Modesto Moreta (I) Redacción Sierra Centro / LÍDERES
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100 años con la receta original

Mantener el sabor de las galletas, los chocolatines y los caramelos, fue la mejor estrategia que aplicaron los ejecutivos de fábrica de Galletas y Confites El Cóndor para mantener vigentes estos productos en el mercado. Esta firma, que es toda una tradición en Ambato, cumplirá en enero próximo un siglo en atender la demanda de sus clientes en la Sierra centro.

En 1915, los emprendedores ambateños los hermanos Lizandro y Maximiliano Vaca, y su primo Julio Correa Vaca fundaron esta marca, que tiene como logotipo un cóndor con las alas extendidas.

Ellos trabajaron el siglo pasado en las fábricas La Universal y La Roma, en Guayaquil. Esa experiencia y los conocimientos adquiridos en la elaboración de galletas, chocolates, caramelos y confitería en general, fueron vitales al momento de montar su propia empresa en Ambato.

Para lograr este objetivo importaron maquinaria de EE.UU. "Fue difícil traer los equipos, porque en 1915 se había iniciado la Primera Guerra Mundial, pero al final se consiguió. Es más, aún se fabrican las galletas y dulces en esas máquinas antiguas", cuenta Fabricio Vaca, presidente de la Fábrica de Galletas y Confites El Cóndor, y nieto Lizandro.

El ferrocarril también fue clave para el desarrollo de la empresa; por medio de este transporte se logró traer la maquinaria a la ciudad. Asimismo, se transportaron los productos a otros sitios del país.

La idea de Lizandro era cubrir la demanda del mercado regional con productos similares a las que se fabricaban en las dos fábricas guayaquileñas, y lo logró. Poco a poco el mercado de las galletas en Ambato fue creciendo y la fama saltó hacia Latacunga, Quito y otras ciudades.

Tras el fallecimiento de Lizandro, la administración la asumió su hijo Carlos Fernando Vaca Hervas, en 1969. Él mantuvo las líneas de producción tradicionales como las galletas, el café, chocolate, pastillas aromáticas Indian Candy, chocolatines y confites. En 1990 la firma El Cóndor dio un giro al negocio y se dividió en dos líneas de producción. La primera con chocolates, café, pastillas aromáticas Indian Candy y la segunda, con la producción de galletas de vainilla y confites. Asimismo, se obtuvieron las certificaciones de buenas prácticas de manufactura para todos sus productos.

En el 2008, invirtió USD 1 millón en el montaje de una nueva planta de producción en el Parque Industrial Ambato (PIA). Asimismo, se adquirió maquinaria con tecnología de punta.

En la actualidad se producen dos toneladas de galletas diarias y 10 quintales de confites, de eso se encargan 30 personas. También se producen las galletas de 'animalitos' con el nombre de Safari, con sabores de vainilla y chocolate.

Sus principales mercados están en Latacunga, Ambato, Quito, Ibarra, Tulcán y otras ciudades. Fabricio cuenta que el 50% de la producción se comercializa en Cotopaxi; 40%, en Tungurahua; y el 10% restante en Pichincha, Carchi, Azuay, Guayas y otras provincias. "La gente solicita nuestros productos, por eso mantenemos esa tradición de la receta original y los empaques de hace casi un siglo".

Uno de los representantes de la empresa en Carchi, Enrique López, dice que la gente busca las galletas por su calidad y sabor. "Su consistencia y dureza hace que no se parezca a ninguna de las que están en el mercado". Trabaja con la firma hace 20 años. "El producto también es apreciado por los turistas colombianos que las compran por libras para llevarlas a Pasto. Lo que afecta es que no se puede competir con Colombia por el precio del dólar que está a 2 350 pesos".

La firma en síntesis

La ubicación:  La fábrica de chocolatinas se mantiene en el sitio original de las calles Cuenca y Mera, en el centro de Ambato. Allí se produce toda la línea de chocolates, café y pastillas aromáticas Indian Candy.

La comercialización:  La empresa dispone de un almacén y una tienda para la comercialización y distribución con su propia flota de vehículos.

La empresa

La misión: elaborar y comercializar productos alimenticios con calidad competitiva y manteniendo el sabor tradicional. La visión: ser una empresa con personal calificado, infraestructura apropiada, alta calidad, identidad propia y tradición.