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Hermann von Mühlenbrock Soto, presidente  de Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), de Chile. Foto: Galo Paguay/ LÍDERES

Hermann von Mühlenbrock Soto, presidente de Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), de Chile. Foto: Galo Paguay/ LÍDERES

Pedro Maldonado
Editor del Semanario LÍDERES
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La apertura comercial trae progreso

25 de julio de 2016 11:42

Hermann von Mühlenbrock Soto, presidente de Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), de Chile, habla sobre las oportunidades entre empresas chilenas y ecuatorianas. Además, resume la experiencia de los acuerdos comerciales en su país.

Usted se reunió con empresarios ecuatorianos pensando en traer inversiones chilenas. ¿Qué diagnóstico tiene luego de las reuniones?

Decidimos venir para conversar con los empresarios y con el Gobierno, porque pensamos que el nivel de inversiones y comercio entre los dos países es muy bajo para la relación histórica y de afecto entre ambos países. En las reuniones se dieron tres temas muy importantes: uno es trabajar en un consejo ecuatoriano-chileno, que será un ‘link’ entre grupos empresariales, será una base de promoción para generar observaciones y avanzar. Otro tema relevante es que queremos que Ecuador esté más cerca de la Alianza del Pacífico, que es un acuerdo por encima de las ideologías, es simple y centrado en servicios, orientado a integración financiera, movilidad de personas. Y el tercer punto que surgió es armar una misión empresarial chilena en el corto plazo, ojalá hasta noviembre, porque diciembre es un mes de vacaciones en Chile. Si no lo hacemos en noviembre quedaría para el próximo año.

¿Qué implicaría esa misión de empresarios chilenos?

Hace pocos meses realizamos una misión de 50 empresarios chilenos a Argentina, de todos los sectores, y eso sirvió mucho para hacer una conexión con distintos sectores argentinos. También nos reunimos con el presidente Mauricio Macri y así se generan nexos en temas específicos. Llegamos con empresarios de minas, ‘retail’, agroindustrias, servicios… Eso mismo queremos replicar acá.

Entonces, ¿la idea es que los empresarios chilenos vengan, conozcan el mercado y decidan por dónde empezar?

Exactamente, y es importante conversar con las autoridades de Gobierno, conocer las distintas instancias y entender mejor al Ecuador.

¿Hay algunos sectores ­productivos en Ecuador que ya generen interés en el empresariado chileno?

No hay algo claro aún. Lo nuestro es algo investigativo, porque como digo, la inversión de Chile en Ecuador es muy baja. Chile tiene inversiones en Brasil, Perú, Colombia, México; en Ecuador son bajas. La idea inicial es ver por qué son inversiones menores y tratar de revertir eso. En México son más de 100 millones de habitantes frente a 16 millones de ecuatorianos y allá tenemos inversiones por 5 mil millones de dólares.

¿En esto de las inversiones cuánto pesa la posición que puede tener un gobierno? Ecuador está rezagado en inversión extranjera y de alguna manera desconectado del comercio global.

Los negocios no deberían preocuparse de las ideologías. Hay que aprovechar las oportunidades y aquí las hay, lo que falta es más información y más contacto; eso es lo que esperamos resolver con la visita empresarial que planeamos. La historia y la amistad entre los dos países es muy grande, hay una colonia chilena importante en Quito y Guayaquil, creemos que tenemos que estar más juntos y entusiasmar a los gremios para que inviertan en Ecuador y que los ecuatorianos hagan lo mismo en Chile. Vemos un campo muy regado para que nos vaya bien.

El mercado ecuatoriano es relativamente pequeño, con cerca de 16 millones de habitantes. ¿Cuánto incide esto en las ganas de invertir del empresario?

En Perú hay como 30 millones de habitantes y la inversiones chilenas son por 20 000 millones de dólares. Acá en su país tenemos la mitad de la población, pero las inversiones son bajas, ni 400 millones. No tenemos una explicación de porque no ha habido mayor inversión chilena. En mi país hay mucha inversión de Perú, de Argentina, de México. A nosotros nos interesa que empresas de todo tamaño inviertan en Chile.

Chile tiene más experiencia en acuerdos comerciales y cifras importantes de inversión. ¿Hacia donde camina su país este momento?

Chile tiene una definición muy clara hace muchos años de ser un país abierto al mundo, pensando en que el mercado de Chile es el mundo. Eso ayuda a los conceptos de libre competencia. Todo esto arrancó en los años 70 cuando los aranceles eran muy altos, pero luego se pusieron parejos y bajos. Después vino una segunda etapa de integración con el mundo con los primeros acuerdos comerciales en los años 90. Hoy tenemos más de 25 acuerdos con cerca de 65 países; son acuerdos con países que manejan el 90% del PIB del mundo. Eso ha sido un tremendo aporte para el crecimiento de Chile. Nos ha obligado a ser mas eficientes, a desarrollar sectores en los que podíamos tener ventaja que antes no era posible. Y hoy estamos en una tercera etapa que habla de acuerdos ya no bilaterales sino globales, como la Alianza del Pacífico o el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, conocido como TPP. Esos acuerdos nos dan ventaja en encadenamientos productivos, se agiliza las controversias, etc. Hoy el mundo es de cadenas de valor y creemos que Chile debe estar allí, somos abiertos al mundo. Pero también hay sectores que no la han pasado bien como el textil, que no existe, o el calzado.

¿Han pasado mal por efecto de los acuerdos comerciales?


Fue efecto de baja de aranceles. Todos los productos que están en los acuerdos tienen cero aranceles. Allí están productos chinos, mexicanos, americanos… De unos 65 países los productos vienen con cero arancel.

¿Para evitar esto se necesita competitividad?

Nos obligó a ser eficientes, a desarrollar nuevas industrias como el salmón, que no existía hace 30 años y en la que ahora somos líderes. Se desarrolló la agroindustria que hoy es potente y con la que competimos con empresas tremendamente eficientes. Eso ha sido duro, pero si tú miras, al final ser competitivo es el camino para tener menos pobreza y más gente contenta. Pero aún nos queda mucho por avanzar.

¿Cómo se puede trasladar la experiencia chilena en acuerdos comerciales a países como Ecuador?

Si a un país llegan productos que le complican a ciertas industrias hay que buscar cómo colocar otros productos en otros destinos. En Chile fue terrible que entraran textiles chinos, pero por otro lado, en China se abrió un mercado enorme para colocar salmón, vino, pasta de tomate, servicios. Chile exporta 10 000 millones de dólares en servicios y eso se abrió con los acuerdos comerciales. Es una asunto complejo, algunos sectores se van a complicar, pero uno tiene que mirar siempre el bien del país y de la mayoría. En Chile hay un consenso transversal en el sector político y empresarial: sabemos que hay que competir.

¿Chile puede dar consejos en temas de comercio?

La experiencia nos dice que la apertura al comercio internacional y a la inversión extranjera hace que los países progresen, sean más competitivos y generen bienestar para la gente. Creemos que el mercado abierto y competitivo es una herramienta que logra grandes beneficios para la sociedad.

Hoja de Vida

Su cargo. Desde el 2013 es presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), de Chile, una federación gremial sin fines de lucro, que reúne a cerca de 4 000 empresas y gremios vinculados al sector industrial chileno.

Trayectoria. Se ha desempeñado en empresas como CAP, Langton Clark, Cintac S.A y Siderúrgica AZA S.A.; dirigió el Círculo de Empresas Parque. 

Las Américas A.G. y fue miembro del Consejo Empresarial de la Universidad Diego Portales. Ha recibido distinciones por su trayectoria empresarial.