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Nicola Thorp denunció a la agencia de empleo Portico, por exigirle llevar el pelo teñido sin mostrar la raíz, así como utilizar pintalabios. Foto: Daily Mail

Nicola Thorp denunció a la agencia de empleo Portico, por exigirle llevar el pelo teñido sin mostrar la raíz, así como utilizar pintalabios. Foto: Toada del Daily Mail

Debate por códigos de vestimenta sexista

2 de febrero de 2017 13:45

Dos comités del Parlamento británico publicaron la semana pasada un informe conjunto en el que reclaman al Gobierno británico multar a las empresas que imponen a sus trabajadoras un código de vestimenta sexista, como llevar tacones altos o faldas cortas.

El Comité de Peticiones y el de Mujeres e Igualdad de la Cámara de los Comunes han divulgado un documento que comenzó a elaborarse tras la denuncia pública en 2015 de la recepcionista Nicola Thorp, que fue enviada a casa cuando trabajaba para la consultora PwC por no llevar tacones lo suficientemente altos.

Los parlamentarios consideran que la ley establece con claridad que esas exigencias son discriminatorias, pero lamenta que, en la práctica, no existen mecanismos para obligar a las compañías a respetar las normas. “Hemos escuchado el testimonio de cientos de mujeres que nos han hablado del dolor y el daño a largo plazo que les ha provocado llevar tacones altos en su puesto de trabajo”, señala el informe.

“También hay mujeres a las que se obliga a teñirse el cabello de rubio, a llevar trajes provocativos y a maquillarse constantemente”, añade el documento.

La petición de Nicola Thorp, para que el Parlamento evaluara su caso, reunió más de 150 000 firmas de apoyo a través de la página web de la Cámara los Comunes. La recepcionista detalló cómo la agencia de empleo que la contrató, Portico, recogía en sus normas el color del esmalte de uñas que debía utilizar, el grosor de sus medias y le exigía llevar el pelo teñido sin mostrar la raíz, así como utilizar pintalabios y sombra de ojos, entre otras imposiciones, consideradas sexistas.

“Está claro que la legislación vigente no es completamente efectiva a la hora de proteger a las empleadas de la discriminación en el trabajo. Hacemos un llamamiento al Gobierno para revisar esta situación”, afirma el documento parlamentario.

Fawcett Society, la asociación más importante por los derechos de la mujer del Reino Unido, ha incidido por su parte en la necesidad de una nueva legislación al respecto: “Hemos tenido casos en los que se les ha pedido a algunas mujeres que estuviesen ‘sexys’ en su lugar de trabajo, lo que les lleva a la incómoda conclusión de que la compañía para la que trabajan hace negocio con sus cuerpos”, dice la organización.

Además, los miembros del Parlamento británico que han presentado el informe expresaron su preocupación por el hecho de que al crear códigos de vestimenta específicos para cada género se refuercen unos estereotipos “que podrían hacerse sentir excluido al colectivo LGTB (Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales)”.