Fernando Mendoza / Redacción Quito
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Andrés Ordóñez puso a prueba su liderazgo en el turismo comunitario

Andrés Ordóñez se ha desempeñado como mesero, recepcionista, coordinador de ventas, docente, consultor y gerente general. En cada una de estas posiciones, este quiteño de 37 años ha demostrado su don de liderazgo.

El sector turístico ha sido y es hasta la fecha el terreno en donde ha mostrado su talento y su capacidad para organizar a sus equipos de trabajo. Hoy, Ordóñez es el gerente general de Kapawi Eco Lodge, ubicado en Pastaza; allí el 85% del personal es de la nacionalidad Achuar.

Bajo su tutela, en los últimos tres años (del 2009 al 2011), la empresa hotelera mejoró su facturación de USD 600 000 a 915 730. Los visitantes, (8 de cada 10 son extranjeros), pasaron de 770 a superar los 1 000, durante su gestión.

Ordóñez también se encarga del Club de Turismo de la Amazonía, que promociona la selva como destino turístico en Canadá, EE.UU., Holanda... y de la Corporación de Destinos Turísticos, al que también se conectan haciendas de la Sierra para promocionar, en conjunto, sus instalaciones y el ecosistema.

Su “señora” Marilyn Dubois, reconoce que Andrés, como ella lo llama, nunca se estresa y si lo hace ni se nota. “Siempre prefiere estar tranquilo”. Para ella es importante que su pareja, en su tiempo libre, viaje y juegue con sus dos hijos. También reconoce que su compañero de vida tiene, como buen hábito, el amor por la lectura. “Lee hasta Física Cuántica”.

El Gerente de Kapawi es el menor de tres hermanos. La primaria la cursó en la Unidad Educativa Borja 3, en el norte de Quito. Allí dio sus primeros pasos como líder: fue presidente del grado. Después estudió en el Colegio Andino y siguió la especialidad de Físico Matemático. Por sus buenas calificaciones llegó a ser escolta del Pabellón Provincial. Además, fue elegido presidente del Tribunal Electoral del colegio.

Ordóñez reconoce que no le gustan los deportes, pero es ‘fan’ de la Selección del Ecuador. Cuando el combinado ecuatoriano juega de local siempre va al estadio. Además, entre risas, confiesa que se fugó, con todo su curso, a los 17 años, para ver al Colegio Andino coronarse campeón de básquet intercolegial, en 1992.

Ya como bachiller, a los 18 años, ingresó a la Universidad Católica del Ecuador. Estudió Administración de Empresas, pero tras el primer semestre se retiró. “No me gustó el ambiente”, dice. Entonces, recorrió todas las universidades de Quito para ver la oferta estudiantil y decidió seguir Hotelería y Turismo en la Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE).

En el primer año de estudios montó, con tres amigos, un restaurante en Pujilí, Cotopaxi. Todos los fines de semana viajaban a la localidad para que el negocio funcione. Sin embargo, el restaurante cerró tras el terremoto en la zona, en 1996.

Mientras estudiaba viajó por el país y realizó pasantías en diferentes hoteles y sitios turísticos. Su liderazgo en la universidad tampoco pasó desapercibido. En la UTE fue escogido como presidente de la Escuela de Hotelería.

“Yo creo que ese don de liderazgo lo convirtió en que hoy sea presidente del Club Amazonía”, explica Mariela Cárdenas, coordinadora comercial de los clubes de Producto Turístico, de la Corporación de Destinos Turísticos.

Cárdenas lo describe como un líder nato. “Es una persona conciliadora, tiene poder de convocatoria y las personas lo respetan mucho. Por eso está a cargo de la Corporación.

Tras graduarse de la universidad obtuvo su primer trabajo formal. Tenía 23 años y entró de camarero a la cafetería del Hotel La Colina, en Quito. Allí permaneció tres años. En primera instancia fue mesero, luego pasó por la jefatura de recepción y llegó a coordinador de ventas.

Después de esa experiencia se involucró en la docencia. Fue catedrático de la Universidad de Especialidades Turísticas, 10 años. “Es de esos maestros didácticos”, explica Enrique Cabanilla, rector de la Universidad de Especialidades Turísticas. Él describe a Ordóñez como una persona que cae bien a la primera impresión. “Es de sangre liviana. Además, nunca se opone a una crítica constructiva, sabe escuchar y creo que por eso los alumnos lo querían y lo respetaban mucho”.

Además de la docencia, Ordóñez realizó actividades de consultor de Turismo Sostenible en Rainforest Alliance, una organización no gubernamental.

Verónica Muñoz, quien ahora se desempeña como gerenta de Turismo Sostenible de Rainforest Alliance, cuenta que Ordóñez siempre tiene una solución para todo, por mínimo que sea el problema. Además, elogia su positivismo ante las circunstancias contrarias. Para ella, Ordóñez tiene los objetivos bien claros de lo que desea hacer; es la clave de su éxito.

Mientras Ordóñez trabajaba como docente y consultor apareció el reto de administrar Kapawi en el 2009. Este Eco Lodge nació en 1996 con inversión de la firma turística Canodros; esta compañía pagó un ‘fee’ de arrendamiento de un área de la comunidad Achuar, hasta el 2008, cuando se terminó el contrato.

Ese año empezaron los problemas. Los achuar se tomaron las instalaciones, la ocupación del hotel bajó del 80 al 40% y los ingresos mermaron. Los achuar empezaron a buscar un gerente.

En el 2009, Ordóñez puso su carpeta a consideración de los achuar y participó en la selección. Tuvo una entrevista con 10 representantes de la comunidad en las oficinas de Kapawi, en Quito.

¿Qué hace?, ¿qué hizo?, ¿tiene familia?, ¿cuánto quiere ganar?, ¿qué experiencia tiene?, fueron algunas de las preguntas.

Jaime Vargas, presidente de la Nacionalidad Achuar del Ecuador, da fe de lo que sucedió en ese momento.“Fuimos directos. Queríamos saber si tenía experiencia en gerenciar. Gracias a él, Kapawi mejoró sus finanzas, las personas que trabajan en el hotel se capacitan y crecieron las visitas de extranjeros”, explica.

Por su desempeño, Ordóñez fue ratificado en el cargo y estará en la Gerencia de Kapawi Eco Lodge por tres años más, añade el representante achuar.

Ordóñez tiene un eslogan de vida: “si a un trabajo le voy a dedicar 8, 10 ó 12 horas, lo tengo que hacer con pasión. Esa filosofía trata de contagiar a su equipo.

Adrián Jiménez, agente de ventas, explica que el gerente de Kapawi es una persona a la que el “escritorio no se le sube a la cabeza”. Al contrario -según Jiménez- siempre tiene buena onda e incentiva al equipo de trabajo a hacer las cosas bien y con pasión. Jiménez entró hace seis meses a la compañía y en este tiempo jamás lo vio ni enojado ni estresado.

Jiménez dice que desde la entrevista de trabajo lo hizo sentir seguro y parte de la empresa. “Nos trata como amigos”.

Una vida dedicada para el turismo

  • Estado. Subsecretario Administrativo, Financiero y Proyectista en el Ministerio de Turismo.
  • Conferencista. En temas relativos al Turismo Sostenible y Comunitario en Ecuador. Fue invitado a Inglaterra, Canadá, Estados Unidos y España.