de la guerrilla de Sendero Luminoso que trabajan en alianza con los narcotraficantes y que han matado en el último año a cerca de 40 soldados y policías pobremente equipados.
"Somos 2.400 productores de café orgánico y cacao que hemos sobrevivido a la violencia de Sendero Luminoso, a los narcotraficantes y ahora tenemos a la Sunat (recaudador de impuestos)", dijo el presidente del consejo administrativo de CACVRA, Gregorio Pariona, a periodistas.
"Fácilmente nos van a desaparecer de una zona que es conflictiva, donde los cultivos de coca están al costado de los cafetaleros. Ahora empiezan con nosotros, luego van a hacer lo mismo con otras cooperativas", agregó.
CACVRA exporta café y cacao orgánicos hacia Estados Unidos y Europa. Perú es el tercer productor cafetero de Latinoamérica detrás de Brasil y Colombia y es también el mayor productor de café orgánico del planeta.
El presidente de la Junta Nacional de Café, César Rivas, explicó que los cafetaleros tienen una política de "reintegros" o abonos por ventas de cosechas de sus asociados, por los que según la Sunat no pagaron impuestos.
Rivas también acusó a la SUNAT de un "desconocimiento total del campo que está llevando al colapso de los campesinos que producen una economía lícita".
El agricultor refirió que entre otras observaciones, la Sunat reclamó la "no bancarización de los pagos a los socios, sabiendo que en la zona no opera ninguna entidad bancaria".
Los campesinos tendrían que trasladar el dinero en un viaje de ocho horas para llegar a una ciudad cercana que tenga un banco, precisó Rivas.
Los cafetaleros piden al Congreso que apruebe incluirlos en la ley general de cooperativas, que actualmente exonera de algunos impuestos a las asociaciones y cooperativas sin fines de lucro.
"El problema podría convertirse en mucho más grave porque los cafetaleros van a salir y nos van a desautorizar a mantener la prudencia que estamos pidiendo", afirmó Rivas.