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René Orozco es especialista de la unidad de América Latina y el Caribe del Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Foto: Cortesía René Orozco

René Orozco es especialista de la unidad de América Latina y el Caribe del Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Foto: Cortesía René Orozco

René Orozco: ‘Todo ajuste fiscal es de largo plazo’

6 de febrero de 2018 18:48

René Orozco, el especialista de la unidad de América Latina y el Caribe del Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), habla sobre los procesos de recortes presupuestarios y el impacto en los diferentes países de la región

¿Qué efectividad tiene un programa de reducción presupuestaria para inyectar mayor liquidez a la economía de un país y reducir los egresos de un Estado?

Es importante tener en cuenta el posible efecto de un multiplicador fiscal, que mide la proporción en que se ven afectados los ingresos de un país ante un aumento o disminución del gasto público. Los multiplicadores fiscales en América Latina varían bastante entre cada economía. Tienden a ser más efectivos cuando se está en recesión o en la parte más baja de un ciclo y menos efectivos cuando se está en la parte alta.

¿Por ejemplo?

En promedio un recorte de un dólar en el gasto público de América Latina supone un aumento estadísticamente significativo de la producción de USD 0,80; mientras que si lo hacemos en un momento de expansión económica sería solo de 0,40. Este efecto es solo en el corto plazo. A largo plazo es mucho más efectivo.

¿Cuáles son las cifras?

En el largo plazo, es decir dos años después, una reducción de un dólar en el gasto público de la región estaría suponiendo un incremento del Producto Interno Bruto (PIB) de 1,25%; mientras que en un momento de expansión no tendría ningún efecto. Hay que pensar en qué momento estamos en el ciclo antes de hacer una reducción o un incremento del gasto porque puede tener efectos separados. También hay que pensar qué reducción estamos haciendo.

¿Por qué?

No es lo mismo reducir el gasto corriente que el gasto de capital. Si se reduce el segundo tiende a existir un mayor impacto en la economía de una nación.

En Ecuador, hace dos semanas el Gobierno anunció que a todas las entidades estatales se les dio un mes para que presenten un plan de recorte presupuestario. ¿Sería lo correcto hacer una reducción de gastos en compras u otros egresos similares?

Primero se debe decir que cuando se hace un plan fiscal se necesita garantizar tres cosas para un país: proteger la inversión, tomar en cuenta la volatilidad macroeconómica y garantizar la estabilidad de las cuentas nacionales. A más de eso, se deben tomar en cuenta otros factores dentro de una economía, como la recaudación fiscal.

¿Qué análisis hacen de la recaudación fiscal en Ecuador?


En la OCDE siempre trabajamos en una publicación que se llama Estadísticas Tributarias de América Latina y el Caribe, y ahí vemos que Ecuador recaudó en el 2015 el 21% de su PIB. En la región, el promedio es 22,8% y en las economías de la OCDE es 34,35%. Cuando hablamos de un plan fiscal no solo debemos pensar en los recortes, sino en cómo cerrar las brechas a través de los impuestos o de una reasignación del gasto. Pasar, por ejemplo, del gasto corriente al de capital, que protege las inversiones a largo plazo.

¿Debe un Estado trabajar en un programa de reducción del gasto por entidad gubernamental o en uno de carácter más general?


El diseño de cada uno de los ajustes debe depender de las necesidades de cada economía. Se debe pensar en ajustes tanto a corto como a mediano plazos.

En Ecuador se ha planteado que los ajustes presupuestarios de cada entidad sean de entre 5% y 10%. ¿Es positivo ese rango o se debería aplicar uno de tipo estándar?


No creo que exista un porcentaje específico, todo depende de las necesidades del Estado y de la situación económica de cada entidad gubernamental. No se trata de reducir por reducir el gasto, sino que se debe de planear, hacer ajustes inteligentes.

