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Ángeles Ortiz junto a sus compañeros del estudio de diseño de Fábrica. Foto  con Sam Baron, director creativo del centro.

Ángeles Ortiz junto a sus compañeros del estudio de diseño de Fábrica. Foto: (tercera de izq a der) junto con  Sam Baron, director creativo del centro (der.)

El diseño y el trabajo social son las fortalezas de Ángeles Ortíz

14 de noviembre de 2016 18:19

Nuestro único fracaso en la vida es cuando cesamos de arriesgar después de un fracaso”. Esta frase define a una joven diseñadora ecuatoriana que cruzó fronteras para alcanzar su sueño: el diseño.

Su nombre es Ángeles Ortiz y tiene 24 años. Hace uno se unió como residente de Diseño de Producto en la Fábrica, del Grupo Benetton, un centro que acoge a los jóvenes talentos, que muestran su creatividad y su compromiso con el cambio de la sociedad.

El diseño de producto no fue su primera opción. Recuerda que cuando fue adolescente anhelaba con ser bióloga marina o pensaba estudiar negociaciones ambien­tales. Sin embargo, los años pa­saron y empezó a apasionarse con el diseño. Y lo logró.

Hoy en día, Ortiz tiene una capacidad innata de transformar materiales como el vidrio, la madera o los textiles en diseños innovadores que mezclan texturas, colores y sensaciones en cada pieza.

Los proyectos en los que se involucra son variados. Van desde la creación de una pieza para una galería en Suiza; el diseño de mobiliario para diferentes etnias, para una exhibición en Milán o la colaboración con ONG en Ecuador.

Esto demuestra la versatilidad y la personalidad audaz de esta ecuatoriana, quien reside en la región del Véneto, donde gran parte de la economía llega de la mano de pymes de la zona, relata. “Exploro cuestiones como las diferencias culturales, sus hábitos, tradiciones e incluso los comportamientos sociales”, indica.

Uno de los hitos que le hicieron crecer como diseñadora y confiar en su talento fue Stomud, un proyecto que desarrolló en el Instituto Europeo di Design, en Madrid (España). En este centro realizó sus estudios como diseñadora.

Luego, en 2013, ganó el primer premio en el concurso denominado Nuevas Ideas, organizado por un museo de Ámsterdam.

Iván Vidal, director del Instituto, conoce bien a Ortiz y la describe como una mujer coherente, cuyo trabajo es impecable. Además, asegura que la joven ecuatoriana es detallista y tiene mucha sensibilidad. “Cada proyecto relata una historia, siempre cuenta algo”.

Según Vidal, el talento de Ortiz la llevó a Fábrica, de Benetton. “Tiene el carisma y la formación necesaria para seguir creciendo y ser de las mejores diseñadoras de Ecuador, si no lo es ya”.
A sus 24 años hubo otro hito que marcó su vida: el terremoto que afectó a Manabí y a Esmeraldas. Ortiz, quien se considera como una mujer audaz, armó una exposición de arte para recolectar fondos para los damnificados de las dos provincias costeras ecuatorianas. Llevó el nombre de Inspired by Ecuador, que se convirtió en su bandera de lucha tras el movimiento telúrico que devastó localidades como Pedernales, Canoa, Manta, entre otros.

La idea se consolidó con la ayuda de 30 artistas pertenecientes a la red internacional de Fábrica, que se unieron a esta iniciativa con la donación de obras de arte, fotografías, ilustraciones, collages, pinturas y serigrafías, que expresaron las culturas, tradiciones, colores, naturaleza y la vibrante belleza de Ecuador.

La subasta, que se realizó el pasado 15 de octubre en el Teatro Nacional Sucre, en la capital, recaudó USD 12 600 que fueron donados a Unicef, a favor de las víctimas del terremoto. Se dará prioridad al fondo de educación para los niños.

Xavier Urbina es el Oficial de Alianzas Corporativas de Unicef Ecuador y quien laboró junto a Ortiz en este evento social. La actividad fue ardua porque se trataba de buscar piezas de calidad. “Cuando Ángeles vino al país nos dimos cuenta de la magnitud y la hermosura de la obra. Lo que nos permitió ofertar los trabajos a exponentes de calidad en el país”.
Urbina cuenta que Ortiz mostró su profesionalismo. La comunicación debía ser exacta para que el evento sea impecable, asegura.

No descarta realizar otros proyectos junto a Ortiz.

Para la diseñadora, el éxito de la vida es ser flexible, ya que esto le permitió adaptarse a los cambios que se venían a cada segundo. “Soy sincera al decir que he cumplido todas mis aspiraciones porque he sido audaz en el sentido de que soy flexible conmigo misma y me permito redirigir mis planes y modificarlos de acuerdo con la situación. Siempre he creído que no existe una sola salida a una meta”.

El retorno a la tierra que le vio nacer está entre los planes de Ángeles Ortiz, la joven diseñadora que disfruta de la música de artistas latinoamericanos pese a estar fuera de estas tierras. “Es importante el construir una base hacia una cultura de diseño fundamentada en nuestra identidad”. Por ahora, Ortiz se alista para mostrar productos de calidad.

Fábrica, el centro para explorar y crear


Fábrica es un centro de investigación de la comunicación, ubicado en Treviso (Italia) y es parte del Grupo Benetton. En 2015, Ángeles Ortiz, de 24 años, llegó a este centro después de un proceso riguroso de selección. Ella accedió a una beca de un año, que se otorga a los jóvenes talentos creativos de todo el mundo.
El objetivo de este centro italiano es que los jóvenes afloren su creatividad y se constituyan en “catalizadores sociales” del cambio.
Durante el año, los residentes comienzan un período de educación e investigación sobre proyectos reales basados en la convicción de que la comunicación, en todas sus aplicaciones, debe ser un vehículo de transformación social consciente.
La diseñadora se considera como un puente entre la sociedad, el objeto, la industria y la artesanía. Al momento de crear nuevos proyectos hay un vínculo entre la practica y la investigación. El resultado final va desde un objeto, una instalación o una exhibición.
Ortiz presentó varias piezas, que mezclan materiales como el vidrio o la madera. En su página web se observan objetos denominados como salak, glass stool, metamorphosis y stomud. Con este último ganó un premio. Además ha levantado instalaciones en la Fábrica de Treviso. Lo hizo en 2015. “El éxito de cada proyecto está en el vínculo social que genere, el impacto o el alcance que tenga”.
En Fábrica hay otras ramas a las que se puede acceder, entre las cuales están la comunicación visual, la fotografía, la interacción, el vídeo, la música y el periodismo.