Felipe Ávila, gerente de PECS, dice que están generando combustible industrial a partir de ciertos desechos. Foto Patricio Terán  / Líderes

Felipe Ávila, gerente de PECS, dice que están generando combustible industrial a partir de ciertos desechos. Foto Patricio Terán / Líderes

Adriana Bucheli
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Los desechos de las industrias son su ‘combustible’

20 de marzo de 2017 15:18

En 1987 Germán Ávila Vargas (+) trabajaba en la construcción de obra civil para el sector petrolero y notó una gran cantidad de contaminación, sin que se manejen adecuadamente los desechos.

Esto y su interés en el cuidado del medioambiente, dio paso a la idea de crear tecnología para la remediación de pasivos ambientales y al nacimiento de PECS, empresa que ahora es manejada por los hijos del fundador.

Uno de ellos, Felipe Ávila, gerente de la compañía. Él explica que su padre era el soñador de la familia y que si bien a muchos les da temor iniciar un negocio así por la inversión y el riesgo que implica, “él veía más allá”. Por ello, con sus hermanos decidieron continuar con el desarrollo de la tecnología luego del fallecimiento de su padre. Ávila cuenta que la empresa arrancó con una inversión inicial en sucres, equivalente a unos USD 100 000.

Luego de ello la inyección de capital ha sido constante. Una de las últimas fue de USD 2 millones y fue para una planta de recuperación de hidrocarburos, en Orellana. Allí se han recuperado 60 000 barriles de crudo desde 2013.

El 50% de esto se entregó al Estado como crudo en calidad de exportación y el restante se utilizó para generar un tipo de combustible industrial, en un proceso de revalorización del desecho, que también se puede hacer con plástico, llantas, vidrio, etc.

Con esta “nueva” materia prima, PECS procesa al mes 60 000 galones de producto recuperado.

Con la aspiración de duplicar la capacidad de trabajo se están invirtiendo otros USD 120 000.

En los primeros años de PECS el único trabajador fue Ávila padre, quien se dedicó a la investigación y desarrollo de la tecnología. Las operaciones como tal comenzaron en 1992. A la fecha la empresa cuenta con 163 empleados directos y genera trabajo para unos 300 proveedores, la mayoría de la Amazonía.

Los productos desarrollados son biodegradables y se aplicaron inicialmente para la limpieza de piscinas de crudo, avanzando después a la atención de contingencia y limpieza de derrames.

Ahora, PECS brinda servicios de gestión integral de desechos peligrosos y no peligrosos para todo tipo de industrias como petrolera, textil, agropecuaria, florícola, automotriz, cementera, etc., expansión que inició hace 10 años.

“Toda industria que genere desechos es nuestro potencial cliente”, asegura el gerente. La empresa gestiona desde la prevención de la generación de desechos, hasta la evacuación, transporte, tratamiento, revalorización o disposición final de los desechos.

Actualmente tienen entre 20 y 30 clientes, que generan habitualmente algún tipo de desecho en sus procesos, aunque también brindan servicios en casos de imprevistos como derrames.

Al año gestionan un volumen de entre 400 y 600 toneladas de desechos peligrosos y 300 toneladas de los no peligrosos y reciclables.

Fernando Emanuele, gerente de la empresa Orion, señala que trabajan con PECS desde hace cuatro años y la experiencia es muy buena porque no solo tienen precios competitivos, sino también por su tecnología e innovación.

La crisis del sector petrolero golpeó a PECS, pero haberse abierto a otras industrias les permitió seguir creciendo, al punto de que en 2016 lograron USD 9,2 millones en venta de servicios.