Comercio exterior, construcción y agricultura tienen cifras en contra. La banca mejoró en parte, al igual que hidrocarburos. Foto: Archivo

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En el semestre que acaba se mantuvo la desaceleración

27 de junio de 2016 07:51

El primer semestre del 2016 cierra con cifras negativas para distintos sectores económicos. El comercio exterior muestra que las importaciones y las exportaciones están a la baja. Este sector tiene sus ojos puestos en la firma del acuerdo comercial con la Unión Europea.

En la construcción la desaceleración continúa causando estragos. La venta del cemento, uno de los principales indicadores de este sector, cayó un 18% al comparar los primeros cinco meses del 2016 con el mismo período del 2015. Además, la comercialización de viviendas continúa frenada y la obra pública ya no tiene el ritmo de años anteriores.

En el sector agrícola existen puntos altos y bajos. La producción interna ha crecido en este primer semestre, pero las exportaciones de las materias primas han sentido altibajos debido a los precios de algunos bienes en los mercados internacionales. En resumen hay mayor producción, pero también una contracción de las exportaciones.

Los hidrocarburos pintan un mejor panorama frente al primer semestre del 2015. La producción diaria de crudo de empresas estatales ha crecido, pero las cifras no han vuelto a las cifras históricas del 2014. En cambio la producción privada se mantiene a la baja.
Bajo este panorama los impuestos siguen en caída. La recaudación acumulada entre enero y mayo de este año en comparación con el mismo período del 2015 registró una caída del 16%, según cifras del Servicio de Rentas Internas.

Comercio Exterior
Las exportaciones y las importaciones están a la baja

Como un período complejo para el comercio exterior definen analistas y empresarios a los primeros seis meses del año. Aunque el Banco Central todavía no define las cifras completas del semestre, los resultados son evidentes.

Solo en el primer cuatrimestre, período con los datos publicados más recientes, se registró una balanza comercial con superávit de USD 48,5 millones. Pero el dato no es alentador.
Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal, explica que el resultado obedece a la caída de las importaciones en 36,5%. Ello producto de las salvaguardias y de la caída de la demanda en un año complicado.

De hecho, es el primer cuatrimestre en que se registra un dato positivo. Los anteriores, al menos desde 2013, arrastraban un déficit por el desequilibrio de exportaciones frente a importaciones.

En el caso de la balanza comercial no petrolera sí se mantienen los datos negativos. En el primer cuatrimestre la cifra fue de USD -523,5 millones. Hubo una reducción de las exportaciones tradicionales y no tradicionales, incluyendo productos que regularmente han tenido una amplia demanda de los mercados extranjeros como banano, camarón, etc.
En los ítems no tradicionales la afectación es para extractos y aceites vegetales, químicos y fármacos, vehículos, etc. A esta situación hay que sumarle que faltando seis meses para perder los beneficios arancelarios de la Unión Europea (UE) para el país todavía no se ha concretado el acuerdo comercial con el bloque.

Hasta la semana pasada el Gobierno mantuvo reuniones para impulsar dicho proceso, pero todavía no se ha confirmado si, en efecto, todo quedará listo antes de diciembre. José Antonio Camposano, vicepresidente del directorio de la Federación Ecuatoriana de Exportadores, indica que hay confianza en que eso suceda, siempre y cuando ambas partes aceleren los procesos.

Mientras tanto, hay preocupación entre los importadores por la ampliación del mecanismo de salvaguardias. La semana pasada la Organización Mundial de Comercio (OMC) avaló los argumentos de Ecuador para aplicar dicha decisión.

Juan Xavier Sánchez, propietario de la importadora Estuardo Sánchez, calcula que la caída de importaciones, podría alcanzar el 30%. “Hay inestabilidad normativa. Hasta abril esperábamos el desmonte y a última hora salieron con lo de la ampliación”.

