Redacción Quito
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Abuelitas y abuelitos son los clientes consentidos

Katherine Arévalo y su madre, Katherine Argoti, están al frente de una iniciativa con misión social. Ellas crearon un espacio en donde las personas de la tercera edad participan de actividades recreativas grupales como: recorridos por el Centro Histórico de Quito, visitas a museos, eventos culturales, talleres de manualidades y fiestas.

Este emprendimiento, que factura un promedio de USD 1 700 mensuales, se llama Abu Club. Funciona en la casa de Argoti, en el norte de Quito. Allí se reunen los abuelitos tres veces por semana.

Ellos son atendidos por ocho personas, entre ellas un médico y un chofer que recoge y deja a los abuelos en la puerta de sus casas. Casi todas las actividades se realizan al aire libre. “Para muchas personas darles tiempo a sus abuelitos es sacarles a comer un domingo o llevarlos a la reunión familiar, en donde, por lo general, están sentados lejos del grupo. Aquí tienen su espacio”, cuenta Arévalo.

Además, una vez por mes, Abu Club organiza un paseo, de un fin de semana, fuera de la ciudad. Han viajado a las ciudades de Cayambe, Ibarra, Puyo y a la Reserva Ecológica Molinuco, ubicada en el cantón Rumiñahui.

Para las reuniones no hay un horario definido y este cambia dependiendo de la actividad. Debido a que las jornadas incluyen las largas caminatas, en Abu Club prefieren cuidar abuelitos que no tengan dificultades para movilizarse, pero tampoco se cierran las puertas, sino que organizan otro tipo de actividades recreativas, como campeonatos de juegos de mesa.

“Cuidamos mucho las dietas, cocinamos en casa con todas las precauciones y estamos pendientes de que tomen sus medicinas”, explica Argoti.

Arévalo estudió Relaciones Públicas en la Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE). Egresó en octubre del año pasado y en ese mismo mes, ella y su madre empezaron Abu Club, con USD 2 000 de presupuesto para publicidad.

Un mes después, en noviembre, se inscribieron las primeras cinco personas y con ellas, un mes después, organizaron la inauguración oficial de Abu Club con un paseo a Nono (noroccidente de Quito). Actualmente, cuidan a 10 abuelos.

El costo por persona es USD 20 de inscripción y 170 mensuales. Esto cubre todos los gastos, desde la alimentación y el transporte, hasta los paseos.

Gerardo Cruz, de 91 años, cuenta que se sentía muy solo después de que murió su esposa. “Pero aquí no me siento tan solo, paso con un grupo muy agradable”.

Otro testimonio es el de Fabiola Maldonado, de 77 años, que a causa de una deficiencia visual, tenía miedo de salir de su casa. “Ahora, hay que estar pendiente para que no se vaya solita”, dijo Arévalo.