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El equipo de investigación de la sede de la PUCE está integrado por estudiantes y docentes universitarios. Francisco Espinoza/Para Líderes

El equipo de investigación de la sede de la PUCE está integrado por estudiantes y docentes universitarios. Francisco Espinoza/Para Líderes

Un apoyo a las iniciativas de los refugiados

8 de agosto de 2017 16:07


El arreglo de chapas y elevadores es la fuente de empleo de Kerly P., y su familia. El negocio cumplió tres años desde que abrió las puertas en la capital de Imbabura.

La mujer, oriunda de Colombia, que tiene estatus de refugiada, recuerda que para instalar el emprendimiento recibió el apoyo de varias instituciones. Una fundación privada le entregó un capital, no reembolsable, para adquirir herramientas y equipos.

Entre tanto, estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, sede Ibarra (Pucesi) le capacitaron en temas como el plan de negocios y contables. Este es uno de los 40 emprendimientos a los que el Observatorio Ciudadano de Movilidad Humana y Relaciones Empresariales ha dado asesoría técnica.

La iniciativa, que fue creada en el 2014, es impulsada por la Pucesi, el Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), el Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio (FEPP), el Ministerio de Relaciones Exteriores, entre otras entidades.

El ente nació como un acuerdo de la Mesa de Movilidad Humana de Imbabura. El objetivo es obtener información, brindar capacitación y asesoramiento técnico a las personas en calidad de refugio, solicitantes de asilo y otro estatus, explica Roberto Tadeo, catedrático de la Pucesi.

En Imbabura hay 4 153 refugiados y 14 555 solicitantes de asilo, según datos de la Dirección de Refugio. La mayoría está en Ibarra. Aquí se hizo un estudio, sobre sus necesidades laborales y emprendimientos a las personas refugiadas y solicitantes de asilo. Previamente, este observatorio realizó otros dos análisis a través de encuestas, entrevistas, grupos focales y bibliografía.

El primer estudio está relacionado con la situación laboral de los trabajadores autónomos refugiados y solicitantes de asilo en mercados y zonas comerciales de la capital imbabureña.

Entre los resultados que arrojó esa investigación está que el mayor número de emprendedores tienen edades que fluctúan entre los 26 y 35 años.

Mientras que, las actividades económicas por cuenta propia que más sobresalen son los servicios prestados, comercio y preparación y venta de comida.

El otro estudio denominado ¿Y tú que piensas?, se enfocó a las percepciones locales sobre la población refugiada en Ibarra.

De estas investigaciones se encargaron 40 estudiantes de las carreras de Administración de Empresa, Contabilidad y Comercio Exterior de la Pucesi.

El último análisis ¿Y qué pasa con los emprendimientos colombianos en Ibarra?, se enfoca a los pequeños negocios y las dificultades que deben enfrentar para instalarse en el país. El 97% de la población refugiada en el Ecuador proviene del vecino del norte.

La idea de desarrollar una base de datos es también que los refugiados puedan integrarse en el Ecuador, desde el punto de vista socio-económico, para mejorar su calidad de vida, explica Diego Yépez, funcionario de Acnur.

Para ello, se consultó a 376 personas colombianas que se encuentran laborando en la ‘Ciudad Blanca’. Estas iniciativas están dirigidas por jefes de hogar, que tienen entre 16 y 40 años, y que en mayor número arribaron a Ibarra a partir del 2010.

El catedrático Roberto Tadeo explica que uno de los limitantes que tienen para conseguir trabajo es el bajo nivel educativo. El 55% de los encuestados aseguró tener nivel académico secundario.

Comenta que a más de este factor se detectaron casos como falta de documentación necesaria y de experiencia laboral, para que puedan acceder a empleos. Por eso, el 38% de personas aseguró que tiene ingresos que varían entre USD 41 y 60, a la semana.

Ellos han incursionado en iniciativas de gastronomía, artesanías, servicios, ventas ambulantes, entre otros, señala Fernando Salazar, coordinador del Observatorio Ciudadano de Movilidad Humana y Relaciones Empresariales. Un alto porcentaje de firmas tiene entre 1 y 3 años de funcionamiento.

“Hay acciones que han ayudado para que las autoridades locales conozcan más sobre los refugiados, incluso se han promulgado ordenanzas municipales para apoyar los pequeños emprendimientos”, asegura Yépez.