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Antony Bravo, Andrea Heredia y Diego Buitrón impulsan la Casa de la Cerámica, en San Antonio de Ibarra. Foto: Francisco Espinoza para LiÍDERES

Antony Bravo, Andrea Heredia y Diego Buitrón impulsan la Casa de la Cerámica, en San Antonio de Ibarra. Foto: Francisco Espinoza para LiÍDERES

Cerámicas con diseños étnicos y contemporáneos

30 de marzo de 2017 13:12

Como un centro para motivar a nuevos emprendedores se concibió a la Casa de la Cerámica de San Antonio de Ibarra.

Desde julio de 2013, el taller y la galería funcionan en la casa Daniel Reyes, situada en el centro de esta parroquia, cuna de hábiles escultores y talladores de la madera.

Es una propuesta orientada a diversificar la producción artesanal local, explica Andrea Heredia, titular de la Asociación El Hormiguero, grupo a cargo de la administración del establecimiento.

“Es importante no solo por el área productiva sino también para difundir, desarrollar y revalorizar el arte ancestral de la alfarería”.

Por eso, esta idea de negocio que incluye un centro de formación y capacitación recibió el respaldo de la Junta Parroquial local y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea del Sur (Koica).

Este ente apoyó para la construcción y el equipamiento de la Casa de la Cerámica. El inmueble, de una sola planta y ladrillo visto, fue levantado en la parte posterior del edificio patrimonial.

El taller está equipado con cuatro tornos y dos hornos eléctricos, una máquina procesadora de material, moldes... Heredia indica que el aporte internacional bordeó los USD 30 000.

Koica además envió una voluntaria para que comparta la técnica surcoreana para el modelado del barro. Este método exige el uso de arcillas puras y la cocción de las piezas sobre los 1 500 grados centígrados, comenta Karla Bossano, exalumna y dueña del taller La Estancia del Arte, que funciona en la vecina parroquia de Chaltura (Antonio Ante).

También, resalta los diseños y matices de gran atractivo. Esos conocimientos los adquirió de Zixon Chun Lee, que laboró en esta localidad hasta enero pasado.

El Centro de Formación y Experimentación en Cerámica ofrece cursos permanentes para niños y adultos. Las clases son prácticas y se imparten los lunes y martes. Según el instructor Diego Buitrón, los participantes pueden aprender a reconocer el tipo de materia prima que se necesita y elaborar objetos de alta complejidad. Todo depende del nivel que curse.

Para cada fase, asegura, escogen una temática distinta. Han elaborado piezas inspiradas en las estaciones climáticas, planetas, astros, animales... De cada modalidad dependerá la técnica que se emplee como cordel, molde, plancha y torno eléctrico.

Por su visión social, la Casa de la Cerámica también ofrece el servicio de horno para la cocción de piezas. Tiene un costo de USD 10, por un grupo de piezas horneadas.
Los integrantes de la Asociación El Hormiguero, que son egresados del Instituto de Artes Plásticas Daniel Reyes de San Antonio, están satisfechos con lo que han obtenido hasta el momento.

Andrea Heredia rememora que el primer emprendimiento lo instalaron en Otavalo, con el apoyo de la Unión Europea. Ese proyecto estuvo dirigido al rescate de la alfarería con diseños étnicos. Entre los primeros objetos se realizaron réplicas de la cultura Pasto y luego de la Karanki. Las piezas eran comercializadas en el Museo Mindalae, en Quito.
Ahora este tipo de cerámica se ofrecerá en las vitrinas artesanales del Centro Cultural El Cuartel de la capital imbabureña.