La  biblioteca de Wilson Araque está en su oficina, en la U. Andina. Foto. Alfredo Lagla / LÍDERES

La biblioteca de Wilson Araque está en su oficina, en la U. Andina. Foto. Alfredo Lagla / LÍDERES

Gabriel Flores  (I)
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Un economista apasionado por José Ingenieros

3 de agosto de 2017 16:17

Un día de abril de 1988 Wilson Araque caminó hasta las instalaciones del Diario La Verdad, de Ibarra. Entró a la oficina del gerente y le entregó el artículo de opinión que había escrito la noche anterior. Tenía 17 años y cursaba sexto curso en el colegio salesiano Sánchez Cifuentes.

La inspiración para escribir ese texto, en el que alentaba a la juventud a alejarse de las drogas y buscar formas diferentes de ver el mundo, llegó de dos fuentes: las clases de literatura del Padre Bolívar Jaramillo y la lectura de ‘El hombre mediocre’, del autor ítalo-argentino José Ingenieros.

El libro que le regaló su tío Miguel, en sus años de adolescencia, se convirtió en una de las lecturas recurrentes de su vida. La propuesta de Ingenieros de que las personas y las sociedades deben trazarse ideales y que para lograrlos tienen que trabajar en ellos de forma permanente caló, con fuerza, en su psique.

Las relecturas que Araque ha hecho de este libro son evidentes. Después de más de 30 años el regalo del tío Miguel tiene la pasta arrugada y las hojas pobladas de frases subrayadas con lápiz y marcadores de colores. En los bordes de algunas páginas se puede leer la palabra ‘ojo’.

Sentado en una silla de su oficina, un cuarto de paredes blancas, muchos libros y grandes ventanales ubicado en el piso siete del edificio Eugenio Espejo de la Universidad Andina, donde es profesor, lee una de esas frases “En cada comarca una facción de vividores detenta los engranajes del mecanismo oficial. Excluyendo de su seno a cuantos desdeñan tener complicidad en sus empresas”.

Por su formación universitaria las lecturas de Araque se inclinaron hacia el mundo de la economía. En este contexto descubrió los libros de Amartya Sen y Muhammad Yunus en los que encontró conexiones con la propuesta de Ingenieros y con la ‘Utopía’, de Tomás Moro.

‘Desarrollo y libertad’, de Sen es uno de sus preferidos. Lo interesante de este autor -dice- es que pone al ser humano en el centro de las discusiones sobre economía. “Sen tiene claro que los seres humanos, para salir adelante, necesitan tener capacidades, oportunidades y libertades”.

Estas reflexiones las engancha con la que Yunus realiza en sus libros ‘Las empresas sociales. Una nueva dimensión del capitalismo para atender las necesidades más acuciantes de la humanidad’ y ‘Un mundo sin pobreza. Las empresas sociales y el futuro del capitalismo”, escritos en el 2010 y 2008.

En estos textos el pensamiento de Yunus se orienta a proponer una forma de funcionamiento social mucho más humana. Araque recuerda la metáfora del árbol de bonsái que leyó en uno de estos libros. “El árbol se queda pequeño no por la semilla sino, sobre todo, por el entorno en el que se desarrolla. Eso llevado al campo social explicaría que los pobres no lo son porque es su voluntad”.

Después de 29 años Araque sigue conjugando la lectura y la escritura. En el 2009 publicó ‘Perfil del emprendedor ecuatoriano’ y ‘Prácticas de la gerencia financiera en la empresa ecuatoriana’.