La Cumbre de Inversiones atrajo a empresarios de diversos países, incluso del bloque europeo. Foto: Archivo, Armando Prado / LÍDERES

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REDACCIÓN QUITO  (I)  
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El acuerdo abre puertas a firmas de la zona euro

28 de noviembre de 2016 10:06

Obras y servicios públicos, empresas exportadoras e importadores y áreas productivas en general son sectores donde las empresas europeas podrían apuntar una vez que entre en vigencia el acuerdo comercial entre Ecuador y la Unión Europea (UE).

El texto del acuerdo, de más de 2 000 páginas, incluye mecanismos de apertura de mercados para ambas partes, reglamentaciones de contratación pública, determinaciones sobre inversiones en servicios y sectores estratégicos, etc., que generan un marco jurídico.

Daniel Legarda, presidente de Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), indica que la llegada de empresas depende no solo de lo que establece el documento, sino también de otros factores como la coyuntura económica, la competitividad, los costos, por lo que difícilmente se puede conocer cuáles podrían llegar más adelante.

Según Pro Ecuador, en el 2015 la inversión extranjera directa de la UE en el país alcanzó los USD 445,8 millones. Entre los sectores a los que llegaron las inversiones se encuentran el agrícola, el comercio, la construcción, servicios de electricidad, etc.

Ese monto implica un crecimiento de 196% con relación al 2014, cuando la inversión alcanzó USD 150,3 millones. Hasta el segundo trimestre de este año el valor fue de USD 149,2 millones.

Estos capitales van, por ejemplo, al sector exportador. Legarda explica que se encuentran en las empresas camaroneras, bananeras, atuneras, etc. “No hay nuevas inversiones como tal. Hay mucha inversión en los sectores exportadores que van a la UE (...) hay algunas otras empresas medianas, pequeñas, que tienen participación de capital con accionistas que son europeos. Nosotros estimamos que eso incrementará sin duda alguna”.

El dirigente indica que por ahora no ha tenido conocimiento de empresas nuevas que estén por venir y que los europeos, por ahora, han estado pendientes de que se concrete el acuerdo.
El sector privado espera, más adelante, concretar acercamientos con entidades como Pro Ecuador y con las mismas empresas europeas para analizar posibilidades de inversión en el mercado.

Ulrike Stieler, director internacional de la Cámara de Industrias Ecuatoriana Alemana, explica que “la homologación en requisitos, estándares técnicos y formales -que trae el acuerdo- facilitará el intercambio comercial en todas las áreas, para empresas ecuatorianas y europeas. Las relaciones comerciales serán más previsibles y calculables. Esto crea más confianza para que firmas europeas se animen a descubrir interesantes nichos en el mercado ecuatoriano”.

A los europeos les interesa impulsar la transferencia tecnológica para modernizar y repotenciar las diferentes industrias así como para apoyar en una infraestructura eficiente y sustentable.
En el país existen, aproximadamente, 1 000 empresas representadas por las Eurocámaras, es decir que tienen alguna relación comercial con las cámaras binacionales europeas que son la alemana, española, británica, italiana y francesa.

Para Juan Carlos Cassinelli, ministro de Comercio Exterior, el acuerdo crea un sinnúmero de oportunidades para las compañías de ambas partes. El ministro mostró a los europeos las posibilidades para invertir en Ecuador a mediados de este año. También difundió información sobre la cartera de inversiones del país en la Cumbre de Inversiones (USD
40 000 millones) , que se realizó en octubre pasado.

Nuevas reglas para invertir en áreas de servicios, sectores estratégicos

“Todas las inversiones extranjeras son bienvenidas en sectores en los que el país necesita de tecnología y recursos externos para el estable-cimiento de actividades de servicios. Tanto en materia de servicios como de inversión, la soberanía nacional y las facultades regulatorias del Estado han sido adecuadamente preservadas”.

Así establece la cartilla del Ministerio de Comercio Exterior sobre las negociaciones del acuerdo comercial. El documento establece que Ecuador negoció con la UE los términos para el ingreso de servicios profesionales, de telecomunicaciones, financieros, de medioambientales, de salud, de educación, etc.

Los servicios excluidos de la negociación “son los que tienen que ver con el ejercicio de las facultades gubernamentales: políticas del Banco Central, de la seguridad social y aquellas medidas que se adoptan por razones de seguridad o moral pública, en las que los Estados tienen plena capacidad de regulación”.

