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El sector de la construcción redujo su contribución al PIB, durante el 2015. La actividad fue afectada en especial por las salvaguardias y los proyectos de ley de herencias y de plusvalía. Foto: Pavel Calahorrano/ LÍDERES.

El sector de la construcción redujo su contribución al PIB, durante el 2015. La actividad fue afectada en especial por las salvaguardias y los proyectos de ley de herencias y de plusvalía. Foto: Pavel Calahorrano/ LÍDERES.

La desaceleración deja huella

27 de diciembre de 2015 13:28

Un año económico difícil termina y a la hora de hacer un balance se encuentran seis sectores representativos en el desempeño productivo del país.

La construcción es el segmento más afectado con obras detenidas, proyectos suspendidos y ventas canceladas. Las proyecciones del Banco Central del Ecuador muestran una caída de la construcción en su contribución al Producto Interno Bruto, frente al año 2014.

El sistema financiero privado también tuvo un año complicado. Una reducción de depósitos llevó a este sector a privilegiar la liquidez y eso generó un menor volumen de colocación de crédito.

En cuanto a comercio exterior, se registró un déficit de USD 1 886 millones, hasta octubre pasado.

En el sector automotor, el 2015 será recordado por ser el año con uno de los mayores bajones de ventas, de la última década. Según sus representantes, entre enero y noviembre se vendieron 74 000 vehículos nacionales e importados, un 30% menos que el mismo período del 2014.

El agro y la pesca tuvieron un crecimiento de exportaciones, en productos como banano y camarón. Y la línea blanca cierra el año con retrasos en pagos y reducción de ventas.

El déficit desequilibra la balanza

Un déficit comercial de USD 1 886 millones en el período enero-octubre registró el país, según las cifras del Banco Central del Ecuador (BCE). Las exportaciones llegaron a USD 15 697 millones, mientas que las importaciones fueron por 17 583 millones.

Según datos de la entidad, las exportaciones totales cayeron en 28,8% en valor; las petroleras disminuyeron en un 49%, mientras que las no petroleras bajaron en un 5,8%, en el período citado.

Con una economía dolarizada, el Gobierno se vio en la necesidad de tomar decisiones para mantener la liquidez. De ahí que en marzo entraron en vigencia las salvaguardias para casi 3 000 partidas de importación, entre las que están alimentos, licores, tecnología, entre otros.

Para Roberto Aspiazu, director ejecutivo del Comité Empresarial Ecuatoriano, la aplicación de la medida ha generado un fuerte impacto en la estructura de precios. “Si bien el Gobierno también ha promocionado la medida como una forma para equilibrar la producción nacional, sabemos que muchos de los productos sujetos a sobretasas no tienen fabricación en el país o esta es de carácter insuficiente”

El Ejecutivo asegura que ha conseguido el objetivo principal con la aplicación de la medida: reducir importaciones. Las cifras del BCE muestran una reducción general del 19,7%. El principal rubro de caída, sin embargo, es el de los combustibles y lubricantes. En este último caso, la cifra es producto de la baja del precio del crudo.

Las limitaciones para importar trajeron entre los comerciantes formales el temor del contrabando. Es así que se reforzaron los controles y se aplicaron medidas como el plan de incentivos aduaneros, en un trabajo conjunto entre los agentes de Aduana, la Policía y las Fuerzas Armadas.

El Gobierno también tuvo que agilitar su trabajo para avanzar en el proceso de concreción del acuerdo comercial con la Unión Europea (UE). Hasta mediados de este mes, Ecuador esperó que Colombia y Perú avalaran su ingreso al convenio ­multipartes. Ese fue uno de los logros de fin de año, que le permitirán al país acelerar los procesos para que en enero del 2017 pueda entrar en vigencia el acuerdo de forma provisional.

