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Bassa es una firma ecuatoriana que se encarga de la elaboración de productos cosméticos y dermatológicos. Su planta de producción está en Guayaquil. Fotos: Joffre Flores/LÍDERES

Bassa es una firma ecuatoriana que se encarga de la elaboración de productos cosméticos y dermatológicos. Su planta de producción está en Guayaquil. Fotos: Joffre Flores/LÍDERES

El cosmético que llega a Bolivia desde Ecuador

12 de junio de 2017 17:17

Los rayos ultravioleta alcanzan niveles extremos en Quito producto de la dirección con la que caen en la ciudad.

Esto obliga a las personas a proteger su piel, pero también representó una oportunidad a levantar una empresa de productos dermatológicos y cosméticos.

En 1989, Luigi y Mauricio Llorenti Almerini convirtieron la necesidad de cuidar la piel en un negocio. Su primer paso fue elaborar un jabón con productos naturales y reforzado para nutrir la piel bajo el nombre de Bassa.

Le siguieron productos como las cremas, los repelentes, productos para el acné, las manchas y el cuidado de la piel diaria para evitar las arrugas y los desodorantes. Hoy en día su portafolio alcanza los 100 productos.

Su perseverancia, la unión familiar y la calidad del producto hicieron posible que se mantengan en el mercado durante los últimos 28 años. El negocio ahora está en manos de la tercera generación de la familia Llorenti.

Uno de los retos cumplidos de esta firma, que tiene su planta en Guayaquil, es la exportación de sus productos. Hoy en día, Bassa ya llegó a Bolivia, que es un mercado pequeño, pero interesante, explica Paolo Llorenti, el gerente comercial de la firma.

“En ese país nos aliamos a un socio para llegar a los diferentes espacios con visitas médicas, en perchas y demás”, señala Llorenti.

La primera línea cosmética comenzó en 1999 con miras a brindar a las mujeres una alternativa de cuidado de su piel. El ritmo de vida de la mujer es cada vez más rápido. El trabajo, el deporte y el hogar son parte de sus actividades diarias, por lo que la línea cosmética es importante para ellas. Tanto es así que este año será su ‘caballo de batalla’, explica Llorenti.

Paolo Llorenti es parte de esta tercera generación que se hizo cargo de la empresa familiar. Desde joven laboró en la firma. Empacar los jabones, trabajos en la bodega y en logística fueron algunas de las actividades que realizó antes de llegar al cargo directivo actual. A los 18 años ya se vinculó por completo en este negocio; pese a que tuvo que salir del país para terminar sus estudios y capacitarse para alcanzar los niveles requeridos en esta empresa, que factura anualmente USD 9 millones.

Para el ejecutivo, el crecimiento de la empresa responde a que elaboran un producto de calidad, con los mejores estándares de calidad e innovación. Por ejemplo, en su portafolio tienen una crema para cicatrizar las heridas producto de enfermedades como la diabetes u otras cortaduras. “Es una fórmula completa que cure las heridas de la piel y la regenere”.

La empresa se ha ganado el respeto en el mercado por su calidad y su veracidad, ya que no solo debe ser un producto con publicidad sino que se cumple con lo que dice en la caja. “Es una marca competitiva y reforzada que puede pelear con los mejores producto en el mundo”, dice Llorenti.

Con la firma del acuerdo con la Unión Europea, vigente desde enero de este año, se abrió una puerta más para estos emprendedores, por lo que apostaron a las capacitaciones para el personal para ver cómo ingresar en ese mercado competitivo.

Para empresas cercanas, que trabajan con productos de Bassa, esta meta no será difícil de cumplir, ya que el producto es de calidad y cumple con los parámetros requeridos por los clientes.

El recorrido de Bassa en el país es amplio. Hace 16 años entrega productos en Senefelder, empresa del sector gráfico, con quien se unieron para la comercialización del producto.
Según Verónica Amat, ejecutiva de cuentas de Senefelder, los jabones y productos antiedad son los dos que más resaltan de esta empresa ecuatoriana. Sus valores agregados son la calidad y la variedad. “Es un orgullo el tener una empresa ecuatoriana que realice estos productos de calidad”.

En esto coincide Viviana Vecilla, de Grupo Difare. Para ella, la compañía tiene productos que atraen a los clientes por su calidad. En su caso, el producto estrella es el repelente porque protege la piel de los insectos.

Para la familia Llorenti, el tener una empresa es gratificante, porque, durante estos años se reforzaron los lazos familiares.

El fundador de la firma y abuelo de Paolo Llorenti acude a las instalaciones. Esto permite que estén unidos y busquen más opciones de productos. Además, ahonda los lazos entre el personal y los directivos.