Decorar un estadio fue un reto de Julio Tomalá. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES
Redacción Guayaquil
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El buen gusto en la decoración de eventos empuja su negocio

La decoración, el diseño y el dibujo son algunas de las pasiones de Julio Tomalá, un emprendedor que hace 12 años, cuando aún no se graduaba del colegio, decidió ser decorador de fiestas.

Actualmente, es uno de los decoradores de fiestas, y en especial de bodas, con más acogida en Guayaquil. Cuando tenía 17 años se inició adornando fiestas familiares; y, con el apoyo de su madre y recomendaciones de amigos y allegados, obtuvo sus primeros contratos.

En el 2002 fundó VIP París, una empresa que ofrece el servicio de decoración, pero asegura que su nombre es la marca que reconocen sus clientes. La idea surgió de un proyecto de micro-empresa que realizó en el último año en el colegio Espíritu Santo de Guayaquil.

Tomalá se encarga de todos los preparativos para una boda, desde la iluminación, música, ambientación e incluso la torta que se exhibe. Los diseños de este emprendedor se distinguen por su originalidad. "Trato de estar a la vanguardia y usar elementos decorativos que no sean comunes", cuenta. Por ejemplo, entre los objetos que ha usado en bodas están los espejos, césped en las mesas, flores, velas, luces con temáticas diferentes, o corteza de árboles, según el gusto de sus clientes.

Preparar una boda le puede tomar hasta seis meses, pues en ocasiones debe importar materiales decorativos o piezas para crear y diseñar los objetos que se lucirán en una recepción. La importación de lámparas o candelabros la realiza, principalmente desde EE.UU.

En promedio, cada mes, organiza unas cinco fiestas.

Tomalá trabaja con unas 40 personas de planta; según la magnitud o dificultad de la decoración de la boda el número de colaboradores suele ascender a 150. Él inició con cuatro personas. Decorar una boda puede costar entre USD 15 000 y 20 000.

Tomalá diseña cómo será la fiesta y espera la aprobación o no del cliente. Uno de ellos es Jorge Oda, quien contrató sus servicios cuando observó su trabajo en otra fiesta. "Me quedé sorprendido del trabajo final".

Uno de los trabajos especiales que hizo fue una fiesta de 15 años en el estadio Alberto Spencer en el 2011. "Decorar un estadio me tomó tres días y fue una tarea muy ardua". Para Tomalá, lo importante es crear una atmósfera especial.

Detalles

La planificación. Preparar una boda puede tardar hasta seis meses, según el sitio, la temática, el número de invitados, entre otros detalles.

Materiales. Dependiendo de la temática, los importa de EE.UU. o le fabrican en el país.