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Ernesto Kruger en su oficina ubicada en el barrio El Batán Alto. Foto: Pavel Calahorrano / LÍDERES

Ernesto Kruger en su oficina ubicada en el barrio El Batán Alto. Foto: Pavel Calahorrano / LÍDERES

En su biblioteca virtual prefiere lo pragmático

28 de noviembre de 2016 11:31

Quien sabe sabe, uno de los programas concurso más populares de la televisión local, en los años 80, reconcilió a Ernesto Kruger con la lectura. Tenía 16 años y estudiaba en el Pensionado Universitario, el colegio que resultó campeón de esa edición.

Cada vez que su equipo ganaba una etapa recibía, como premio, un libro. En total fueron tres: ‘Cómo ganar amigos e influir sobre las personas’, ‘Cómo hablar en público e influir en los hombres de negocios’ y ‘Cómo dejar de preocuparse y empezar a vivir.

Estos libros escritos por el empresario y escritor estadounidense Dale Carnegie -dice Kruger- le cambiaron la vida y lo convirtieron en el hombre que es. “En esos libros encontré las herramientas para ser un emprendedor”.

Antes de participar en este concurso de TV su lectura preferida era el libro del ‘Eclesiastés’ que forma parte del ‘Antiguo Testamento’. El hábito de leer la Biblia llegó de la mano de Laura, su madre. Kruger se enfocó en el sentido filosófico de este libro y través de él entendió el significado de las cosas y comprendió -dice- que en la vida el que gana no es el más rápido o el más fuerte sino el que tiene valores. Esos valores ahora son los pilares de la empresa de innovación tecnológica que dirige.

Kruger es un lector pragmático. Lee solo lo que sabe que le va a servir para conseguir sus metas personales y profesionales. “Soy como una flecha clavada. Cuando di en el blanco me fui haciendo de los libros que necesitaba”. Los primeros que devoró, luego de terminar su ingeniería en electrónica en la Escuela Politécnica Nacional, fueron los empresariales.

De un tirón leyó libros como ‘La Quinta Disciplina’, de Peter Senge, ‘Control de mando integral’, de David Norton y Robert Kaplan y ‘La estrategia del océano azul’, de W. Chan Kim. Un libro que habla sobre la importancia de innovar en el mundo empresarial.

Con el tiempo se enfrascó en la lectura de títulos que hablan sobre inteligencia emocional y la felicidad. Las reflexiones sobre esas lecturas se ven reflejadas en la decoración interior del edificio donde funciona su empresa. En esta edificación de seis pisos, ubicada en el barrio El Batán Alto, hay desde legos gigantes hasta una piscina llena de bolitas de colores.

Como era de esperarse su biblioteca está perfectamente organizada dentro de su iPad. A Kruger los libros físicos no le seducen para nada. Uno de los pocos que tiene en su oficina es uno de gran formato titulado ‘Silicon Valley’. Un regalo que comparte espacio con pequeños legos, caramelos, hojas de papel de colores y fotografías y cartas de sus hijos.

El mundo por el que transita Kruger está poblado de ‘millennnials’, esa generación de jóvenes fascinada por lo visual. “Sé que a ellos no les gusta mucho leer. El hábito de la lectura es importante. Una persona es lo que lee”, dice.

Este empresario disfruta leer en otros idiomas. Por estos días se está despachando ‘The one thing’, de Gary Keller. Uno de los libros más vendidos del Wall Street Journal que habla sobre cómo sacarle provecho a las cosas que llegan a la vida, materia que Kruger, parece, la tiene bien aprendida.