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Xavier Basantes / LÍDERES
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‘Un acuerdo con la UE facilitaría que llegue más inversión francesa’

La salida a la crítica situación económica que atraviesa la Unión Europea (UE) no se vislumbra en el corto plazo. En ese contexto, el representante diplomático de Francia evalúa las medidas adoptadas en la UE y el futuro de las relaciones comerciales de su país con Ecuador.

¿Cuál es la visión que tiene Francia sobre la situación económica que vive la Unión Europea?

El punto esencial es que estamos completamente comprometidos a encontrar una solución a la crisis del euro. Afortunadamente, hemos contribuido a la toma de medidas, especialmente las tomadas en el Consejo Europeo de junio y las adoptadas recientemente por el Banco Central Europeo. Nos parece que esas medidas han logrado lo que llamaría una masa crítica, que puede cambiar para mejorar la situación. Pero, por supuesto, hay que ser muy prudente.

¿Qué se decidió en el Consejo Europeo?

Se decidió dar más flexibilidad a dos herramientas: la facilidad europea de estabilidad financiera y el mecanismo europeo de estabilidad. Además, también se trata de recapitalizar a los bancos. Aquí se toca el corazón de la crisis: hay que romper un círculo vicioso entre las entidades de crédito y sus estados. ¿Por qué un círculo vicioso? Porque es claro que si los bancos tienen dificultades, eso debilita a un estado, que tiene que recapitalizar y apoyar a los bancos, y eso cuesta mucho dinero, como se vio en la crisis del 2009.

¿La raíz del problema está en la supervisión?

En la transformación progresiva de una crisis económica a una crisis financiera apareció la crisis de la deuda soberana, porque hubo incertidumbre en los reguladores del mercado. Ahora, lo que concierne a la supervisión, sí es parte del problema sistémico, porque -para simplificar-, la crisis de la deuda soberana se transmitió a los bancos; y ahí la cuestión de quién hace la supervisión es importante. Pero hay que tener claro que no hay futuro fuera de la Zona Euro; el euro está apoyado en bases fuertes.

Pero se notan discrepancias en la Zona Euro...

Es verdad que hay discrepancias dentro de la Zona, es verdad que hay opiniones públicas que no coinciden, pero eso es una demostración que hay una Eurozona por detrás de un plan de rescate.

¿Cuál es la posición de Francia?

Nuestra visión es pragmática, muy voluntarista. El presidente Francois Hollande ha insistido en que hay que balancear la ayuda al crecimiento y lo que él llama una gestión férrea de las finanzas públicas. El Consejo de Jefes de Estado de junio aprobó un plan de apoyo al crecimiento de USD 120 000 millones, dirigido hacia la inversión, pero al mismo tiempo el Presidente ha dejado claro un plan muy ambicioso de reducir el déficit presupuestario francés al 3% del PIB en el 2013. Vamos a estar en el 4,5% en el 2012. Además, se proyecta un crecimiento del 0,8% en el 2013, que es muy bajo. Entonces, como el Presidente ha dicho: ‘es un esfuerzo histórico como no se había visto hace 30 años, pero con una filosofía de recuperación’. Es decir, la recuperación pasa por una política de seriedad en las finanzas públicas.

¿Cuál ha sido la reacción en la población?

Lo claro es que él (Hollande) cree que el esfuerzo tiene que tomar en cuenta la situación de la gente; que se puede pedir más a las clases que tienen recursos muy importantes y que a la clase media y pobre se tiene que limitar el esfuerzo que se les pide.

¿Cuál es la incidencia de la situación de Francia en su relación con América Latina y particularmente con aquellos países que la UE ya tiene acuerdos comerciales como Perú y Colombia?

Para Francia hay que poner en perspectiva la dimensión internacional. Esta es una condición importante para mejorar la competitividad de la economía francesa, porque va a crear un mercado más grande. El desafío para nuestras empresas está en fortalecer los lazos entre la investigación científica y la innovación. Ahora, la parte comercial es fundamental, porque el mercado es global y lo importante es crear nuevas oportunidades para nuestras empresas. En ese sentido apoyamos plenamente la política de acuerdo comercial de la UE y por eso ya ha concluido acuerdos comerciales con Perú y Colombia. Por eso apoyamos un acuerdo entre la UE y Ecuador; un proceso que tiene altos y bajos, pero confío en que se retomará una vez más el camino de la negociación.

En ese sentido, ¿cuál es la perspectiva de las empresas francesas en el mercado ecuatoriano?

La veo como muy positivas. Ya tenemos inversiones significativas en Ecuador, como Lafarge (cemento), por ejemplo. En perspectiva, creo que puede haber mucho más; precisamente un acuerdo comercial con la UE facilitaría las cosas, especialmente si se toma en cuenta que hay un acuerdo de principio para atar al acuerdo comercial un acuerdo de protección de las inversiones y en ese marco, veo como una posibilidad fomentar la inversión de pymes francesas.

¿En qué sectores, por ejemplo?

En el sector agroalimentario puede haber sinergias fuertes. Podemos transferir competencias técnicas y capacitaciones en Ecuador, por ejemplo, en el sector del cacao y en el chocolate, para que Ecuador aumente su valor agregado en la producción.

¿Qué hace falta para eso, además de alcanzar un acuerdo comercial entre la UE y Ecuador?

El acuerdo comercial es muy importante, porque hemos llegado a un punto en el cual hay que tener una especie de pronunciamiento de parte de Ecuador que sí, que las empresas internacionales y especialmente las europeas son bienvenidas, y que hay un esfuerzo dedicado a crear un marco para eso. En eso, la visibilidad y estabilidad jurídica es un punto esencial; no es el único, porque creo que Ecuador ha hecho avances muy importantes en lo social, en lo económico en los últimos cinco años y el mundo empresarial no ha reconocido suficientemente este esfuerzo hasta ahora. Creo esencial en la reanudación de la negociación de Ecuador con la UE. Francia está dispuesta a hacer todo para facilitar el diálogo.

ACERCA DE JEAN-BAPTISTE DE BOISSIERE

Embajador de Francia en Ecuador desde enero del 2010

  • La carrera diplomática. Comenzó como primer secretario de la Embajada en Venezuela, en 1982.
  • La trayectoria. Cónsul General en Chicago.
  • La experiencia. Consejero diplomático en la Dirección General de Telecomunicaciones y experto en telecomunicaciones de la UE.