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Jonathan Viera fue vicepresidente del buró del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y del Fondo de las Naciones Unidas sobre Población y Desarrollo. Foto: Vicente Costales / LÍDERES

Jonathan Viera fue vicepresidente del buró del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y del Fondo de las Naciones Unidas sobre Población y Desarrollo. Foto: Vicente Costales / LÍDERES

La ciudad sostenible trae oportunidades

5 de septiembre de 2016 08:52

Jonathan Viera es asesor del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda para el equipo Hábitat III. Viera explica la evolución del concepto de ciudades sostenibles. También, habla sobre cómo las empresas y los emprendedores pueden aportar para el desarrollo de las urbes.

En octubre, Quito será sede de Hábitat III, la Conferencia de la ONU sobre vivienda y desarrollo urbano sostenible. ¿Qué significa hablar de una ciudad sostenible?
Hablar de sostenibilidad es hablar de tres pilares: el social, el económico y el ambiental. Es así como se ha definido al desarrollo sostenible en el ámbito multilateral, existiendo aspectos transversales como la cultura, por ejemplo. Entonces, al hablar del desarrollo sostenible urbano nos referimos a estos pilares y cómo se conjugan en las ciudades.

¿Y cómo se conjugan?

Empecemos por el pilar social, en el que hablamos de ciudades inclusivas, que sean para todos y que no dejen a nadie atrás. Un aspecto muy importante es la accesibilidad, en la que se ofrecen los mismos servicios a todos. En el caso de las personas con discapacidades se necesita una ciudad que permita su correcto desenvolvimiento, que no tenga barreras como existen en muchas ciudades. También tiene que ser accesible a hombres y mujeres por igual. Estos son puntos que muchas veces no los pensamos, pero que influyen. Una ciudad sostenible en lo social tiene que ser bien iluminada y ofrecer seguridad a las personas con más vulnerabilidad, como pueden ser las mujeres. Tiene que ser una ciudad para que niños y adultos mayores se desarrollen.

¿Y en el pilar económico?
Allí la ciudad debe ofrecer oportunidades para todos, que permita la prosperidad, que permita que las personas y los emprendimientos se desarrollen. Es un pilar que facilita que la economía solidaria evolucione. En esto se toma en cuenta un crecimiento económico sostenido porque si hablamos de un crecimiento económico per se estaríamos viendo una perspectiva rentista, que es un modelo que ya está caduco.

¿Lo ambiental también juega en la ciudad sostenible?
El pilar ambiental se divide en dos partes. Primero, en una ciudad que entienda los cambios que puede producir en ella la naturaleza; y en segundo lugar, tiene que saber reaccionar ante los fenómenos naturales. Se trata de una ciudad resiliente, que tenga un correcto manejo de riesgos que pueden ser naturales o por los cambios que el hombre mismo provoca, como es el cambio climático. Hablamos de una ciudad ambientalmente amigable, con un desarrollo urbano en armonía con la naturaleza.

Todo esto hace pensar en una ciudad ideal. ¿Existe esa ciudad?
La ciudad ideal va a depender de las diferentes visiones, porque para una persona una ciudad perfecta puede ser distinta que para otra. Con Hábitat cada 20 años se piensa y se redefine el compromiso -como Estado, sociedad y academia- de cómo queremos que sean esas ciudades ideales. Para eso se genera y construye desde hace dos años la nueva agenda urbana, que será el documento que se va adoptar en Quito, en Hábitat III. Este documento plantea esa ciudad que los Estados miembros la vemos como la ideal y que toma en cuenta los tres pilares mencionados y que son una guía de desarrollo urbano sostenible para los próximos 20 años. No es un tema vinculante, pero será una guía de políticas urbanas.

¿Cómo ha evolucionado el concepto de ciudad sostenible desde la primera Hábitat en 1976?
Se tuvo que reconocer la importancia del desarrollo urbano. Con el tiempo evolucionó el reconocimiento de las ciudades y se valoró la importancia del urbanismo y los cambios que generó el acelerado proceso de urbanización. Eso es la base.

Cada vez hay más gente que llega a las ciudades. ¿Qué efectos trae esta realidad?
La mayoría de la población habita en zonas urbanas y las ciudades abarcan el 2% del territorio del planeta. La mayoría de consumo se da en ciudades, la mayoría de desechos se genera en las ciudades, la mayoría de temas relacionados con el cambio climático se origina en ciudades, las desigualdades y la pobreza en las ciudades son más crueles que las que ocurren en las zonas rurales. Una persona que vive en pobreza extrema en una ciudad se enfrenta a muchos más desafíos que una persona pobre en la zona rural.

¿Qué ventajas tiene una ciudad sostenible?
La principal ventaja es el bienestar de la población actual y de las generaciones que le siguen. Es una ciudad donde todos, de una u otra forma, tiene derecho a una ciudad, es decir al ejercicio de los derechos humanos dentro de un territorio definido.

¿Existen ejemplos de estas ciudades?
En todas partes existe mucho por hacer. No podría citar una ciudad específica, pero hay urbes más desarrolladas y que tienen los aspectos hablados. Cada ciudad tiene sus particularidades y hay distintas visiones
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¿Desde lo económico cómo se pueden aprovechar todas estas condiciones para desarrollar industrias, generar innovación...?
Una ciudad sostenible ofrece oportunidades para todos y esto genera un bienestar y crecimiento económico que atrae no solo inversión pública y privada, sino también una inversión social. Al momento en que tenemos una ciudad segura se generan mayores oportunidades económicas. En transporte, por ejemplo, una ciudad sostenible hace que la población sea más dinámica en sus actividades. Las personas mejoran su tiempo, su calidad de vida, su productividad.

¿Y cómo pueden las empresas o los emprendedores aportar para que su ciudad sea mejor?
Las ciudades sostenibles surgen por aportes de todos sus habitantes y allí están presentes las empresas. En manejo de desechos, por ejemplo, las empresas deberán ser más responsables. Una empresa que desea aportar a lo urbano puede generar políticas inclusivas que vayan en favor de la gente. Las inmobiliarias pueden trabajar para evitar la especulación, por poner otro ejemplo. Todo esto genera bienestar para todos y no solo para ciertos grupos. Es una responsabilidad de todos.

¿Cómo se mantiene una ciudad que llega a ser sostenible?
La palabra sostenibilidad implica que se mantenga con esas características en el tiempo. Para eso hay que tener una planificación de largo plazo, con manejo de recursos, naturales o económicos que sean duraderos. En ese momento se logra ser sostenible.

¿Qué gana la ciudad sede de un evento como Hábitat?
Esto es bueno por varias razones. En lo económico genera una dinamización de la economía local en los días de Hábitat y después. Además hay inversiones que se están haciendo y que perdurarán. Habrá interés de conocer la ciudad y el país. Durante los 20 años próximos se hablará de la declaración de Quito y la academia e investigadores hablarán de la ciudad y de lo que se hizo.