Banca
Los bancos recuperan depósitos, pero prevén caída en utilidades


El sector bancario busca navegar en épocas de desaceleración. En los primeros cinco meses del año, este sector logró recuperar depósitos que en el 2015 había perdido, sostiene Julio José Prado, presidente Ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ABPE).

De diciembre del 2015 a mayo del 2016, las entidades recuperaron USD 850 millones en depósitos, que representan una variación acumulada del 3,6% entre los meses mencionados. El año pasado, los depósitos cayeron USD 3 200 millones.

Para Prado, la recuperación de depósitos se debe a que el Gobierno se puso al día con algunos proveedores con los que tenía pagos atrasados, fruto de la liquidez por créditos que ingresaron al Fisco.

Otro de los elementos de esa recuperación, según Prado, es que la economía ecuatoriana se achicó y “ya salieron los depósitos que tenían que haber salido”; esto significa que la salida de depósitos ya no será tan alta como antes.

Sin embargo, dice el titular de la ABPE, la cartera de crédito se ha deteriorado, tal como estaba previsto. Es decir, existe un aumento de la morosidad: pasó del 3,7% en el 2015 a 5,7% en mayo de este año.

Prado prevé que este año las utilidades de la banca privada caigan en alrededor en 20%; en 2015 el descenso fue de 18%.

Hidrocarburos
Los indicadores petroleros del país se recuperan

Si bien los niveles de extracción de crudo en el país no han vuelto a las cifras históricas del 2014, la producción se ha recuperado de la caída del año pasado.

De acuerdo con datos del Banco Central y del Sistema Nacional de Información, entre enero y mayo de este año el Ecuador produjo un promedio cercano a 547 000 barriles diarios y los niveles se sostuvieron e incluso se superaron en las tres primeras semanas de junio.

Esto es un respiro respecto de las cifras del último semestre del 2015, cuando el nivel de extracción cayó hasta los 533 000 barriles al día, debido a los bajos precios del petróleo y la restricción de la inversiones tanto en estatales como privadas. 

La recuperación ha venido de la mano, principalmente, de las petroleras estatales Petroamazonas y Río Napo. El promedio de ambas no solo que se recuperó de la caída del año pasado, sino que además se proyecta que superen los históricos. 

El gerente de Petroamazonas, José Luis Cortázar, indica que la estatal ha trabajado principalmente en una agresiva estrategia para mejorar tanto la producción cuanto los costos de operación.
Destaca la negociación con Schlumberger para el campo Auca, la renegociación de las tarifas en los campos maduros y la reducción de costos en servicios como trabajos de rehabilitación de pozos y la contratación de torres de perforación.

Señala que para el segundo semestre, con el ingreso del campo Tiputini al bloque 43 (ITT), Petroamazonas aspira a superar los 365 000 barriles diarios, que sería un promedio histórico de la empresa.

No obstante este logro, la producción petrolera privada continúa en retirada el primer semestre de este 2016. El promedio entre enero y mayo bordeó los 117 000 barriles diarios. Esto implica una reducción de entre el 3% y el 5% de años pasados.

Para Jorge Pareja Cucalón, presidente del Foro Petrolero, esta baja se debe a que las empresas privadas no están invirtiendo en nueva exploración de áreas petroleras sino básicamente para mantener los campos que actualmente operan.

Agricultura
La producción local mejora, pero las exportaciones bajan


Los sectores agropecuario y pesquero del país muestran un incremento en la producción local este año, en productos como maíz y pesca, pero por el contrario, las exportaciones se sitúan a la baja, en los primeros cuatro meses del año, en relación con el mismo período del 2015.
Gran parte de las exportaciones de los principales productos agropecuarios mantiene un retroceso.

Ese el caso del banano. Si bien la producción de la fruta sigue creciendo en rendimiento por hectárea, lo que ha llevado a un mayor volumen de exportaciones, las ventas se contrajeron, al pasar de USD 1 002 millones entre enero y abril del 2015, a menos de USD 960 millones a abril de este año, según datos del Banco Central (BCE).

