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Paulina Castro inició el negocio en Guayaquil junto con su esposo en el 2007. La cadena abrió su primer restaurante en el Malecón 2000, el pasado jueves, con una mayor oferta de platos. Foto: Mario Faustos / LÍDERES

Paulina Castro inició el negocio en Guayaquil junto con su esposo en el 2007. La cadena abrió su primer restaurante en el Malecón 2000, el pasado jueves, con una mayor oferta de platos. Foto: Mario Faustos / LÍDERES

Washington Paspuel
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El arroz es esencial en cada platillo que ofrece esta cadena

30 de mayo de 2016 09:33

El gusto del ecuatoriano por el arroz fue el pretexto que halló este negocio para apostar al segmento de alimentos preparados y abrir su primer local en Guayaquil. “¿Qué pasa cuando acabamos la presa y nos sobra el arroz? Pedimos juguito para remojar hasta acabar todo el arroz”.

Esa fue la pregunta que Paulina Castro se formuló y respondió cuando en octubre del 2007 abrió junto con su esposo, Hernán Andrade, un local de venta de comida ecuatoriana, con el arroz acompañado de menestra y puré “para remojar”. Ellos bautizaron los locales como Chop Chops, un término inglés que hace referencia a la rapidez y a los cortes pequeños de los ingredientes.

El primero local, en el que se invirtieron USD 30 000 de capital propio, se inauguró en el patio de comidas del centro comercial Riocentro Sur, en el sur de Guayaquil. Su oferta inicial fue de siete platillos, en los que el arroz se combinaba por entonces, al igual que ahora, con presas de pollo, lomo o un ‘mix’ de ambas carnes. Para acompañar el menú se incluyó una variedad de ensaladas.

La estrategia de Chop Chops se orientó a posicionarse en los patios de comidas de los centros comerciales. A un año de su primer local, el negocio abrió dos más en el Riocentro Los Ceibos y en el Mall del Sol, en el noroeste y norte del Puerto Principal. La propuesta se expandió hasta los 13 locales que esta compañía limitada tiene ahora en cuatro ciudades del país.

La apertura de cada uno de los locales ha implicado para el negocio un inversión promedio de USD 60 000. Con cada nuevo local también fue creciendo el menú, adaptándose al gusto de su clientela. Así, la oferta inicial se amplió a nueve platos tradicionales, seis ensaladas y ocho especialidades a la carta, con opciones como el plato ranchero; el mexicano, que se acompaña con guacamole; o el ‘churraschops’, la más reciente creación de la casa.

Castro define la presencia del negocio en centros comerciales como el puntal inicial de su crecimiento. La empresa empezó con siete empleados y ahora suma 150. Esa estrategia de posicionarse en los ‘malls’ ahora se extiende a la apertura de restaurantes. El pasado jueves Chop Chops abrió el primero, en el lado norte del Malecón 2 000, en el centro de Guayaquil.
“La gente ya nos comenzó a ver como cadena de comida, y la clientela creció. Ahora buscamos darle un nuevo giro, con la apertura de nuestro primer restaurante”, dice Castro, una madre de dos hijos con una maestría en Administración de Empresas.

Mercy Vargas, jefa de Cuentas Claves de Coca-Cola de Ecuador, resalta el crecimiento sostenido de esta cadena nacional de comidas. “Los hemos acompañado desde sus inicios con nuestros productos, y resulta interesante evidenciar sus niveles de crecimiento en volúmenes de ventas”. Todos los platos del menú de sus locales incluyen una bebida, lo que Vargas considera una excelente estrategia.

Su primer restaurante, que supuso una inversión de alrededor de USD 200 000, dispone de un espacio climatizado interior para 60 comensales, y otra área exterior más amplia con una vista al río Guayas.