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Guido Sotomayor utiliza la piedra de río, plata y piedras semipreciosas para sus obras con símbolos con diseños y materiales amazónicos. Foto: Paúl Rivas / LÍDERES

Guido Sotomayor utiliza la piedra de río, plata y piedras semipreciosas para sus obras con símbolos con diseños y materiales amazónicos. Foto: Paúl Rivas / LÍDERES

La Amazonía se refleja en sus obras hechas en piedra de río

7 de febrero de 2017 13:32

Guido Sotomayor creció entre el arte y los libros. Este ambiente fue el propicio para desarrollar su gusto por la cultura y sus manifestaciones.

Orfebre de profesión, estudió en la Escuela Bernardo de Legarda, con una beca del Banco Central. Ahí se especializó en la recuperación de las técnicas de la antigua Escuela Quiteña.
Tras esta instrucción decidió hacer una investigación propia sobre los materiales alternativos con los que podía trabajar y sobre la iconografía de las culturas ancestrales de la Amazonía.

Fue entonces cuando empezó a trabajar utilizando como inspiración los petroglifos hallados en la Amazonía ecuatoriana en su taller denominado Curi (oro) Huaira (viento). La inversión inicial para el taller fue en sucres, pero calculado en dólares, se acerca a USD 500. De eso han pasado ya 27 años.

Una ventaja que tuvo en esa época es que la beca del Central le otorgó un fondo para invertir.
Sotomayor optó por diseños de petroglifos, porque además de rescatar el valor estético de estos signos, considera que “permiten reflejar algo que está de una manera subjetiva en la cultura”. La iconografía que utiliza es producto de investigaciones de la Fundación Sinchisacha, con la que trabaja desde los inicios del taller.

Después de utilizar diversos materiales para sus obras, entre ellos la tagua, la chonta, la madera, el cuero y la concha Spondylus, Sotomayor se enfocó principalmente en la piedra de río, que es un material que no se usa comúnmente, unido con la plata en incrustaciones y piedras semipreciosas como amatistas, turquesas y esmeraldas. “No hay limitación en cuanto al uso del material”, asegura el orfebre, que trabaja con dos artesanos que le ayudan con las obras según la necesidad.

Para producir cada mes invierte entre USD 1 000 y 1 200. Los precios de sus obras van desde USD 30 hasta 500, dependiendo de la pieza.

Las ventas mensuales alcanzan alrededor de los USD 3 000, pero varía según las temporadas. Por ejemplo, en noviembre y diciembre hay más comercialización por la cercanía de la Navidad.

Los meses de junio y julio son otra época de buenas ventas, pues hay comercialización de joyería en los Estados Unidos, a donde sus productos llegan a manos de turistas que visitan Ecuador, además de dos clientes que se contactaron con Sotomayor a través de ProEcuador. La comercialización en el país se realiza en el Museo Mindalae, la Galería Gourmet Ecuador y en Ethniccollection.

En las temporadas más altas se pueden elaborar hasta 200 unidades por mes. Las piezas, que pueden ser collares, colgantes, aretes, anillos, pisapapeles y adornos, son elaboradas a mano.
Además, hay un trabajo previo de recolección de las piedras en las cascadas y ríos de la Amazonía, la preparación del material, pulido, escoger el diseño, etc.

Su trabajo obtuvo una distinción por la Unesco en el 2014, cuando recibió el Reconocimiento a la Excelencia Artesanal.