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Fabián Ortega utiliza los residuos del café molido y su esencia para pintar aves representativas de las distintas zonas del Ecuador. Foto: Mayra Pacheco / LÍDERES

Fabián Ortega utiliza los residuos del café molido y su esencia para pintar aves representativas de las distintas zonas del Ecuador. Foto: Mayra Pacheco / LÍDERES

En sus dibujos rescata la variedad de aves del Ecuador

6 de febrero de 2018 07:03

El color oscuro e intenso del café es, ahora, parte de la paleta de un joven pintor.
Para capturar fielmente los tonos que se obtienen de estas olorosas semillas, Fabián Ortega utiliza los residuos que quedan tras moler este producto y su esencia.

La iniciativa por emplear café como ‘pintura’ en sus obras surgió hace un año. Mientras este artista visitaba el huerto de Mariana Hidalgo, en Tumbaco.

En este sitio, donde se procesa café de manera artesanal, Ortega observó que estos frutos adquieren un color intenso tras secarlos, tostarlos y molerlos. También se fijó en que alrededor de estas plantas había varias aves.

Esta experiencia le motivó a innovar. En su taller, ubicado en el centro de Tumbaco, hizo pruebas. Para obtener una variedad de matices del café usa agua en diferentes cantidades y temperaturas. Esta mezcla se aplica con pinceles y goteros de manera directa sobre unas cartulinas especiales.

En estos pequeños lienzos, los colibríes, quilicos, lechuzas, búhos, pájaros brujos, gorriones, huirachuros y otras especies propias del Ecuador van tomando forma. Ortega recoge en sus trazos cada detalle de estas aves.

Para no dejar fuera ningún elemento, este artista se apoya en fotos de estas aves, en sus recuerdos de infancia sobre los pájaros que miraba, en el patio de su casa; en su creatividad y en la materia prima (café orgánico) que proviene del huerto de Hidalgo. Ella entrega este producto según la demanda del artista y no le cobra. Para esta mujer, el pago es cada obra que logra este joven pintor.

Como producto final, este artista ofrece postales, cuadros hechos sobre lienzos o en pedazos de troncos de árboles viejos, que recicla para darles un nuevo uso.

En promedio, el costo de estas piezas está entre USD 15 y 150, según el tamaño y detalles de la obra. Estas se venden en Casa Raíz, en Tumbaco; en el taller Fabián Ortega, en el centro de Tumbaco; y en el hotel Zaysant Ecolodge. Factura alrededor de USD 6 000 al año solo por este trabajo. Aparte da talleres a niños y jóvenes.

Gerardo Tapia, administrador del hotel Zaysant Ecolodge, menciona que el trabajo de Ortega es bien valorado por los turistas.

En este sitio, las personas tienen la oportunidad de observar aves y luego llevarse una postal o cuadro de este pintor como recuerdo. “Ortega emplea una técnica novedosa y sus obras tienen un buen terminado”, destaca Tapia.

Para Ortega es importante retratar estas especies propias de Ecuador, porque se debe valorar lo “nuestro”. Aparte, él reconoce que hay algunas personas que no han tenido la oportunidad de ver estos pájaros en directo. Otros, como los extranjeros, pueden incluso, llevar a otros países una parte de la fauna representativa de este territorio biodiverso.

Las obras de este pintor han sido adquiridas por turistas de Canadá, Estados Unidos, Chile y por ecuatorianos.

Para este año, Ortega tiene previsto buscar otras semillas, hojas, raíces y flores propias del Ecuador para obtener más esencias vegetales y darle color a sus aves. El propósito es que la gente que aprecia su arte puede conocer todos los detalles de estas especies.