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El  local con el que Tippytea Blends  salió al mercado a finales del 2013, se encuentra ubicado en el Mall El Jardín (norte de Quito). Foto: Julio Estrella / LÍDERES

El local con el que Tippytea Blends salió al mercado a finales del 2013, se encuentra ubicado en el Mall El Jardín (norte de Quito). Foto: Julio Estrella / LÍDERES

La cultura del té crece con sus locales

14 de marzo de 2017 11:37

Transcurría el 2013 y Guillermo Jarrín recuerda que lo consideraban “loco” por su objetivo de introducir el té dentro de las bebidas cotidianas de los ecuatorianos, al igual que el café.

Aproximadamente tres años después, los resultados de su propuesta le dan la razón de que su proyecto no era descabellado: su idea que se plasmó en Tippytea Blends -una casa de té- se expandió y ahora cuenta con cuatro locales en Quito y Guayaquil.

Dos de ellos están ubicados en Cumbayá (nororiente de Quito), uno en Guayaquil, en San Marino Shopping, y el otro, con el que inició su negocio, en Mall El Jardín, también en la capital.

Luego de abrir su primer local, la cadena se expandió a Cumbayá, en el 2015, bajo el modelo de franquicia, y en noviembre del año pasado llegó al Puerto Principal.

Jarrín, el fundador de la marca, sostiene que es muy cuidadoso y riguroso a la hora de conceder una franquicia y que los locales que abrió con esta modalidad lo hizo con una proveedora de confianza, Rafaela Caicedo. Además, la apertura de los dos puntos en Cumbayá sirvieron para crecer de manera rápida y económica.

Jarrín, asiduo lector de la filosofía de Howard Schultz -el fundador de Starbucks-, sostiene que su crecimiento se debe a una tendencia global de mayor demanda de té, cuyo mayor consumidor en términos geográficos es Asia, pero que ahora tiene como mercados emergentes a Norteamérica y América Latina.

Pero más allá de la tendencia, Tippytea Blends despuntó, a decir de su fundador, gracias a que la marca no solamente buscó vender un producto, sino la experiencia completa de tomar té, que implica desde servir la bebida en teteras y recipientes especializados, por ejemplo.

La inversión estimada para abrir un nuevo local de Tippytea Blends está en USD 40 000, costo que contempla renta del local, adquisición de mobiliario, ‘stock’ de productos, entre otros gastos.

El negocio fue concebido como una casa de té que permite tomar el producto en el local, pero que también comercializa variedades del producto al peso y souvenirs relacionados con su cultura.

En principio, la mayoría de productos que comercializaba Tippytea Blends provenían de Kenia, Japón, Siria, Sri Lanka... pero ahora la mayoría del té que distribuye la marca es elaborada por comunidades locales de Chimborazo, Imbabura y otros puntos del país.

Actualmente, el 70% de los componentes de los productos que comercializan son locales y el 30% restante es importado.

También están buscando que la mayoría de sus productos sean 100% orgánicos, y que el negocio sea social y ambientalmente responsable. Ahora, el 20% de sus ítems son orgánicos.
Por ejemplo, los locales ahora reúsan cáscaras de frutas, que son ricas en aceite esenciales, para hacer infusiones y tés.

Pero el crecimiento de Tippytea Blends no solamente se basa en sus locales. El otro brazo de la firma es distribuir té al granel a grandes autoservicios, como Corporación Favorita, restaurantes y cadenas de cafeterías.

Una de ellas es Juan Valdez. Desde septiembre del año pasado, la marca colombiana vende té de Tippytea Blends en sus 32 locales a escala nacional.

Hernán Espinosa, gerente nacional de Operaciones de Juan Valdez, cuenta que la tendencia global de las grandes cadenas de cafeterías es apostar por el té y que el año pasado la firma buscaba proveedores para ofrecer este producto a sus clientes.

Juan Valdez en Ecuador buscó, sobre todo, un proveedor que cuente con producto local. “La mayoría de sus proveedores tenían casi toda su materia prima importada. Guillermo Jarrín es un especialista en tés; encontramos un buen producto que se alineaba a la demanda que nosotros queríamos ofrecer”, cuenta Espinosa.

Actualmente, Tippytea Blends entrega más de 350 kilos al mes en tres sabores diferentes. “Nos entrega el té de hebra, que es el mejor té; necesitábamos la seguridad de que vamos a tener productos en las tiendas y que sean de calidad”, sostiene Espinosa.

La pyme creció un 40% del 2014 al 2015. Del 2015 al 2016 experimentó una expansión del 50%, el año pasado creció 70% y para este año la proyección es duplicar el crecimiento, apalancados en la distribución a grandes cadenas.

Las cifras del negocio

La inversión. 

Para concretar su proyecto invirtió unos USD
75 000. En agosto del 2013 consiguió un local en Mall El Jardín.

Reconocimiento. 

EI Galardones de Emprendimiento e Innovación, organizada por la Alianza para el Emprendimiento y la Innovación (AEI), reconoció a Tippytea Blends el año pasado.
Inversión. La firma también ha recibido capitales de inversionistas ángeles que han creído en su propuesta.

Las oferta. 
Actualmente, el negocio ofrece ítems para acompañar a las bebidas que son elaborados por ellos mismos, como postres, pasteles, sánduches... La marca ha buscado que los productos ofrezcan el maridaje ideal para cada té.