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La cuencana Fabiola Vera Lara inició en octubre del año pasado la preparación y comercialización de esta bebida de origen taiwanesa. Foto: Xavier Caivinagua para LÍDERES

La cuencana Fabiola Vera Lara inició en octubre del año pasado la preparación y comercialización de esta bebida de origen taiwanesa. Foto: Xavier Caivinagua para LÍDERES

Esta bebida hecha con té es una nueva opción en Cuenca

5 de julio de 2017 15:48

La cuencana Fabiola Vera Lara viajó en el 2014 a Europa por vacaciones y en Barcelona (España) probó por primera vez el ‘bubble tea shop’, que es una bebida taiwanesa elaborada con té, fruta y/o leche, que se complementa con tapioca o toppings (jugo de fruta encapsulado).

A su regreso al Ecuador y tras graduarse como contadora en la universidad , Vera buscó alternativas para emprender. Ella optó por incursionar en la preparación del bubble tea porque el consumo del té no estaba tan difundido en Cuenca y era una nueva opción.

Para empezar, ella contó con el respaldo de sus padres, quienes financiaron la importación desde Taiwán de la materia prima de esta bebida. Inicialmente, compró el equivalente a USD 500 para probar la aceptación del mercado.

En octubre pasado participó en una feria de gastronomía en el local de Quinta Lucrecia de Cuenca. Ella preveía mostrar su bubble tea durante los tres días que duró la exposición. Pero a los dos días vendió las 300 bebidas que llevó.

Al principio, los extranjeros fueron quienes más demandaron, pero, en la actualidad, los cuencanos se interesan más por esta alternativa, señala Vera. Ella escogió la marca Pixthuy Bubble Tea Shop porque significa mezclar y está relacionada con el proceso de elaboración de estas bebidas.

Desde entonces ha participado en cinco ferias de emprendimiento y gastronómicas en las que ha comercializado cerca de 200 bebidas, en promedio. Cada una tiene 16 onzas y cuesta USD 3.

La última feria fue la semana pasada en las instalaciones del Ministerio de Industrias, en Cuenca. Según Vera, estos espacios le han permito difundir su emprendimiento y mostrar que es la única alternativa de este tipo en la región. Su público objetivo son personas desde los 13 años.

En abril pasado, realizó otra importación de materia prima por el valor de USD 2 500, que fueron financiados por su familia. Sus padres también le apoyaron para comprar dos máquinas.
La primera se encarga de sellar al vacío la bebida y la segunda de agitar o mezclar los diferentes ingredientes como los polvos o sumos de sabores y el té. Eso representó un desembolso adicional de cerca de USD 4 000.

Vera señala que la bebida tiene como base al té blanco, verde o negro, que es combinado con polvos o sumos de sabores y complementados con ‘toppings’ que consisten en jugo de fruta encapsulado, que al masticarlo se revienta en la boca. Otra opción son las denominadas perlas de tapioca, que tienen una textura de gomitas.

Según ella, se pueden preparar más tipos de 100 bebidas diferentes porque el cambio de cualquier ingrediente brinda otro sabor al consumidor. Por ejemplo, si se mezcla el té negro con frutilla y perlas de tapioca tiene un sabor diferente si se usa té blanco y los denominados ‘toppings’.

En la actualidad, Vera busca consolidar su presencia en las ferias de emprendimientos o gastronómicas y a inicios del próximo año abrir su tienda en Cuenca para aumentar las ventas.
Otra estrategia de promoción se realiza a través de las redes sociales como su muro de Facebook y su cuenta de Instagram, señala la emprendedora cuencana.