La venta de las cocinas se redujo

Los fabricantes de cocinas y refrigeradoras del Ecuador no tuvieron un buen año, por la reducción de ventas en el segundo semestre. Ni en el mercado local ni en el externo se cumplieron las expectativas y el segmento de las cocinas a gas e inducción fue el más afectado.

Tres factores pesaron para este comportamiento. El primero fue el retraso del Gobierno en los pagos a los distribuidores y comercializadores de cocinas de inducción. El segundo factor fue la venta de cocinas chinas a un precio menor y la última causa es la disminución en el consumo por la contracción económica del país.

Para no paralizar la producción y las ventas, las empresas buscaron alternativas. Grupo Ortiz, que en octubre del 2014 abrió la fábrica de cocinas a inducción Midea, optó por ofrecer ventas con tarjetas de crédito, descuentos, combos, etc.

En el caso de las cocinas a gas, el mercado nacional se paralizó casi por completo, porque los consumidores deben cancelar el Impuesto a los Consumos Especiales (ICE), una medida aplicada por el Régimen para desacelerar su consumo e impulsar el cambio por inducción.

Por ello, las cocinas a gas se centraron para la exportación. El problema en este caso se centró en la reducción del consumo del mercado venezolano. De acuerdo con datos del Banco Central del Ecuador (BCE), Venezuela importó USD 12,44 millones en cocinas a gas ecuatorianas, entre enero y octubre del 2014. En el mismo período del 2015 disminuyó a USD 1,9 millones. Colombia, Perú, Chile y Bolivia son los principales compradores.

Según el gerente de Ecasa, Mario Esteban Espinoza, para el próximo año el objetivo es recuperar ese mercado y abrir una oficina comercial en Perú. Sin embargo, sus proyecciones son austeras debido a los problemas económicos del Ecuador.

El segmento de los refrigeradores tuvo un mejor comportamiento, porque el producto nacional suplió al importado que llegó en menor cantidad por la aplicación de las salvaguardias. Según el BCE, en los 10 primeros meses de este año se importaron USD 28,3 millones en refrigeradoras y congeladores, una cantidad inferior a la registrada en el mismo período del 2014, que se ubicó en USD 39,04 millones.

Los precios y los destinos de productos pasaron altibajos

El banano y el camarón, los dos principales productos de exportación no petrolera, sintieron este año un vaivén en los precios y en los destinos.

El banano ecuatoriano romperá un récord de producción y exportaciones al cierre de este 2015, según pronostica la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE). El gremio espera que hasta la última semana de este año, el país haya superado las 310 millones de cajas exportadas.

Hasta octubre pasado, Ecuador exportó 265 millones de cajas, unas 33 millones menos que todo lo exportado por el sector en el 2014; y casi la misma cantidad que todos los envíos de la fruta en el 2013.

Aunque los indicadores mejoraron este año para el banano ecuatoriano, en el sector se registró incertidumbre por la reducción de las compras en mercados consolidados, como el de los países del Mediterráneo y de Europa del Este. Hacia esos dos destinos, los envíos se redujeron un 37% con respecto al 2014. Hacia Estados Unidos, en cambio, el tercer mercado de la fruta nacional, los envíos tuvieron un crecimiento del 8,7%.

Manuel Romero, director de Agroban, un gremio de productores, indica que en el mercado de Europa, Ecuador enfrenta la competencia de Colombia y productores centroamericanos, como Guatemala, que ingresan con su fruta con un menor arancel. Romero añade que estos países exportan su banano a un menor precio.

Los volúmenes de las exportaciones de camarón también evolucionaron al alza. Hasta octubre llegaron a las 285 000 toneladas, un incremento del 15% con respecto al 2014. Si bien las exportaciones subieron, el precio se estancó, explica José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura.

El empresario del sector camaronero menciona que la caída de los precios está próxima a cumplir los dos años, pues empezó a evidenciarse en febrero del 2014. “Estimamos que los primeros 10 meses de este 2015, la caída acumulada de los precios fue del 25%”.