Por otro lado, para que una empresa europea pueda invertir en sectores estratégicos y servicios públicos el ministro Juan Carlos Cassinelli indicó que se requieren derechos de concesión, licencias u otras autorizaciones o títulos habilitantes. Estos procesos estarán sujetos a la aprobación de las autoridades.

El acuerdo también incluyó regulaciones para la contratación de personal por parte de las firmas de la UE, con el fin de precautelar los empleos en Ecuador.

Así, las firmas de la comunidad europea que tengan más de 10 trabajadores deberán tener una proporción “de 90% de trabajadores ecuatorianos” .

Las compañías del bloque tienen, además, otras limitaciones como, por ejemplo, el hecho de que no podrán adquirir tierras en zonas de seguridad con fines de explotación económica. Asimismo, las empresas deberán contar con un representante legal en el país para que pueda contestar demandas y cumplir con las obligaciones de ley.

El acuerdo también contiene un capítulo sobre contratación pública. Las empresas solo podrán acceder a los procesos que sobrepasen ciertos umbrales (límites en dinero). En la construcción, por ejemplo, la base es de USD 8 millones en los primeros cinco años.

Estadísticas

Según datos de la Superintendencia de Compañías, en Ecuador existen accionistas e inversionistas de 44 países de países europeos.

En el listado  de la Superintendencia se detalla que las inversiones están en sectores como agricultura. manufactura, suministro de electricidad, comercio, transporte, alojamiento, entre otros.

Del listado  de la Superintendencia, ocho empresas extranjeras no financieras cuenta con acciones en territorio ecuatoriano.

Según la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), a la Unión Europea (UE) llega el 23,6% de las exportaciones de Mipymes, en tanto que a EE.UU. se va el 24,6%. El porcentaje restante se divide entre otros destinos como a los países de la Comunidad Andina y del Asia.

Un total  de 19 empresas europeas tienen en Ecuador sucursales. Las compañías se encuentran ubicada en Quito y Guayaquil.

Entre las áreas en las que hay inversiones se encuentran construcción, actividades profesionales, científicas y técnicas; industrias manufactureras, actividades de información y comunicación, administración. etc.

Desde la UE Ecuador importa barcos y yates, aviones y demás aeronaves, fungicidas, automóviles de turismo, medicamentos constituidos por productos mezclados o sin mezclar.
La UE es una comunidad  política, conformda por 28 estados, la cual nació para propiciar y acoger la integración y gobernanza en común de los integrantes. Se estableció con la entrada en vigor del Tratado de la Unión Europea en 1993.

A Perú y Colombia llegaron inversiones y nuevas empresas

La experiencia de Colombia y Perú en su acuerdo comercial con la Unión Europea (UE) ofrece algunas luces de los sectores en donde las empresas del bloque comercial buscan invertir.
Por ejemplo, en el caso colombiano, según la Cartilla Colombia-UE, el acuerdo comercial no se limita a un descenso de los aranceles solamente, “sino que contiene estipulaciones específicas sobre servicios, inversiones y movimiento de capital, cuya finalidad es mejorar de manera importante las condiciones para que los proveedores de servicios puedan establecerse y desarrollar negocios en ambos mercados”.

El Título IV del Acuerdo, detalla el documento, establece que las partes establecen las disposiciones necesarias para la liberalización progresiva del establecimiento y el comercio de servicios y para la cooperación en materia de comercio electrónico.

Para el segundo año, firmas europeas comenzaron a aterrizar al vecino país, debido a las condiciones para el desarrollo bilateral que establece el acuerdo entre las partes. Según agencias internacionales, firmas españolas, francesas y británicas fueron las primeras en llegar.

Por ejemplo, la española Valver, dedicada al diseño y fabricación de etiquetas y marcajes industriales. También llegó la constructora francesa Eiffage, que adquirió la compañía colombiana Puentes y Torones; la española Global Exchange, la tercera compañía más grande del mundo en servicios de cambio de moneda en aeropuertos internacionales y otros ámbitos de afluencia turística. En alianza con la colombiana Hybritec, la empresa británica Solarcentury aterrizó en Colombia para ofrecer servicios mixtos de energía solar más diésel y reducir el consumo de este último combustible.

