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Foto: Cortesía Conquito

El Palomar produce y procesa el cacao desde la pepa hasta la tableta y ofrecen el servicio de chocolatería. Foto: Cortesía Conquito

Cacao y patrimonio son el gancho en esta iniciativa familiar

9 de enero de 2018 06:57

El Palomar es una iniciativa familiar que abrió sus puertas en una casa patrimonial, en el Centro Histórico de Quito. Sus fundadores iniciaron esta aventura hace cinco meses.

El concepto es sencillo: combinan cacao fino con el patrimonio de la ciudad. Seis miembros de la familia Ordóñez-Bermúdez son los responsable de este emprendimiento. Ellos recuperaron la casa para recibir a comensales, golosos y amantes del buen chocolate, que ellos producen en Santo Domingo de los Tsáchilas.

Sandra Bermúdez, de 54 años y Juan Carlos Ordóñez, de 56, son los padres de este clan familiar y los impulsadores de la idea; además participan sus hijos Francis Ordóñez y Juan Ordóñez con sus esposos Christian Mendes y Marta Alvear.

El Palomar produce y procesa el cacao desde la pepa hasta la tableta y ofrecen el servicio de chocolatería (cafetería especializada en chocolate) con productos como postres y sánduches caseros, todo en una casa patrimonial rehabilitada por esta familia y que contó con el apoyo del Instituto Metropolitano de Patrimonio.

“Este es un emprendimiento familiar, en el que estamos involucrados padres e hijos con sus parejas y sus diversos talentos”, señala Bermúdez.

Hasta el momento la familia ha invertido alrededor de USD 10 000, sin tomar en cuenta el valor de la rehabilitación de la casa, que es de su propiedad.

El nombre El Palomar lo eligieron en familia por dos razones: “la primera porque el centro es el hogar de muchas palomas y la segunda porque en la casa tenemos una habitación en el último piso con una vista espectacular del Centro Histórico, como un palomar”, dice Bermúdez.

El cacao se procesa de forma artesanal, bajo la marca ‘Cacao Bim’. El cultivo está en la parroquia Las Mercedes, en de Santo Domingo de los Tsáchilas.

Los emprendedores aseguran que el cacao utilizado es libre de químicos, no contiene preservantes ni nada artificial. Es 100% cacao puro y fino de aroma. En poco tiempo aspiran tener la certificación totalmente orgánico.

Los productos que se venden en El Palomar se dividen en dos líneas. La primera es una tienda de productos ‘Bim’ donde se expenden tabletas de cacao al 100% y al 60%, éste último solo contiene azúcar; también cuentan con jabón, bálsamo para la piel y labios, licor y los nibs (pepas de cacao tostada, pelada y triturada, ideal para acompañar los alimentos).

La segunda línea es la del servicio de chocolatería donde preparan la taza de chocolate en varias presentaciones, desde puro, con un toque de naranja, o con un ligero toque picante, caliente y frozen, acompañado de pasteles y sánduches caseros.

También ofrecen café, tés aromáticos cosechados en ese momento de sus macetas, jugos naturales y en ocasiones especiales vino hervido y el tradicional canelazo. Los costos de sus productos, en el servicio de cafetería van desde los USD 2,50 a 2,95 por el chocolate los postres tienen iguales precios, mientras que los sánduches van desde los USD 2 dólares hasta 3,50.

“En este tiempo hemos sido invitados a la feria de la Presidencia de la República por el Día del Turismo, en la Feria Texturas & Colores con Cacao Bim, gracias a ConQuito”, comenta con alegría Bermúdez.