Los montos de las exportaciones de atún y las de café, también cayeron este año con relación al 2014. Las exportaciones de los túnidos registraron un descenso de USD 30 millones, con respecto al mismo período del 2014. En cuanto al café, la reducción registrada fue similar: USD 31 millones.

Guillermo Morán, presidente de la Comisión Interamericana del Atún Tropical, menciona que este año el segmento terminará con un volumen de 620 000 toneladas exportadas. Esta cifra significa un incremento con respecto a las 540 000 toneladas enviadas en el 2014.

El mercado de vehículos nuevos y usados se contrajo

El cierre del 2015 trajo para el mercado del sector automotor una contracción no menor al 31% en los vehículos nuevos y hasta de un 80% en los vehículos usados, de acuerdo con datos de representantes de los comerciantes.

Las cifras de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade) señalan que entre enero y noviembre de este año, ya se registró una contracción en las ventas de un 31% respecto al mismo período del 2014, lo que se traduce en 33 960 unidades menos vendidas.

La proyección al cierre de este año indica que esa cifra de vehículos no vendidos se elevará a 37 000. Los datos hasta noviembre muestran además que el segmento más afectado fue el de los automóviles, con un 36% menos que en el 2014, seguido de las camionetas (ver infografía).

El sector viene enfrentando una caída constante de las ventas desde el 2011, por el establecimiento de cupos de importación que para este año fue de alrededor del 40%, en vehículos completos y un 20% para los CKD o partes utilizadas para el ensamblaje nacional.

La caída de la demanda se debe a dos factores: por falta de liquidez y por la contracción de la economía en este año ,según la Aeade. Adicionalmente, los representantes de marcas como Nissan o Renault indican que existe una restricción del crédito para vehículos y que varios clientes están atrasando su decisión de compra, por el actual escenario económico.

Según la Asociación, entre el 2011 y este año perdieron unos 7 500 puestos de trabajo, directos e indirectos, en el sector.

No solo la venta de vehículos nuevos cayó; algo similar ocurre con los automotores de segunda por falta de liquidez en la economía, que es lo que mueve a este mercado. El presidente de la Asociación de Comerciantes de Vehículos Usados de Quito, Nelson Viteri, indica que dependiendo de los patios de autos se registran caídas de hasta un 85% en las ventas.

Esto se ha sentido sobre todo desde el mes de junio, señala Viteri, cuando empezó a sentirse una mayor falta de liquidez. “En un patio, que antes vendía unos 12 autos en el mes, ahora no venden ni dos.”

Esta baja ha provocado que los comerciantes y propietarios de autos usados tengan que bajar los precios por el riesgo de salir a pérdida o no vender los vehículos.

“Si un carro vale USD 8 000 ahora se está vendiendo en 7 000”, indica. Viteri añade que también afectó la eliminación de los contratos en blanco para la compra y venta, porque esto ha impedido que se vendan los autos con agilidad.

Regulaciones y menor liquidez para dar crédito

El 2015 ha sido un año diferente para la banca privada ecuatoriana. Un año de menor dinamismo se reflejó en una disminución de los depósitos del sistema financiero, que llevó a privilegiar la liquidez y eso generó un menor volumen de colocación de crédito. Pese a eso, el sector sigue solvente y sólido.

El superintendente de Bancos, Christian Cruz, indicó días atrás que la caída del precio del petróleo ha hecho que ingresen menos capitales al Ecuador, lo que se ha reflejado en una menor liquidez en el sector financiero.

Según datos de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ABPE), los depósitos de la banca bajaron de USD 25 968 millones en diciembre del año pasado, a USD 22 273 millones en noviembre de este 2015; es decir, una reducción del 14%, equivalente a USD 3 695 millones. El efecto fue una reducción en la colocación del crédito, lo que se reflejó desde julio pasado.

Si bien existe un descenso, Cruz asegura que la banca está solvente. Este indicador pasó del 13,29% en noviembre del 2014 a 13,79% en igual mes de este año.