Otro rubro clave tiene que ver con la cooperación y transferencia tecnológica. Tres años después del acuerdo ya existen algunas cifras en Colombia.

Según una publicación en septiembre de Portafolio, Ana Paula Zacarías, embajadora de la UE en Colombia, sostuvo que la UE ha destinado unos 30 millones de euros en el marco del apoyo presupuestario para el sector lácteo y otros 31,8 millones para el desarrollo económico local y el comercio sostenible. Adicionalmente, dice Zacarías, ofrecerá pronto una asistencia técnica que tiene como objetivo lograr admisibilidad sanitaria para productos compuestos, lácteos y carne bovina.

Además, la funcionaria destaca que el comercio de servicios es otro ramo que cada vez más se está fortaleciendo: en el 2014, las exportaciones de servicios desde Colombia a la UE crecieron 21%, alcanzando 1 900 millones de euros.

En el caso de Perú, el país andino puso pocas restricciones en materia de compras públicas. Según el sitio web de los acuerdos comerciales de esa nación, “la UE ha incluido en el Acuerdo a todas sus empresas públicas y otras agencias pertenecientes a los sectores de electricidad, agua, transporte terrestre y marítimo, aeropuertos, telecomunicaciones, gas y transporte ferroviario siendo hasta el momento la mayor cobertura ofrecida por dicho bloque en un Acuerdo ”.

Según el portal de la UE, los flujos de inversión extranjera directa a Perú aumentaron constantemente en la última década. Un año después del acuerdo comercial, la UE se constituyó en el primer inversionista en Perú, con más del 50% del total. En los 10 últimos años el ‘stock’ procedente de la UE aumentó en casi 25%. España, el Reino Unido y los Países Bajos detienen el 90% del ‘stock’ de inversiones procedentes de la UE.

Los servicios siguen siendo el principal sector de los inversionistas españoles en el Perú, mientas que las inversiones en la minería son principalmente holandesas y británicas, señala el portal.

Carlos Posada, exviceministro de comercio exterior de Perú, en entrevista con Diario EL COMERCIO, señaló este mes que las empresas europeas del sector minero que ya estaban instaladas permanecieron luego de suscribir el acuerdo comercial. También explicó que compañías del sector financiero no han llegado al país andino, luego de tres años de vigencia del convenio.

Nuevas reglas para invertir en áreas de servicios, sectores estratégicos

“Todas las inversiones extranjeras son bienvenidas en sectores en los que el país necesita de tecnología y recursos externos para el estable-cimiento de actividades de servicios. Tanto en materia de servicios como de inversión, la soberanía nacional y las facultades regulatorias del Estado han sido adecuadamente preservadas”.

Así establece la cartilla del Ministerio de Comercio Exterior sobre las negociaciones del acuerdo comercial. El documento establece que Ecuador negoció con la UE los términos para el ingreso de servicios profesionales, de telecomunicaciones, financieros, de medioambientales, de salud, de educación, etc.

Los servicios excluidos de la negociación “son los que tienen que ver con el ejercicio de las facultades gubernamentales: políticas del Banco Central, de la seguridad social y aquellas medidas que se adoptan por razones de seguridad o moral pública, en las que los Estados tienen plena capacidad de regulación”.

Por otro lado, para que una empresa europea pueda invertir en sectores estratégicos y servicios públicos el ministro Juan Carlos Cassinelli indicó que se requieren derechos de concesión, licencias u otras autorizaciones o títulos habilitantes. Estos procesos estarán sujetos a la aprobación de las autoridades.

El acuerdo también incluyó regulaciones para la contratación de personal por parte de las firmas de la UE, con el fin de precautelar los empleos en Ecuador.

Así, las firmas de la comunidad europea que tengan más de 10 trabajadores deberán tener una proporción “de 90% de trabajadores ecuatorianos” .

Las compañías del bloque tienen, además, otras limitaciones como, por ejemplo, el hecho de que no podrán adquirir tierras en zonas de seguridad con fines de explotación económica. Asimismo, las empresas deberán contar con un representante legal en el país para que pueda contestar demandas y cumplir con las obligaciones de ley.

El acuerdo también contiene un capítulo sobre contratación pública. Las empresas solo podrán acceder a los procesos que sobrepasen ciertos umbrales (límites en dinero). En la construcción, por ejemplo, la base es de USD 8 millones en los primeros cinco años.