Santiago Ayala S. / Redacción Quito
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El caballo decide quién es buen líder en la compañía

Serena hace honor a su nombre. Se pasea entre el grupo de 15 altos ejecutivos de una empresa con más desparpajo que el perro bóxer, la mascota del lugar. La joven yegua prácticamente les respira en el rostro. Varios de ellos, nerviosos, le huyen. Pero a Serena no le importa el rechazo, sigue desfilando como si nada...

Lo mismo hacen Bárbara y Dalí, otros dos de los ocho equinos con los cuales la firma Tierra de Caballos cuenta para impartir talleres prácticos de liderazgo, desde hace tres años, en sus instalaciones de siete hectáreas, ubicadas en la zona de Yaruquí, a una hora de Quito.

A este paradisíaco sitio, donde el silencio solo se rompe por el cantar de los pájaros o el relinchar de las ‘estrellas’ de estos cursos, acuden las planas mayores de las compañías que quieren identificar sus debilidades y fortalezas como grupo. Pero sobre todo, reconocer si están realizando una buena tarea en liderar sus equipos.

El encuentro entre los ejecutivos y sus examinadores cuadrúpedos se realiza desde muy temprano. A las 07:30 empieza la jornada, con un ‘cafecito’ caliente, para ir rompiendo el hielo y las explicaciones del mentor de esta idea: Juan Bernardo Bermeo, quien dejó a un lado sus estudios de ingeniería industrial para dedicarse de lleno a la doma de caballos.

Él les habla sobre la jornada que se extenderá hasta las 15:00. Les da la bienvenida e inmediatamente se dirigen para el contacto con los caballos. Los ejecutivos lucen nerviosos, muchos de ellos nunca han estado tan cerca de estos briosos animales. Así que, cuando les toca la primera prueba -guiar al caballo con una cuerda-, casi todos se preguntan hacia sus adentros “¿cómo reaccionará el animalito?”.

Uno a uno toman la rienda y tratan de hacer rodear a la yegua alrededor de un cono. “Camina amorcito”, le dice una ejecutiva a Serena. Pero ella no se inmuta, no avanza. Le hala, le acaricia, le da besitos. Pero Serena, impávida, no se mueve un centímetro. ‘¿Qué estoy haciendo mal?’, pregunta la ejecutiva angustiada. Ya te lo diremos, le explica Bermeo.

Durante el día, los ejercicios siguen. Poco a poco, los ejecutivos van ganando confianza con los animales. Pero ya todos sus movimientos han sido filmados. Horas más tarde, Bermeo, viendo las imágenes les irá señalando si los caballos los reconocieron como líderes o no.

Estos animales, durante 60 millones de años, desarrollaron un tipo de liderazgo único, que puede ser adoptado por los grupos humanos para potenciar sus habilidades y destrezas y, por tanto, mejorar las relaciones en las empresas.

Según este especialista, los caballos no tienen un único líder, sino que cada miembro de la manada puede serlo, según la situación del momento. Si hay que pastar, todos seguirán a la yegua más vieja, porque sabe dónde está la comida. No lo dudan, no protestan. Lo mismo, si alguien identifica un peligro y sabe por dónde es la mejor vía para escapar.

Es así como, al final del día, Serena les ha dado una lección que nunca olvidarán: es vital la sinceridad y la comunicación.

Algunos detalles

  • Hasta el momento 22 empresas han realizado este taller de liderazgo. 89 más están en lista de espera para los próximos meses.
  • En la firma trabajan ocho personas. Todos ellos son familiares. No compran las tierras para hacer los cursos, sino que las alquilan.
  • Los problemas que más se han descubierto son falta de autenticidad, falta de comunicación y falta de cumplimiento de objetivos.
  • Los costos de los talleres son de USD 100 por persona, por un día (máximo 15 personas). Eso incluye alimentación y bebidas.