Niños de la Escuela Domingo Tanguila Canelos participaron en jornadas de capacitación de lectura, en la sede de Ikiam. Foto: Cortesía Ikiam

Niños de la Escuela Domingo Tanguila Canelos participaron en jornadas de capacitación de lectura, en la sede de Ikiam. Foto: Cortesía Ikiam

Pedro Maldonado
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Asistencia educativa y apoyo al productor son prioridades

7 de febrero de 2016 15:07

Las actividades en las instalaciones de Ikiam se cumplen bajo dos climas. En las aulas y en las salas de reuniones, los sistemas de aire acondicionado garantizan frescura y confort.

Las aulas lucen bien iluminadas y equipadas con proyectores, pizarrones y conexión a Internet. Allí la temperatura es bastante agradable y adecuada para las jornadas de estudio. Cerca de 280 estudiantes cursan sus estudios superiores en la institución.

La sensación térmica cambia en los pasillos, los patios, el comedor y otros espacios ubicados a la intemperie. Allí, el calor y la humedad son una suerte de compañeros invisibles de profesores y estudiantes de la Universidad Regional Amazónica, ubicada a unos 20 minutos del centro de Tena, capital de Napo.

El clima, sin embargo, no ha impedido que profesores y estudiantes generen un vínculo con la comunidad. Este centro de educación superior estatal, que funciona hace un año y medio, ya cuenta con algunas actividades en las que participan niños, jóvenes y adultos del Tena y sus alrededores.

Las tareas en las que se ha enfocado Ikiam van desde el fomento de la lectura entre escolares, apoyo a estudiantes que se alistan para el examen nacional de educación superior (ENES), talleres para profesores de la zona, hasta asesoría a pequeños productores de cacao de Napo.

Gabriela Castañeda, coordinadora de Servicios a la Comunidad, cuenta que para fomentar la lectura se trabajó con la Escuela Domingo Tanguila Canelos, de la comunidad de Atacapi. Explica que se trabajó en un proyecto integrado de saberes en el que los estudiantes de Ikiam escogieron cuentos, trabajaron con la bibliotecaria y asistieron a las escuelas, pero también invitaron a que los niños visiten las instalaciones y hablen con otros estudiantes.

Esta actividad, dice, se cumplió durante el semestre pasado, entre mayo y septiembre del 2015. “Fue una primera iniciativa de la universidad que queremos que crezca con mayor apoyo”.

Al trabajo en temas de lectura se suma el proyecto Ikiam visita tu comunidad, en la que se trabajó con la Escuela César Augusto Rueda, ubicada en la comunidad Alto Tena. En ambos proyectos se contó con la participación de unos 150 niños de las dos escuelas.

Los escolares conocieron las instalaciones de la universidad. Foto: Cortesía.

Los escolares conocieron las instalaciones de la universidad. Foto: Cortesía.

Este centro de educación superior también apoya a estudiantes de secundaria y bachilleres que se preparan para rendir el ENES. Castañeda explica que en colaboración con el Sistema Nacional de Nivelación y Admisión (SNAN) se capacitó a jóvenes inscritos para rendir la evaluación. Se inscribieron 60 pero solo llegaron 15. “Hicimos talleres semanales con asistencia de profesores y técnicos docentes. Fueron dos clases semanales entre julio y agosto del año anterior”.

Todo lo anterior ha girado en fortalecer capacidades de los jóvenes pasa asegurar su ingreso a centros de educación superior.

Bajo la misma línea de potenciar la educación, Ikiam desarrolló un taller de formador a formador. Para esto, técnicos de la institución organizaron el taller al que asistieron 82 profesores de Tena. El objetivo fue fortalecer la metodología que usan los maestros de la ciudad en la enseñanza a menores.

El apoyo al emprendimiento también está en la agenda. Por eso, el semestre anterior se realizó un taller con productores de cacao de la comunidad Tsatsayaku, cerca del Puyo, para mejorar temas como la comercialización de sus productos, con apoyo de académicos de Alemania vinculados con la universidad amazónica.

Según Castañeda se trató de una especie de asesoría en temas de marketing y ventas. “Ellos producían pasta de cacao, pero querían incursionar en productos más elaborados. El proceso fue interesante, porque vieron y reconocieron sus errores y quisieron mejorar”.

A lo anterior se suman las charlas que organiza Ikiam para difundir los estudios de sus investigadores. Para esto se organizan todos los martes encuentros con la comunidad en las instalaciones rodeadas de vegetación.

Castañeda es optimista sobre lo realizado con los habitantes del sector. “Llevamos año y medio de trabajo en el Tena, somos una universidad joven. Hemos aprendido en este tiempo y vamos creando cada día mayores vínculos con la comunidad”.