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El estudio fue elaborado por la oficina del economista jefe del BM para Latinoamérica, Augusto De la Torre. Foto: Archivo /El Comercio

El estudio fue elaborado por la oficina del economista jefe del BM para Latinoamérica, Augusto De la Torre. Foto: Archivo /El Comercio

El BM propone reformas a Latinoamérica para diversificar su modelo comercial

20 de mayo de 2015 10:30

El Banco Mundial (BM) propuso el martes (19 de mayo) en Lima a los países latinoamericanos una serie de reformas para diversificar el modelo comercial e impulsar el crecimiento de la economía de la región.

El estudio 'América Latina y el ascenso del sur. Nuevas prioridades en un mundo cambiante' está elaborado por la oficina del economista jefe del BM para Latinoamérica, Augusto De la Torre, y ofrece pautas para elaborar políticas de carácter comercial que permitan a los países no depender de las exportaciones de materias primas.

Entre las propuestas del BM está mejorar el capital humano de la región mediante la capacitación y la formalización de sus trabajadores, además de fortalecer su capacidad tecnológica y el entorno de sus negocios.

También recomendó flexibilidad económica y de capital para que los trabajadores se posicionen en sectores más productivos, aprender del comercio y de la inversión internacional para mejorar los procesos productivos y elevar las tasas de ahorro para contribuir a la diversificación comercial.

Sin embargo, precisó que las exportaciones de América Latina se sitúan al inicio de la cadena de valor, por lo que sus economías están más expuestas a la demanda y requieren ajustes estructurales para no verse afectadas por la caída de los precios de la materias primas.

"Es imperativo que la región vuelva a ser protagonista. (...) El comercio mundial y la recepción de inversiones extranjeras directas no son suficientes. Hay que hacer más", dijo De la Torre en un comunicado.

Las conclusiones del reporte fueron posteriormente debatidas por el ministro peruano de Economía, Alonso Segura, el exministro chileno de Educación José Pablo Arellano y el exministro uruguayo de Economía y Finanzas Mario Bergara.

Arellano defendió la integración comercial entre los países latinoamericanos, al argumentar que el comercio intrarregional se sitúa en el 27%, mientras que en el este asiático es del 50%. "Se trata de una cuestión de infraestructura, pero también de simplificar los sistemas públicos de aduanas y controles sanitarios que encarecen el comercio. Exportamos antes a países de otros continentes porque nos resulta más fácil y barato que hacerlo entre los países de América Latina", lamentó Arellano.

El chileno también destacó la necesidad de fomentar el ahorro y la reinversión de beneficios en las empresas para fortalecerlas ante épocas de crisis. Por su parte, el exministro uruguayo Bergara también valoró una posible unión comercial latinoamericana, pero se mostró "bastante escéptico" a que se haga realidad mientras las grandes economías no tomen conciencia de su importancia y sus beneficios a largo plazo.

Bergara abogó por invertir en el capital humano "para agregar valor a los recursos naturales y a los procesos productivos" y enfocar la recepción de inversiones a aquellas que traen "la técnica bajo el brazo" para que mejoren la productividad del país.

El ministro peruano Segura destacó el esfuerzo de su Gobierno por diversificar las inversiones en otros sectores distintos a la minería, y anunció que las inversiones en infraestructura superarán por primera vez a las del sector minero el próximo año.

"Necesitamos conectar el país aunque eso no genere crecimiento inmediato", pero ahorrará costes de transporte en las exportaciones a medio plazo, explicó Segura. El ministro recordó que la economía de la región latinoamericana creció 1,2 % en su producto interior bruto (PIB) el año pasado, y las previsiones de los organismos internacionales apuntan a un crecimiento menor al 1% para 2015.

El debate de los funcionarios de Perú, Chile y Uruguay sobre el informe del BM se realizó como parte del programa 'Rumbo a Lima', un conjunto de actividades previas a las reuniones mundiales de las juntas de gobernadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial, que se realizará en octubre en Lima.