En los últimos años, Ecuador ha tenido diferentes ajustes en el Presupuesto General. Cuando se hacen estos procesos, ¿qué acciones deben ir de la mano para obtener mejores resultados?

Más allá de hablar de la eficiencia o la no eficiencia o con qué se deben acompañar los programas, hay que tomar en cuenta los niveles de deuda y la recaudación. Si comparamos a Ecuador con las economías de la OCDE u otras de América Latina vemos que hay espacio para incrementar más impuestos. Hablamos de un tema a mediano o largo plazos.

¿Qué otros elementos debe tomar en cuenta el Estado?

Es importante tomar en cuenta el efecto que deben tener las medidas en el mediano y el largo plazo y también que Ecuador se encuentra en la trampa del ingreso medio. ¿Qué es eso? Es la ralentización del crecimiento cuando se llega a ese tipo de renta.

¿Por qué?

Cuando un país está en los niveles bajos el crecimiento mejora, sobre todo, a través de la reasignación del trabajo desde actividades de baja productividad a otras de alta. Pero cuando se llega a los niveles de ingresos medios es necesario buscar otros motores de crecimiento económico basados en inversión, industrias, manufacturas y servicios con uso intensivo de capital y mano de obra calificada. Ecuador lleva en la trampa del ingreso medio desde 1960.

¿Podrá salir de allí?

No se espera. Faltan alrededor de unos 50 años antes de poder escapar de allí. Estamos hablando de unos 100 años que Ecuador estará en la trampa del ingreso medio.

¿Otros países están allí?

Hay que hacer una comparación con otras economías. Corea del Sur superó esa etapa en 26 años, Chile en 56 y Uruguay en 61. Estas dos últimas son las únicas que se han logrado escapar en la región.

¿Qué se debe hacer para romper la trampa?

Como dije anteriormente: tener una visión del ajuste fiscal a largo plazo, intentar proteger la inversión e intentar reasignar el gasto del corriente al de capital. Pero hay más. En el Centro de Desarrollo hemos estado trabajando en identificar cuáles serían las políticas principales que se necesitan para salir de la trampa y hemos determinado nueve.

¿Cuáles son?

Estado de derecho; calidad de educación; ingresos fiscales; estabilidad democrática; inversión; capacidades de complejidad económica; educación terciaria; mercado de capital; y crédito que circula dentro de la economía. Se las enumeró desde la más a la menos importante. La aplicación de esas nueve políticas permite diferenciar a aquellas economías que lograron escaparse de la trampa del ingreso medio de las que no.

En América Latina, ¿unos países cumplen estas políticas y otros no?


No es que no las cumplan sino que son países en los que la brecha es más grande frente a las economías que salieron de la trampa.

En América Latina, ¿existen casos exitosos de ajustes en gastos, que han permitido a las economías salir a flote?


Lo que en realidad se debe reflexionar es que en estos momentos Ecuador no es el único país de la región que enfrenta un déficit fiscal. El éxito de un ajuste depende de la situación del punto de partida. En el caso de Centroamérica, Colombia y Ecuador, donde la recaudación de impuestos es baja, los ajustes deben ir acompañados de reducir espacio de recaudación que podría ser mayor. Chile y México han hecho ya reformas tributarias para cerrar esas brechas y también han realizado ajustes presupuestarios.

Hoja de vida
Formación. Máster en Economía de la Universidad Sorbona de París y máster en Economía Teórica y Empírica de la Escuela de Economía de París.

Experiencia. Economista de la Unidad de América Latina y el Caribe en el Centro de Desarrollo de la OCDE en París. Autor en múltiples publicaciones de la unidad como Perspectivas Económicas de América Latina, Estudios Multidimensional de Panamá y Uruguay, Estadísticas Tributarias en América Latina y el Caribe, Taxing Wages en América Latina y el Caribe, etc. Ha realizado investigaciones sobre América Latina, crecimiento económico, política fiscal y productividad.