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Los integrantes de Asopruv exhiben las pulpas y mermeladas que elaboran en Pataín (Salcedo), en Cotopaxi. La marca lleva tres años en el mercado. Fotos: Glenda Giacometti / LÍDERES

Los integrantes de Asopruv exhiben las pulpas y mermeladas que elaboran en Pataín (Salcedo), en Cotopaxi. La marca lleva tres años en el mercado. Fotos: Glenda Giacometti / LÍDERES

Esta asociación aprovecha cada fruta

13 de diciembre de 2016 12:46

En mermelada o en pulpa para elaborar jugos. Las dos maneras son válidas para saborear la uvilla.

Esta fruta, conocida en el extranjero como ‘goldenberrie’, es el ingrediente principal de la Asociación de Productores Agropecuarios Pataín (Asopruv). Pero no es el único: otras frutas como el tomate de árbol, la fresa, la mora y el taxo son la materia prima de este grupo de pequeños productores.

Los 15 socios de Asopruv viven y trabajan en la comunidad de Pataín –en el cantón Salcedo- en Cotopaxi. Allí se levanta la planta de producción de las pulpas y las mermeladas que no llevan ni químicos ni saborizantes artificiales.

Actualmente las pulpas llevan la marca Andipulp, mientras que las mermeladas van con el nombre de Asopruv. No obstante, este año se utilizará la primera marca para posicionar todo el portafolio de productos de la Asociación.

Paúl Balseca, presidente de Asopruv, cuenta que la iniciativa nació hace cerca de 30 años, pero tuvieron que pasar “algunos años para que se consolide”.

Asopruv se formó en 1984 con la idea de diseñar y ejecutar proyectos económicos y sociales. Una pequeña plantación de durazno representó el origen de lo que hoy es la Asociación.

Después vino la siembra de otros frutos como manzanas y uvillas. Catorce años después –en 1998- quienes siguieron participando en Asopruv decidieron darle un esquema al modelo de negocio de las pulpas, néctares y mermel
adas. Sin embargo, la falta de recursos económico impidió dar el gran salto.

Pasaron 12 años más y en el 2010 la Asociación dio el paso que necesitaba para tener su propio negocio de pulpas y néctares. En la actualidad Asopruv tiene cinco hectáreas para sembrar y cultivar su materia prima.

Balseca detalla que con el proyecto de Competitividad Agropecuaria Rural Sostenible (Caders) del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Acuacultura más el apoyo del Gobierno japonés se pudo materializar el sueño de los agricultores.

Con el apoyo de ambas instituciones se construyó la planta de procesamiento para las pulpas y néctares, en Pataín. La inversión en el lugar fue de USD 105 000.
En el 2011 empezó la producción de las mermeladas y pulpas, mientras que la venta arrancó dos años más tarde.

La planta de producción -que actualmente cuenta con 500 metros cuadrados- tiene áreas de selección de producto, enfriado y empacado.

En el lugar trabajan tres personas, que también son miembros de la Asociación.
Oswaldo Fonseca, socio de Asopruv, detalla que maneja algunas plantaciones de frutales. Con el resultado de sus cosechas -ubicadas en su casa- envía la fruta para ser procesada en la fábrica.

La capacidad de producción de la planta es de cinco toneladas de frutas al mes, tanto para la pulpa y néctar, como para la mermelada.

La mayoría de los insumos lo cultiva en los terrenos de los socios, pero también se adquieren a otros productores de los sectores aledaños a Pataín. 

Para el tema de envases, el gremio trabaja con empresas locales. Por ejemplo, Borealplast elabora las fundas resistentes para la pulpa de fruta. Verónica Fonseca, gerenta general de la firma ubicada en el norte de Quito, señala que el año pasado ganaron un concurso para trabajar con Asopruv. En este año fabricaron 14 000 empaques para las pulpas.

Los productos de la Asociación se comercializan especialmente en tiendas de barrio y micromercados de Latacunga, Quito y Ambato. Para el próximo año, Asopruv está trabajando para obtener certificados de buenas prácticas de manufactura (BPM) y fortalecerán su cadena de comercialización en la provincia. Los socios suman experiencia y no paran de hacer nuevos planes.