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En la hacienda La Victoria,  de la empresa Pusuachi S. A.,  se produce brócoli para exportación desde hace 20 años. La hacienda se encuentra en Machachi. Foto: Archivo / LÍDERES

En la hacienda La Victoria, de la empresa Pusuachi S. A., se produce brócoli para exportación desde hace 20 años. La hacienda se encuentra en Machachi. Foto: Archivo / LÍDERES

El brócoli mantiene una alta demanda externa

13 de marzo de 2017 16:03

La alta demanda del brócoli nacional en el extranjero trajo buenos resultados al sector productor en los últimos cinco años.

Así lo revela Rafael Gómez de la Torre, presidente de la Asociación de Productores de Frutas y Legumbres (Aprofel). En el último lustro el crecimiento de la producción ha sido de un 10%.

El dirigente considera que pudo haber crecido más, pero no se logró debido a problemas internos entre los que están la demora en el pago de los Certificados Abono Tributario para las exportaciones a los EE.UU. tras la pérdida de la Ley de Preferencias Arancelarias (Atpdea) y la incertidumbre previa a la firma del acuerdo comercial con la Unión Europea (UE).

Esta última barrera ya se superó y se espera que el próximo Gobierno analice un convenio comercial con EE.UU. Esto, tomando en cuenta la demanda del producto y el posicionamiento de Ecuador en el mercado, podría incrementar la producción entre 2 y 3%, según el productor.
El año pasado, de acuerdo con Aprofel, la producción alcanzó unas 110 000 toneladas. De estas, el país exportó cerca de 60 000.

Los principales destinos de exportación son la UE con el 35%, EE.UU. y Canadá con un porcentaje similar y el 30% a Japón. Existen colocaciones marginales que van hacia el Oriente Medio.

En la venta de brócoli al mundo, Ecuador tiene ventajas frente a sus competidores. Una de las más importantes es que produce todo el año gracias al clima, la salud de las plantas y el acceso al riego.


La competencia más fuerte está en México y Guatemala. El primero,según Aprofel, solo produce en ciertos períodos del año debido al clima y por una veda de producción para combatir una plaga. El segundo país, en cambio, no accede a riego todo el tiempo.

En Ecuador apenas 2 000 toneladas son para consumo local; estas se obtienen de la cosecha de unas

2 000 hectáreas, que se encuentran en Imbabura, Pichincha, Chimborazo y Cotopaxi.
En esta última provincia se concentra el 80% de las producción de brócoli. El cultivo se hace tres veces al año.

Eso se observa en la hacienda La Victoria, de la empresa Pusuachi S.A., que produce brócoli para exportación desde hace 20 años. Está en Machachi, en Pichincha.

Esta compañía siembra cuatro hectáreas al mes, lo que implica unas 80 toneladas en ese período. El vegetal se envía a diferentes destinos en el mundo a través de la exportadora Provefrut.

Alfredo Zeller, presidente de esta compañía, explica que el año pasado exportaron 42 500 toneladas. El 35% se destinó a la UE, 40% EE.UU. y el 25% a Japón. “Para 2017 esperamos que alcancen las 45 000, dice el empresario.

Para llegar al momento de la exportación el vegetal tuvo que pasar por las dos partes de la cadena productiva: siembra, cultivo y cosecha por un lado; por otro, está el procesamiento en plantas. En la primera operan en el país 25 agricultores independientes y en la otra son cuatro plantas.

Provefrut, Ecofrost, Nova y Procongelados son las compañías que procesan, congelan y exportan el brócoli que les entregan los agricultores. Algunas de ellas también cuentan con sus propias áreas de cultivo y cosecha.

“Los agricultores no sembramos el brócoli al azar. Fijamos contratos de siembra permanente, para un determinado número de semanas, según la capacidad de siembra. A nosotros nos entregan las plantas para la siembra las mismas empresas procesadoras. No sembramos en semillas”, dice Gómez de la Torre.

La planta pasa 12 semanas en el campo, luego de las cuales se cosecha y se entrega a las firmas procesadoras en las provincias.

El empresario asegura que el sector genera 6 000 puestos de empleo directo, principalmente a trabajadores campesinos de la Sierra centro y norte. Destaca que durante la recesión que ha enfrentado el país no han tenido que hacer ajustes en nómina, debido a que han estado produciendo y exportando.

El sector, dice, siente el compromiso de mantener su producción. Además, aclara que no toda la planta del brócoli se exporta.

En las procesadoras se quitan las hojas y los tallos, mientras que las flores son las que se empacan. Lo que queda se utiliza para el sector ganadero o para la reutilización en cultivos como alimentos para los suelos y plantas.