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Daniela Espinosa se califica como una mujer muy apegada a su familia. El deporte con amigas y los viajes dentro y fuera del país le traen balance a su vida. Fotos: Vicente Costales / LÍDERES  y archivo particular

Daniela Espinosa se califica como una mujer muy apegada a su familia. El deporte con amigas y los viajes dentro y fuera del país le traen balance a su vida. Fotos: Vicente Costales / LÍDERES y archivo particular

Pedro Maldonado
Editor del Semanario LÍDERES
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El análisis financiero abre las puertas a esta mujer

27 de marzo de 2018 17:06

Cuando Daniela Espinosa era niña tenía un juego particular. Miraba las placas de los vehículos en las calles de Quito y realizaba toda clase de operaciones matemáticas con esas cifras.

Ese pasatiempo ‘evolucionó’. Espinosa empezó a tomarle un gusto especial a los números y el ‘hobbie’ se convirtió en una de las principales fortalezas de esta mujer que ha trabajado en sectores como la banca, así como en grupos empresariales familiares y desde hace unos tres años en el mundo de las ‘fintech’.

Los números y el análisis financiero se convirtieron en una ‘skill’ que han hecho de ella una profesional muy valorada en las organizaciones por las que ha pasado.

La carrera profesional de Espinosa arrancó en el 2000 cuando ingresó a Citi, como pasante. Allí ascendió hasta terminar como vicepresidenta de riesgos, en el 2012. “Fue una escuela increíble”, dice esta mujer que cada martes en la noche se reúne con un grupo de amigas para jugar voleibol internacional en Cumbayá y que practica tenis los fines de semana.

Daniela Espinosa se califica como una mujer muy apegada a su familia. El deporte con amigas y los viajes dentro y fuera del país le traen balance a su vida. Fotoss: Vicente Costales / LÍDERES  y archivo particular


En ese banco aprendió sobre manejo financiero, macroeconomía, administración de riesgos y más. “Fue un tiempo de muchas enseñanzas. Era un trabajo estable, aunque al principio no pensé que iba a pasar tantos años allí”.

Andrés Herrera es banquero y conoce a Espinosa desde que trabajaron juntos en Citi. “Desde el principio me pareció una mujer muy gentil e inteligente. Algo que me llamó mucho la atención en aquella época fue su capacidad analítica y resolutiva”.

Herrera añade que esta quiteña tenía una gran facilidad para comprender estados financieros y la situación de una empresa al solo ver un par de cifras claves.

Daniela Espinosa se califica como una mujer muy apegada a su familia. El deporte con amigas y los viajes dentro y fuera del país le traen balance a su vida. Fotoss: Vicente Costales / LÍDERES  y archivo particular


Su excompañero en la banca comenta que la carrera de Espinosa ha tenido un ascenso vertiginoso logrando desempeñar posiciones de liderazgo en corporaciones importantes a escala nacional. “Hoy en día se muestra como una mujer decidida, liderando equipos de trabajo altamente efectivos”.

Ese crecimiento profesional en Citi permitió que Espinosa tuviera la oportunidad de continuar con su carrera en el exterior. No obstante, el destino ya había escrito su siguiente reto: el Consorcio Nobis, en Guayaquil, en donde trabajó muy de cerca con Isabel Noboa, una de las empresarias más respetadas del país.

Era septiembre del 2012 cuando se mudó al Puerto Principal para ocupar la gerencia de Planificación de este grupo empresarial. “Fue un cambio en mi vida profesional porque pasé de una multinacional a una empresa familiar”.

Daniela Espinosa se califica como una mujer muy apegada a su familia. El deporte con amigas y los viajes dentro y fuera del país le traen balance a su vida. Fotoss: Vicente Costales / LÍDERES  y archivo particular


Espinosa mostró profesionalismo y constantes ganas de aprender. Las ventas, compras y fusiones empresariales fueron parte de las tarea que tuvo en su día a día. Luego de pensar por unos minutos en esa experiencia confiesa que sintió que tenía mucha responsabilidad. Llegó a ser gerente Financiera Corporativa de uno de los grupos empresariales más grandes del Ecuador.

Isabel Noboa, presidenta Ejecutiva del Consorcio Nobis, guarda buenos recuerdos de Espinosa. “El trabajo de Danielita fue un gran aporte. Destaco su profesionalismo, su lealtad y sus principios. Nos ayudó a estructurar Nobis en un ejercicio en conjunto con mis hijos, ejecutivos y directores”.

Noboa añade que el trabajo de Espinosa permitió al grupo empresarial crecer aceleradamente. “Siempre sentí en ella un apoyo incondicional”, escribió en un correo electrónico.

Tras su paso por Nobis y con los conocimientos acumulados en 15 años de carrera, la mujer que hoy es parte del Directorio de varias empresas decidió emprender y fundó Valorem, una compañía de asesoría financiera. Casi al mismo tiempo asumió el reto que la llevó al mundo de las ‘fintech’. Junto con Aron Schwarzkopf y Sebastián Castro, fundó lo que hoy es Kushki, una pasarela de pagos tecnológica que permite pagar vía mail, páginas web, en una aplicación móvil, en Facebook o utilizando SMS.

Esta mujer -que en medio de su agenda se da tiempo para ser parte de un club de libro y que se escapa a la playa para bucear y surfear- se siente a gusto en esta nueva etapa de su carrera. “Aprendí lo duro que es emprender”, dice desde su oficina en el norte de Quito, en la que se destacan grandes ventanas, muebles blancos y una mesa de pimpón que sirve para la distracción, pero cada vez más para reuniones de trabajo vía Skype.

Al mirar hacia el pasado, a sus 40 años asegura que ha aprendido de cada cargo que ha desempeñado, tanto en multinacionales como empresas familiares. Además cree firmemente que la condición básica de un emprendimiento es la diversidad de género, de conocimientos y de edad.

Una ‘fintech’ que crece en la región

Kushki es una ‘start up’ que despunta en el segmento de las ‘fintech’. Esta compañía es una pasarela de pagos, en la que a través de tecnología permite hacer pagos vía mail, páginas web, en una aplicación móvil, en Facebook o utilizando SMS.

La empresa empezó sus operaciones en Ecuador en el 2016. “La visión es ser la mejor opción de tecnología financiera para el mercado latinoamericano”, dice Daniela Espinosa, quien siempre se toma su tiempo para responder con las palabras precisas.

Hoy Kushki tiene operaciones en Ecuador, Colombia y EE.UU. En los dos primeros suma cerca de 140 clientes, mientras que en EE.UU. se cuentan por miles.

Para este año la meta es expandirse por la región y prestar sus servicios en México, Perú y Chile

La ‘start up’ tiene 15 empleados en Ecuador, cinco en Colombia, cinco en India y tres en Estados Unidos. Los programadores son claves porque desarrollan la mejor tecnología financiera, pero también se busca a gente con experiencia en comercio electrónico y en banca.

La jornada de trabajo de esta ejecutiva y emprendedora arranca temprano en la mañana con una rutina de ejercicios en el gimnasio. Luego se dirige a la oficina de Kushki o a reuniones con clientes. Mensajes vía whatsapp, reuniones presenciales o virtuales y revisión de proyectos y cifras marcan el minuto a minuto.

La meta del equipo es convertir a Kushki en la mejor pasarela de pagos de la región y para conseguirlo el trabajo se cumple de manera metódica. “Es hora de que Ecuador empiece a exportar valor agregado”.