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Bolivia petróleo

La estatal petrolera YPFB-Andina certificó que el campo tiene un potencial de 28 millones de barriles. Foto: EFE

Agencia AFP
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Hallan en Bolivia el primer yacimiento de crudo en 23 años

21 de June de 2015 14:23

Bolivia encontró un campo de petróleo, el primero en casi un cuarto de siglo, que le permitirá al país andino duplicar su producción desde 2017 hasta 10 000 barriles diarios, una cantidad ínfima en comparación a los grandes productores pero que permitirá abastecer a su mercado interno.

“Este descubrimiento es después de 23 años. El último del que tengo información es de 1992 en el campo Surubí en (la región de) Cochabamba”, en el centro del país, afirmó el jueves el presidente Evo Morales, en un acto realizado en el poblado de Yapacaní, en Santa Cruz (este).

El gobernante destacó que el hallazgo fue el resultado de un trabajo encargado a la estatal petrolera YPFB-Andina que certificó que el campo tiene un potencial de 28 millones de barriles. Con el nuevo descubrimiento, Bolivia espera certificar sus reservas por un total de 44 millones de barriles de petróleo, que distan muchísimo de las de países del continente como Brasil (16 565 MBP) o Colombia (2 308 MBP).

“Hasta ahora ¿cuánto se producía? 4 480 barriles por día. Desde 2017 se producirán 5 600 barriles más por día, y la producción desde 2017 será de 10 000 barriles por día”, declaró el gobernante.

La estatal petrolera YPFB informó que para desarrollar el nuevo campo invertirá 220 millones de dólares.

Bolivia es un país esencialmente gasífero, cuya producción, que bordea los 60 millones de metros cúbicos diarios de gas, se destina fundamentalmente para el mercado brasileño y argentino, que le generó en 2013 ingresos por 6 600 millones de dólares.

El campo de petróleo descubierto permitirá producir diésel para el mercado interno, para dejar de depender de sus importaciones.

Morales, un indígena de tendencia izquierdista, nacionalizó la riqueza hidrocarburífera, apenas instalado en el poder en 2006, un sector que estuvo en manos de una docena de compañías de Brasil, Francia, España, Gran Bretaña y Argentina.

Su receta económica -que discrepa de la neoliberal y coloca al Estado como el principal administrador de las riquezas del país- logró un crecimiento del 5,5% en 2014 y espera hacerlo en un 5% en 2015, mejor que sus pares regionales.