A partir de la semana próxima, los viajeros que lleguen a Estados Unidos sin necesidad de visados deberán pagar una nueva tasa, lo que ha generado un importante incremento en las solicitudes de ingreso para evitar dicho impuesto, informaron funcionarios.
Los viajeros de la mayoría de los países de la Unión Europea, de Australia, Nueva Zelanda, Japón, Corea del Sur y Brunei deberán pagar la tasa de 14 dólares a partir del próximo miércoles. El impuesto incluye un cargo de diez dólares para ingresar a Estados Unidos bajo el Travel Promotion Act aprobado por el Congreso y cuatro dólares para el Sistema Electrónico de Autorización de Viajes (ESTA), un sistema de monitoreo de seguridad en vigencia desde enero de 2009.
Poco antes de que se anunciara la tasa, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos recibía unos 40.000 a 50.000 pedidos de ingreso por día de países eximidos de visa, pero actualmente, poco antes de que entre en efecto la medida, el número se disparó a más de 100.000.
El nuevo impuesto, que debe ser pagado con tarjeta de crédito o débito cuando los viajeros solicitan el monitoreo ESTA a través de Internet, ha provocado las protestas entre otros de la Unión Europea (UE).