Las hermanas Betty y Alexandra Sandoval son las dueñas del negocio. Foto: Jenny Navarro / LÍDERES
Redacción Quito
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Los accesorios de este negocio salvan a las mujeres de apuros

¿Le ha tocado alguna vez tener que grapar la basta de su pantalón porque se deshilachó? La microempresa Oops, chao apuros tiene la solución.

Este emprendimiento nació como idea hace dos años. Las hermanas Betty y Alexandra Sandoval buscaban productos para salvar aquellos apuros que les toca vivir a las mujeres en la vida diaria.

Su primer paso fue investigar el mercado y contactarse con proveedores. Las ocupaciones diarias les impedían desarrollar la idea hasta que este año, al quedarse sin trabajo, ambas decidieron que era el momento de operativizar todo.

"Decidimos pisar el acelerador al proceso y salimos a finales de mayo. Empezamos a desarrollar nuestra marca", dice Alexandra. En los siete meses de funcionamiento han invertido USD 90 000.

Este negocio tiene en su portafolio cuatro productos. El primero es el fashion tape, una cinta doble faz, hipoalergénica, que permite, justamente, dejar en su lugar a las bastas de pantalón cuando se han deshilachado o en el caso de querer doblarlas sin coser. "Esto ayuda a evitar acciones como grapar los pantalones (...). Las cintas también permiten unir una blusa cuando al abotonarse queda abierto", añade Betty. Además, ayudan a fijar las blusas o vestidos 'strapples', permiten ocultar tirantes, etc.

Otro de los productos son los clips para brasieres, diseñados para cruzar las tiras de estas prendas y así utilizarlas con las blusas sin mangas. También dan realce al busto.

Oops, chao apuros también ofrece parches para cubrir los pezones en el caso de que la persona no utilice brasieres o use uno transparente. Asimismo, protege del roce con la tela cuando la persona hace ejercicios. Son de tela, lavables y reusables hasta 15 veces. Su último artículo es la esponja para limpiar el desodorante de las prendas.

Estos productos se importan desde EE.UU. y Taiwán. Sin embargo, el objetivo del negocio es desarrollar productos locales y el 2015 aspiran a lanzar un bálsamo para pies de fabricación nacional. "Por esta tema de las importaciones hemos decidido hacerlo. Estamos buscando proveedores", comenta Alexandra.

La microempresa no tiene un local para vender sus productos, sino que los distribuye, según los pedidos que recibe. Al inicio solo entregaban productos a Fybeca, pero ahora son 11 clientes.

La clienta Estefanía Paredes opina que estos productos son muy útiles, especialmente "cuando se tienen emergencias con ciertas prendas".

La oferta al público

Precios. El cubrepezón y los fash ion tapes cuestan USD 10. El clip, USD 6,35 y la esponja USD 5,25.

La venta. Los productos de Oops, chao apuros han participado en ferias en el Distrito Metropolitano.

Cifras. 90 000 dólares han invertido hasta ahora las dueñas del negocio