El 2015 también ha sido un año de regulaciones para el sector financiero. Algunas de estas normas han sido recibidas como positivas por la banca y otras generaron preocupación y pedidos de revisión.

Una que provocó inquietud fue la relacionada con el uso de dinero electrónico. En mayo pasado, la Junta Reguladora Monetaria y Financiera dio un plazo para que la banca se sume obligatoriamente al dinero electrónico, como macroagentes (sitios donde se carga y descarga este medio de pago). Pero luego el Gobierno dio marcha atrás a esta decisión; entre otras medidas.

Pero el sistema financiero ha visto con ‘buenos ojos’ otras disposiciones. Según Ricardo Cuesta, presidente de Produbanco, la banca ha obtenido liquidez a través de líneas de crédito externos por unos USD 500 millones en el 2015, gracias a la eliminación del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) para estas operaciones.

En el sector de mutualistas también bajaron los depósitos, aunque la caída anual fue considerablemente menor, de 2,11%.

Mario Burbano de Lara, presidente de la Asociación Nacional de Mutualistas del Ecuador y director estratégico de Mutualista Pichincha, comenta que el sector está optimista frente al año que viene, a pesar de que luce esencialmente muy parecido al 2015, pues no existe evidencia mayor de un ingreso de liquidez importante en la economía. En cambio, los depósitos en el sector cooperativo subieron, aunque no al ritmo de años pasados.

Menos obra pública e incertidumbre inmobiliaria

El sector de la construcción en el Ecuador genera unas 600 000 plazas de trabajo directo y además, según datos del Banco Central del Ecuador (BCE), representa cerca del 10% del Producto Interno Bruto. Es por el peso de este sector en la economía, que Enrique Pita, presidente de la Cámara de la Construcción de Guayaquil, sostiene que en épocas de crisis, el primer sector que siente los efectos es el de la construcción, y asimismo, es el último en recuperarse.

“Estamos viviendo tiempos difíciles, desde el primer trimestre del año hemos tenido un impacto significativo. Hay una caída del 3% en lo que aportamos al PIB, lo que ha generado un significativo desempleo”, señala Pita.

Aunque hasta el segundo trimestre del 2015, según el analista Walter Spurrier, el sector de la construcción presentaba un crecimiento de 3,5%, el ritmo de desaceleración se pronunciará más, debido “al freno a los proyectos de infraestructura y el anunciado impuesto confiscatorio de la plusvalía inmobiliaria, que empujaría aún más abajo la tasa de crecimiento del sector de la construcción”.

Las proyecciones del Banco Central son de un crecimiento del 0%, mientras que los constructores estiman un decrecimiento, pero no se animan a dar cifras.

Sin embargo, un indicador que podría dar luces del impacto en el sector de la construcción es el de la venta de cemento, que presenta un decrecimiento del 8% en el período enero a octubre, con relación al mismo período del 2014. Esto, de acuerdo con información del Instituto Ecuatoriano del Cemento y Hormigón (Inecyc).

Joan Proaño, gerente de la firma de promotores Inmobiliarios Proaño & Proaño, sostiene que el difícil escenario del sector de la construcción se relaciona a que la obra pública se ha detenido y a que, por la falta de liquidez en el mercado y la incertidumbre, las ventas de viviendas se han contraído en este año.

“No existen todavía datos a nivel nacional, pero como empresa, nosotros en los últimos cinco meses tuvimos una reducción en el presupuesto de venta de entre 25% a 30%”, señala Proaño.

Según datos de la Superintendencia de Bancos, el segmento de créditos que más incremento presentó hasta octubre de este año es de la vivienda, que creció un 13,8%, sin embargo, según analistas, esto se debe al particular impulso que el Gobierno le está dando a la vivienda de interés social (de menos de USD 40 000) y de interés público, (de menos de 70 000), que no representan todo el mercado.