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Evangelina Gómez en la biblioteca de su casa ubicada en Pifo. Foto: Vicente Costales / LÍDERES

Evangelina Gómez en la biblioteca de su casa ubicada en Pifo. Foto: Vicente Costales / LÍDERES

Gabriel Flores
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Una apuesta al matriarcado en la literatura

7 de febrero de 2017 13:26

Josephine, Margaret, Elizabeth y Amy, las protagonistas de ‘Mujercitas’, marcaron para siempre los gustos literarios de Evangelina Gómez. Desde aquella lectura de la infancia, la directora del Consorcio Ecuatoriano para la Responsabilidad Social (Ceres), prioriza las historias donde las mujeres son las protagonistas.

Gómez destaca la fortaleza para superar las adversidades sociales, culturales y religiosas que ha encontrado en mujeres como Eliza Sommers, la protagonista de ‘La Hija de la fortuna’, de Isabel Allende o de Mariam y Laila, los personajes de ‘Mil soles espléndidos’, de Thousand Splendid.

Una de sus últimas lecturas fue ‘Memorias de una inesperada’, la biografía de la Reina Noor de Jordania quien mantuvo sus raíces occidentales en medio de la cultura árabe. “Una de las cosas que siempre me han impactado de estas historias es ver cómo en distintas partes del mundo las mujeres sufren por el machismo”.

Entre los libros de su biblioteca donde están obras como ‘Los pilares de la tierra’, de Ken Follett o la saga ‘Millenniun’, del sueco Stieg Larsson hay dos libros de literatura ecuatoriana que cualquier lector curioso envidiaría.

El más llamativo es un libro de pasta roja de gran formato. Se trata de ‘El Minotauro’, un libro con poemas eróticos escritos por Carlos de la Torre Reyes y con pinturas de Oswaldo Guayasamín. El otro es ‘Amor, cascada y nube’ que tiene pinturas de Oswaldo Viteri.

La rica herencia literaria del Río de la Plata -Gómez es argentina- nunca la terminó de seducir pero destaca la narrativa de Jorge Luis Borges. “Me encantan sus obras. Él me parece un personaje lleno de historias fabulosas”, dice.

En la biblioteca de Gómez también hay libros sobre ecología. Son textos que leyó durante sus años de universidad. Después de obtener su título como licenciada en Administración Ambiental, estas lecturas se multiplicaron porque trabajó diez años en Galápagos, en la Fundación Charles Darwin. “Los fines de semana -dice- siempre me iba a la playa con mi libro. En ese tiempo me dediqué a leer mucho sobre la evolución”.

A Gómez le gusta leer en los libros físicos, sin embargo, en el último año se ha tenido que adaptar a la lectura en digital, por la Maestría en Responsabilidad Social que está cursando.
Uno de los nuevos autores que ha llegado a su biblioteca es el estadounidense Michael Porter.

A través de este autor se ha inteligenciado sobre cómo generar valor dentro de las empresas y de cómo mejorar la calidad de vida de los colaboradores. “Porter habla sobre la generación de valor compartido, que a mi manera de ver no es discordante con la teoría de la responsabilidad social”.

Cuando Gómez era niña sus papás no le leían. Ella siempre prefirió el juego, sobre todo, el hockey sobre césped. La dinámica cambió cuando se convirtió en madre. Lo primero que hizo cuando nacieron sus hijos fue comprarles libros y compartir con ellos un tiempo de lectura. Los resultados están a la vista. Junto a sus libros están decenas de obras que su hija, de 17 años, ya ha devorado.