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Viviana Naranjo trabaja desde hace OCHO meses en la empresa cofundada por Mario Salinas. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES

Viviana Naranjo trabaja desde hace OCHO meses en la empresa cofundada por Mario Salinas. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES

Con sus diseños reviven paredes monocromáticas

23 de octubre de 2017 21:25

Mario Salinas y su esposa estaban indecisos sobre cómo decorar la casa que habían adquirido. Conversando con su amigo, Jaime Lozada, encontraron páginas en Internet que vendían adhesivos para las paredes. Los compraron y los pegaron en sus hogares.
Cada persona que los visitaba elogiaba aquella elección y preguntaban dónde podían conseguir algo igual.

Entonces Salinas y Lozada se dieron cuenta de que podían hacer de ello un negocio para que otras personas pudiesen decorar sus viviendas a un bajo costo.

Así nació Kiwi Decoraciones, un emprendimiento que ofrece adhesivos de distintos motivos para pegar en salas, comedores, cuartos y baños.

De una pared monocromática puede salir un árbol en cuyas ramas están pegadas las fotos familiares; pueden irrumpir también superhéroes o admirarse un paisaje parisino al atardecer.
“Justamente ese es el eslogan de Kiwi: dales vida a tus paredes”, explica Salinas.
La empresa posee página web y cuatro islas: dos en Guayaquil (Mall del Sol y Ríocentro El Dorado) y dos en Quito (El Recreo y El Condado). Cuenta con seis trabajadoras y un mensajero.

Además, en Guayaquil tiene el apoyo de dos empleadas para los días feriados y para participar en exposiciones, como la segunda edición de la Feria de Comercio de Guayaquil.

“En El Dorado se mueve mucho la venta los domingos. Aquí abrimos en abril de este año. Pago 800 dólares el alquiler y puedo hacer hasta USD 7 000 mensuales. Las ventas son mayores en esta zona porque estamos rodeados de ciudadelas nuevas, con casas nuevas, gente joven que tiene hijos pequeños. Esos son nuestros mayores clientes”, asegura Salinas.

Kiwi Decoraciones comenzó sus operaciones vendiendo por Internet a mediados de 2015. Entonces invirtieron USD 3 000 para la compra de unos 20 diseños distribuidos en 200 láminas. Los trajeron desde China, donde se encuentra su proveedor, en una caja por servicio postal.

Las primeras ventas fueron de USD 400 y 500, pero ahora ascienden y superan los USD 7 000. La inversión que hacen cada mes es de USD 10 000 y traen mensualmente 5 000 láminas.

El catálogo actual supera los 250 diseños, de diferentes medidas (el más pequeño mide 1 metro de largo por 50 centímetros).

Están elaborados en plástico PVC y tienen un costo que varía entre USD 10 y USD 18.
“Las ventas se reparten: 50% adultos y un 50% niños. Lo que más buscan son árboles para poner fotos; a los pequeños les gustan los superhéroes. También tenemos adhesivos que brillan en la oscuridad y son de ciudades como París o la Torre Eiffel. Esos son los más solicitados”, dice el cofundador.

Salinas señala que los gustos varían entre las ciudades. Mientras en Guayaquil la gente busca colores pasteles, en Quito prefieren los tonos fuertes y personajes como Winnie the Pooh.
Salinas expresa que se dedica prácticamente tiempo completo a Kiwi Decoraciones, porque le apasiona el trato con la gente. “La atención al cliente es importantísima”, afirma y asegura que sus planes son seguir creciendo.