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La firma Perla Organic tiene su fábrica de producción en el norte de Quito. Allí laboran seis trabajadores. Al mes produce ocho toneladas. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

La firma Perla Organic tiene su fábrica de producción en el norte de Quito. Allí laboran seis trabajadores. Al mes produce ocho toneladas. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Desde el cacao hasta las barras

8 de mayo de 2018 10:50

Perla Organic, sin planificarlo, nació en la hacienda Agua y Tierra, en Manabí, hace cerca de ocho años. En esa época el papá de Carol Marcial comenzó con la producción de cacao fino de aroma en la plantación familiar.

Por mucho tiempo, Fabián Marcial vendió la materia prima de la tierra a intermedios. El negocio, para su hija, era desventajoso y poco rentable. Ella, como estudiante de finanzas y administración de empresas en la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), enfocó su trabajo de grado en el desarrollo de un proyecto de emprendimiento sobre la producción de chocolate. Esa fue la génesis de la exportadora Perla Organic.

La joven, hoy de 28 años, egresó en 2015 de la Universidad. A sus dos carreras se sumaron un minor en publicidad y un curso de chocolatería, que le permitió comprender mejor todo el proceso que conlleva la elaboración de este dulce producto.

En 2016, sin perder tiempo, cumplió con todos los pasos para convertir su proyecto de emprendimiento en una realidad. Con una inversión de USD 500 000 –producto de un préstamo familiar– instaló la fábrica de chocolates en el norte de Quito, desarrolló la marca y, en Manabí, se impulsó a la plantación cacaotera de 20 hectáreas dentro de Agua y Tierra.

Los productos de la marca de chocolate cuentan con certificaciones orgánicas de EE.UU., la Unión Europea y la Unión Ortodoxa. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Los productos de la marca de chocolate cuentan con certificaciones orgánicas de EE.UU., la Unión Europea y la Unión Ortodoxa. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Con el norte en la exportación, durante ese año Carol gestionó las certificaciones necesarias que avalaran su producto como orgánico en EE.UU., Europa y ante la Unión Ortodoxa; así como la certificación de BPM (Buenas Prácticas de Manufactura).

Perla Organic salió oficialmente al mercado en enero del 2017. Y en 16 meses el crecimiento ha sido vertiginoso. El pasado año cerró con una facturación de más de USD 200 000, de los cuales el 40% corresponden a las ventas en mercados internacionales.

La marca cuenta con un portafolio de 40 variedades de chocolate. Las barras son su producto emblemático. En esta categoría ofrece aquellas gourmet, que tienen sabores como licor de canela, ají y mango o jengibre y piña; las barras plain, en las que varía el porcentaje de cacao; y las raw, en las que la temperatura se mantuvo en 45 grados centígrados durante todo el proceso de producción, conservando mejor las propiedades del grano.

También están las barras para chocolate de taza, con sabores de café y uvilla. En otras variedades del producto, la marca ofrece frutas deshidratadas cubiertas de chocolate, nibs de cacao en trozos, pasta de cacao y la línea de repostería en la que vende coberturas de chocolate a granel.

La empresa trabaja con 15 proveedores, principalmente para los ingredientes adicionales de cada producto, el empaque y la presentación. La firma Espin Graf trabaja desde el inicio con Perla Organic en el diseño de los empaques de la marca, tanto de las barras como de los otros productos . Un elemento diferenciador en la envoltura de los chocolates es que incluye un nib de cacao, con el fin de que los clientes conozcan el origen.

Perla Organic cuenta con un portafolio de 50 clientes. En Ecuador se puede encontrar en locales de las cadenas Fybeca y El Español. También en la tienda de delicatessen El Griego, localizada en el centro comercial Quicentro Shopping en Quito y en locales productos turísticos.

Carol Marcial, gerente de la empresa Perla Organic que produce y exporta chocolate. Foto. Julio Estrella / LÍDERES

Carol Marcial, gerente de la empresa Perla Organic que produce y exporta chocolate. Foto. Julio Estrella / LÍDERES

Entre sus clientes locales está Galería La Cuchara, en el Centro Histórico. Ibeth Arias, gerente del lugar, destaca la calidad del producto en cuanto a su aroma y sabor, así como también el manejo de relaciones comerciales de la marca. “Es un producto exclusivo que sale de lo convencional”, añade. La galería adquiere cerca de 300 unidades de chocolate al mes.

La agencia Metropolitan Touringe es otro de sus cliente. Alessandra Baautista, ejecutiva de promoción y publicidad, resalta los sabores originales de sus barras de chocolate, que no se hallan en el mercado. Esta empresa entrega el producto como regalo a clientes en el exterior.

En el mercado internacional, la marca se comercializa en EE.UU., China, Francia, Ucrania, Suiza, España y Holanda. Además en 2017 participó en siete ferias en el exterior. Marcial considera que lo más difícil hasta ahora ha sido precisamente entrar al mercado y que haya recompra del cliente, por la alta competencia.

Sin embargo, destaca que una fortaleza de la marca y que le distingue de otros productos del mercado es que cuenta con toda la cadena de producción, con lo que da garantía al cliente de la trazabilidad del producto.