placeholder
Fotos: Pavel Calahorrano / LÍDERES

Adrián Werthein es el Presidente del Consejo Interamericano de Comercio y Producción, capítulo argentino,. Foto: Pavel Calahorrano / LÍDERES

Adrián Werthein: ‘Debemos ver al trabajo y la educación’

21 de noviembre de 2016 09:22

Adrián Werthein es el Presidente del Consejo Interamericano de Comercio y Producción, capítulo argentino, reflexiona sobre el rol de las empresas en un cambio de gobierno. El ejecutivo sostiene que hoy más que nunca se debe apostar por la educación en nuestros países.

En un contexto en el que A. Latina atraviesa por una situación compleja y en la que los estados han tenido más protagonismo económico, ¿cuál debe ser ahora el papel de la empresa privada?

El rol del empresario es central. Pero hay que mirar la situación actual desde una perspectiva histórica y preguntarnos qué pasó con las generaciones que entendían que el trabajo era la base esencial del desarrollo y que hoy es difícil encontrar a dirigentes en todos los campos que digan que el trabajo es ese vector del desarrollo.

¿Al margen de una influencia estatal en la economía?
Exacto. Pensamos que el desarrollo se debe únicamente a la tecnología o le atribuimos el conocimiento científico y es absolutamente cierto, pero el embrión está en el trabajo y en la educación. No hay forma que podamos desarrollar a nuestros países si no nos preocupamos en la educación, para hoy y para el futuro.

¿Qué acciones se están tomando ante esta situación?
Los niños que estudian en Ecuador, en Argentina, se están preparando para algo que no sabemos qué tipo de empleos serán en el futuro. Tampoco tenemos en nuestros países un semillero del pensamiento estratégico, para proveer a quienes tienen la responsabilidad de la administración, tanto pública como privada y también la dirigencia sindical. ¿Hacia dónde vamos? La coyuntura, las redes sociales, la respuesta inmediata que se produce en las sociedades, es lo que va marcando la agenda de quienes gobiernan. ¿Y quiénes se están ocupando del largo plazo? ¿Dónde están las fuentes de inspiración que nos digan: esta es la dirección en la que debemos ir? Veo que en Argentina, esto se ha perdido. Estamos navegando en la coyuntura, siempre sobre la cresta de la ola, y lamentablemente se viven tiempos al minuto, y no hemos dedicado el suficiente tiempo para analizar lo que viene.

Si miramos hacia atrás, ¿de quién fue la responsabilidad de no haberse preocupado del trabajo y de la educación?
Esa una pregunta que no es fácil responder. Indudablemente la responsabilidad es de la dirigencia y la dirigencia somos todos: políticos, empresarios, sindicatos, el periodismo, formadores de opinión, los maestros. Es decir, todo el entramado social que debiera llevarnos hacia la vanguardia, pero eso se ha ido deteriorando.

En la reciente Cumbre Iberoamericana (Cartagena), la declaración final se orientó hacia la ‘Juventud, el emprendimiento y la educación’. ¿Es demasiado tarde haber puesto el ojo en este segmento?
Nunca es tarde para empezar, pero nuestra realidad nos trae con un bagaje de arrastre enorme. Argentina tiene hoy que los niños, entre uno y 14 años, el 49% son pobres; los jóvenes entre 19 y 25 años, un 37% son pobres. Esos jóvenes van a votar y van a elegir en un país que se ufanó de haber sido la mayor revolución educativa. Nuestros argentinos no están educados, nuestras políticas no han sido eficaces. De un 25% de promedio de pobreza histórica que ha tenido Argentina en los últimos 30 años hoy estamos en un 32%. En general la región ha ido al revés. Estamos viendo un proceso que se repite en casi toda América del Sur, donde los padres tienen que ayudar a los hijos. Cuando uno mira las corrientes migratorias, los hijos eran quienes trabajaban para mantener a sus padres. Ahora es al revés: si los padres no pueden ayudar a los hijos, estos no pueden comprarse ni un auto. Nosotros no le estamos dando cabida a la juventud y en los empresarios, esencialmente, nuestro rol es generar empleo. Esa es la función más importante del empresario, que lamentablemente no está lo suficientemente acreditada en toda América Latina. Los empresarios en Argentina no gozamos de ningún prestigio, por el simple hecho de que generamos el 100% de los empleos privados.

En Ecuador los empresarios tampoco han gozado del agrado del Gobierno...
La responsabilidad nuestra es generar empleo, para que la gente pueda ir creciendo y tenemos la enorme responsabilidad de exigir a nuestros administradores la elección de buenos administradores públicos. Tenemos la obligación de mantener en alto la voz, para que la democracia funcione en nuestros países. A la democracia la garantiza el funcionamiento republicano, el libre juego de la independencia de los poderes, la garantiza que quienes son elegidos representantes del pueblo sean del pueblo y no de las listas que imponen los candidatos.

En ese ‘deber ser’ de dar más oportunidades a los jóvenes, de generar empleo y velar por la democracia y la república, ¿qué pasos se deben dar?
Yo me refiero a lo que sucede en Argentina y no me atrevo a decir lo que debería ser en Ecuador. Primero hay que generar confianza. La gente dice: “la confianza es la base de la inversión”, claro que sí; pero lo más importante es la confianza entre las personas; entre las personas que comparten un pensamiento, que están dispuestas a defender ese pensamiento y hacer que se plasme en acciones efectivas en la sociedad. Esa confianza es la base de todo el entendimiento social, para poder interactuar con los políticos y decidir qué es lo que debemos hacer.

¿Cómo viven las empresas la transición entre Cristina Kirchner y Mauricio Macri?
Todavía es un partido que no se ha jugado. Nosotros venimos de un grado de deterioro institucional tan profundo que el reponer las variables en una dirección posible es lo que se está haciendo en una primera etapa. Pero tenemos problemas como una mano de obra enormemente cara; problemas de logística e infraestructura que agravian a la competitividad; no se ha invertido en caminos, puertos, ni en ferrocarriles; tenemos el gasto público más alto de A. Latina. Entonces, cómo le vamos a pedir a Macri o al que resultara ganador corregir esto. Por ahora, el Gobierno está eludiendo el ajuste, porque sabe que no puede ajustar. ¿Cómo se hace para reconstruir y volver a un escenario donde el Gobierno pueda tener una administración más discrecional y abordar los planes que Argentina necesita para volver a crecer? Estamos en una encrucijada difícil.

Su hoja de vida

Reconocimientos.
En 2010, recibió el Premio a la Trayectoria Destacada en la Actividad Empresarial, otorgado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Univ. de Buenos Aires.
La gestión.  
Fue director y accionista del grupo Citicorp Holdings y accionista del Standard Bank Argentina. Actualmente, es vicepresidente de Telecom Personal desde el 2004 y miembro de la Mesa Directiva de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
En el país.
En el marco de la celebración del octogésimo aniversario de la Cámara de Industrias y Producción (CIP), Adrián Werthein, dictó la conferencia “La responsabilidad del empresariado en el futuro social y económico de las naciones”, reflexiones para Ecuador.