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La música es una de las expresiones artísticas que se imparten en el Centro Cultural Artisteca. Foto: Galo Paguay /LÍDERES

La música es una de las expresiones artísticas que se imparten en el Centro Cultural Artisteca. Foto: Galo Paguay /LÍDERES

Un lugar que siembra la semilla del arte

29 de noviembre de 2017 15:51

La melodía de un piano invade los pasillos del Centro Cultural Artisteca, ubicado en el Centro Histórico de Quito. El sonido proviene de una sala en la que un grupo de niños aprende a tocar el instrumento musical.

El arte es el idioma en todos los espacios de Artisteca. Mientras en un salón realizan estiramientos para una práctica de danza, en otro, parejas de jóvenes bailan al ritmo de la salsa.

Los más pequeños, en cambio, ponen a prueba sus habilidades artísticas, con tijeras, lápices de colores y acuarelas.

El centro cultural es uno de los proyectos bandera de responsabilidad social de la entidad financiera Diners Club. Leticia Cordero, coordinadora de Artisteca, aclara que no se trata de una academia sino de un lugar de acercamiento al arte, principalmente para la población de menos oportunidades.

La labor de Artisteca se divide en varios componentes. El primero son los talleres de diferentes expresiones artísticas: música, danza, teatro, artes plásticas y literatura. Los cursos no solo se imparten en el Centro, también en fundaciones y en ONG que trabajan con personas vulnerables.

Micaela Aumala, de 26 años y madre soltera de una pequeña de 5 años, asiste al centro junto a su hija. En este lugar, la niña aprende de dibujo y pintura experimental, armonía musical, monigotes artísticos, danza y estimulación sensorial. Mientras ella aprovecha el tiempo asistiendo a clases de baile estilo latino o danza moderna.

“Mi hija está feliz. Le ha ayudado a perder el miedo escénico. A mí me relaja bastante”, cuenta Micaela, quien de esta forma aprovecha las tardes con su hija.

Los talleres se ofertan de forma permanente, en cinco ciclos anuales, con duración de dos meses cada uno. En cada ciclo se ofrecen alrededor de 70 talleres, con un alcance aproximado de 1 500 participantes. El lugar está abierto al público de martes a sábado, de 08:00 a 19:00 horas.

Otro de los componentes de Artisteca es el acompañamiento en aula, mediante el cual se ofrece a docentes herramientas para impartir sus clases de manera innovadora, a través del arte.

Karina Revelo es maestra de primero de Básica en la Unidad Educativa Rafael Larrea. Una vez por semana, un guía de Artisteca narra cuentos a sus alumnos, valiéndose de recursos fonéticos y expresiones corporales. “Lo hace de una forma más creativa”.

El espacio artístico también realiza visitas culturales con los cursantes a teatros, exposiciones artísticas y musicales.

Además, ofrece su estudio de grabación para la realización de mezclas y masterizaciones de cualquier género musical. El costo varía según un estudio socioeconómico que realiza Artisteca de los interesados.

El quinto componente del centro cultural es la realización de concursos anuales en diferentes géneros artísticos, dirigidos a jóvenes estudiantes, de entre 14 y 18 años de edad.

Retorec es uno de ellos. En este concurso se premia a composiciones musicales; en Atapalabras, cuentos de ficción; mientras que en Crear­teco, la creación de arte en colec­tivo, siendo el único concurso donde la participación es por colegio.

La semana pasada se premió a los ganadores de Atapalabras, que en esta edición tenía como temática ‘Superhéroes ecuatorianos’. El primer lugar se lo llevó Eduarda Troya, con el cuento Colithi, cuyo protagonista era un colibrí que salva de los incendios a la ciudad.