Para el sector bananero, el incremento de la producción debiera ir acompañado de mejores precios, pero esto no sucede. “El país requiere abrirse nuevos mercados para la fruta, porque los actuales ya están saturados con banano de otros países, que compiten con ventajas arancelarias”, explicó Jorge Vega, miembro del gremio de productores Agroban.

Las ventas de camarón, cacao y atún también descendieron. El camarón padece un problema similar al banano: un incremento de la producción que se enfrenta a bajos precios internacionales.

El café está entre los pocos productos que mejoraron sus ventas. Los primeros cuatro meses del año, sus ventas subieron USD 1,2 millones con respecto del mismo cuatrimestre del 2015.

Impuestos
La recaudación cayó un 16% en los primeros cinco meses


Uno de los efectos del mal momento de ciertos sectores productivos se refleja en la recaudación de impuestos.
La recaudación acumulada entre enero y mayo de este año en comparación con el mismo período del 2015 registró una caída del 16%, según cifras del Servicio de Rentas Internas (SRI).

Para empresarios y expertos tributarios, las ventas bajas de los negocios, el incremento de los impuestos y los aranceles son parte de los obstáculos que frenaron la recaudación en el país. Entre enero y mayo del año anterior se recolectaron USD 6 493 millones por todos los tributos. En el mismo período de este año el monto fue de USD 5 443 millones, según el SRI.

Uno de los principales factores de esta caída es la falta de demanda del Estado ecuatoriano, principal comprador. Así lo indica Carlos Licto, experto tributario. Añade que “las importaciones cayeron, producto de los aranceles y salvaguardias. Lo que ocasionó que las empresas bajen su producción, sus utilidades, sueldos y otros. Esto afecta a los trabajadores y a las personas que compran lo justo, porque no cuentan con poder adquisitivo para adquirir nuevos productos”.

Leonardo Orlando, director del SRI, señala que el recorte presupuestario que hizo el Gobierno en este año tuvo un impacto en la actividad económica y, por ende, en la recaudación. “El Estado es el ente que más compras hace en el país; la participación del Estado es muy importante y si esas compras se reducen hay un efecto directo e indirecto en los niveles de recaudación”.

La baja de la recaudación de impuestos se refleja en una caída del sector comercial afectado por los precios altos, impuestos y aranceles. Según Patricio Alarcón, presidente de la Cámara de Comercio de Quito, las empresas han tenido varias disminuciones en su producción, utilidades y nómina. “Este ­círculo vicioso afecta directamente a toda la cadena productiva”.
La situación en los próximos meses genera dudas en el tema de recaudación, pese a los nuevos impuestos que se contemplan en la Ley de Solidaridad y de Corresponsabilidad por el terremoto, que afectó a Manabí y a Esmeraldas, en abril pasado.

Construcción
La venta de cemento cayó un 18% en los primeros cinco meses


El sector de la construcción también siente el freno de la economía. Uno de los principales indicadores de esta industria es la venta del cemento: esta cayó un 18% al comparar los primeros cinco meses del 2016 con el mismo período del 2015. La comercialización pasó de
2 391 toneladas a 1 949 toneladas de cemento vendidas, según cifras de la Cámara de la Industria de la Construcción.

Silverio Durán, presidente del gremio, señala que las cifras no son alentadoras. “Hay una paralización de las obras, el sector inmobiliario está detenido igual y la obra pública también ha disminuido comparada con años pasados”.

El panorama es complicado. Los créditos en la banca no llegan con la rapidez de años pasados y el empleo se reduce en el sector, según estadísticas de la Cámara. “Este año la oferta le ha ganado a la demanda”, resume Durán.

Robinson Galarza, constructor independiente, coincide y asegura que las ventas se han paralizado desde el año pasado. Este constructor bajó el ritmo de construcción por la falta de compradores. “En el primer semestre estamos con cuatro proyectos. Las ventas en mi caso han caído un 70%”.

Ahora el sector mira una oportunidad para reactivarse con la reconstrucción de Manabí y Esmeraldas.