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Sisa Morocho se inspira en la cosmovisión andina, los atuendos originarios y las tradiciones puruhaes. Foto: Cristina Márquez / LÍDERES

Sisa Morocho se inspira en la cosmovisión andina, los atuendos originarios y las tradiciones puruhaes. Foto: Cristina Márquez / LÍDERES

Sus diseños tienen la identidad puruhá

1 de agosto de 2017 16:21

Los trajes de lentejuelas, canutillos, brillantes y bordados de colores que diseña Sisa Morocho tienen algo especial, capturan el ‘glamour’ de los trajes de luces de la cultura occidental y se fusionan con el estilo andino, conservando la identidad cultural de las clientas que los visten.

La talentosa diseñadora de 30 años pertenece a la etnia Puruhá y se inspira en la cosmovisión andina, los atuendos originarios y las tradiciones de esa cultura indígena para sus creaciones.

Todos sus trajes incluyen figuras bordadas como flores y hojas, además se hacen en una gama de tonos negros, azules, rojos, verdes, amarillos y fucsias intensos, que representan distintas creencias puruhaes.

Sisa sabía que tenía talento para la moda desde la infancia, cuando transformaba los vestuarios de sus muñecas en trajes con los que se sentía más identificada. Cocía para ellas anacos, blusas bordadas, bayetas y fajas de colores.

Por eso se animó a estudiar diseño de modas en el instituto Ana Mac Aulife, en Quito. Allí aprendió lo básico sobre confección y diseño, pero no ejerció su profesión sino hasta casi nueve años después, en el 2012.

Un año antes su padre, José Manuel Morocho, falleció junto con su hermano en un accidente de tránsito. Él era propietario de una fábrica de gorras en la que toda la familia trabajaba, pero después de la pérdida, cada hermano decidió tomar caminos separados.

“Luego comprendí que mi papá siempre nos protegía. Él nunca nos dejó trabajar aparte y nunca le gustó que dependiéramos de otras personas para subsistir, decía que somos nosotros los que debemos dar trabajo”, recuerda la joven diseñadora.

Así decidió emprender un negocio propio. Su empresa hoy cuenta con dos locales en Riobamba y Quito, y emplea a más de 18 personas, pero cuando se inició Sisa solo tenía su imaginación y USD 20.

Con ese dinero adquirió hilos de colores y un pedazo de tela para diseñar una blusa puruhá. Para ese entonces, la joven logró identificar un nicho de mercado en la nacionalidad Puruhá, todas las mujeres vestían blusas de Otavalo, un diseño muy distinto al propio o anacos con camisetas occidentales.

“Mi mamá me mostró vestidos antiguos y me explicó que no podíamos usar la ropa puruhá, que era la nuestra, la propia, porque no había en el mercado. Así que nos tocaba vestirnos de otavalos”, recuerda Morocho.

Entonces decidió cambiar esa realidad. Su primera blusa fue hecha en tela negra con una gran cantidad de bordados, y fue su primera obra maestra, así que no tardó en venderse más de unas cuantas horas.

Sus primas, familiares y amigas fueron las primeras clientes. Ellas regaron la voz de que una nueva diseñadora intentaba rescatar la ropa puruhá. En cinco meses Sisa pudo abrir en el Centro Histórico de Quito su primer local. De esa manera, todos los puruhaes que migraron a esa ciudad se convirtieron en clientes fijos.

“Pero hacía falta algo más. Yo quería crecer”, admite. Así planeó una estrategia para difundir sus diseños y entrar al mercado en Chimborazo, donde estaba centrado su público objetivo.

Ella contactó a todas las cantantes que grababan videos musicales y las invitó a mirar su trabajo. Ellas quedaron impactadas por los diseños coquetos y modernos que, a pesar de tener cortes diferentes, no perdían el estilo originario.

En poco tiempo todas las artistas vestían sus diseños y hacían menciones especiales de la marca de ropa en sus videos. Así se iniciaron los pedidos en Chimborazo y para el 2015 logró abrir su segundo local.

Los vestidos de gala se volvieron su producto estrella en ese mismo año, cuando Sisa vistió a Jissela Gualán, la primera candidata indígena a Reina de Riobamba. Desde ese día novias y quinceañeras también quieren lucir como ‘princesas andinas’, la contactan desde todo el Ecuador para hacer pedidos.