La experiencia es un criterio clave para elegir al participante
Efraín Bastidas -
Administrador del país INCAE Ecuador
N°1 en Latinoamerica
Estudiar una maestría en administración de empresas se ha tornado en una especie de moda a la cual recurren muchos jóvenes, luego de culminar su universidad. Pero, realmente, ¿a quién está dirigido este tipo de posgrado y qué perfil debe tener un candidato a MBA? Si al realizar el ejercicio de verse 5 a 10 años después en el futuro se visualiza a sí mismo en actividades gerenciales, administrando recursos y liderando a un grupo de personas, entonces el estudio de un MBA se tornará imprescindible, sin importar la carrera base que estudió ni la actividad en la cual planea desempeñarse o trabajar.
Dentro del amplio espectro de profesionales que escogen la opción de realizar un MBA, las estadísticas refieren que un 53% de los estudiantes proviene de algún tipo de ingeniería (civil, electrónica, sistemas, etc.), ya que es un excelente complemento para profesionales de carreras técnicas, que con el estudio de un MBA integran la parte financiera, comercial y administrativa a su conocimiento.
Un segundo grupo son los administradores de empresas y gente de profesiones cercanas como mercadeo, finanzas y economía, los cuales visualizan en el MBA la oportunidad de profundizar en su misma área de trabajo. Finalmente, en menor porcentaje, el tercer grupo proviene de profesionales poco ligados a la administración como abogados, médicos, veterinarios, entre otros, que se decantan por seguir el MBA con la idea de manejar un negocio familiar a futuro o emprender el suyo propio.
En cuanto a la experiencia laboral previa existe una dualidad: a más experiencia acumulada se cimentan mejor los conceptos que se aprenden, pero en el otro lado de la medalla cuanto más pronto tome el MBA, igualmente, más pronto podrá potenciar su vida laboral con los nuevos conocimientos adquiridos. Eso lleva a que los estudiantes de un MBA habitualmente acumulen de 4 a 6 años de experiencia laboral antes de decidirse por estudiarlo, que corresponde a personas que se encuentran en edades comprendidas entre los 25 a 32 años.
EL CANDIDATO A UN EMBA
Vale aclarar que hay otro segmento totalmente diferente, el de los ejecutivos que acumularon más experiencia y están en cargos gerenciales, para ellos es apropiado estudiar un EMBA. Es decir, un Executive MBA, en donde el horario de estudio permite al candidato continuar trabajando. Aquí el promedio es de 16 años de experiencia laboral con algunos de ellos a nivel gerencial, lo que permite que los mismos compañeros de aula se conviertan a la par en fuente de conocimiento y aprendizaje.
Una preparación idónea previa al estudio del MBA involucra perfeccionar la lectura rápida, para
tener mayor destreza en leer grandes volúmenes de documentos; es necesario revisar conceptos de matemáticas y en general mejorar las destrezas con números, puesto que se estudiarán muchas materias numéricas como finanzas, microeconomía, estadística, entre otras. Finalmente, mantenerse al día en noticias económicas y de actualidad mundial es básico antes de pisar las aulas de un programa MBA.