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En la terminal internacional del Puerto de Manta se desembarcan los atunes de los barcos industriales, tras una faena de pesca. La ciudad manabita se considera la ‘Capital del Atún’. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES

En la terminal internacional del Puerto de Manta se desembarcan los atunes de los barcos industriales, tras una faena de pesca. La ciudad manabita se considera la ‘Capital del Atún’. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES

Ecuador es una potencia atunera 

4 de abril de 2018 10:26

Ecuador es el segundo productor atunero del mundo, después de Tailandia. El 2017 esa industria aportó con el 9% del total de las exportaciones no petroleras del país, con USD 1 092 millones.

Fue un año de recuperación por el incremento en los precios y por el acuerdo con la Unión Europea (UE), pero el sector cree que sigue en problemas. Rafael Trujillo, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Pesquería (CNP), señala que “el 2017 significó oxígeno”.

Tras dos años malos se recuperaron las ventas. Pero la principal preocupación sigue siendo el factor de competitividad. “Ecuador es un país menos competitivo, por costos, en relación con sus competidores”, añade Trujillo. A eso suma las tasas de interés altas para financiamiento, los costos de energía y agua y la falta de contratos diferenciados para el sector.

Trujillo explica que en muchos casos las plantas no pueden acoplarse a los ritmos de producción, pues si tienen una plantilla de 2 000 empleados y hay menos producto que procesar no pueden reducir el número de obreros.

Se calcula que el sector atunero ocupa a unas 25 000 personas de forma directa en las plantas industriales y la flota de barcos. Pero genera otros miles de empleos indirectamente en negocios conexos, proveedores de insumos como son envases de hojalata, cartones y etiquetas que forman, el clúster.

Bruno Leone, presidente de la CNP, señala que es un negocio que depende de la naturaleza, con factores oceanográficos que marcan la escasez o la abundancia e impactan en los precios.

En el 2017 se registró una escasez en el primer semestre en los países asiáticos del Pacífico Central y Occidental que hizo que la materia prima subiera su precio, a favor de Ecuador. El promedio de la tonelada métrica de atún estuvo en USD 1 850 en Manta, el principal puerto del Pacífico Oriental que, junto con Bangkok, marca los precios a escala mundial.

El año pasado las capturas de atún del Ecuador ascendieron a 286 383 toneladas; 3,1% más que el volumen registrado el 2016. Con esos registros la flota mantuvo el liderazgo en la región, frente a países como México y Panamá.

Las industrias procesan 500 000 toneladas de atún al año: 80% se envía al mercado externo (lomos, latas y ‘pouch’) y 20%, al consumo local. 250 000 toneladas de materia prima provienen de las capturas de la flota nacional y el resto se importa vía internación temporal o maquilas. La capacidad de producción del país solo es superada por Tailandia, con 700 000 t/año.

“Ecuador es el segundo productor mundial de atún, pero solo en números, porque creo que somos los primeros en calidad por sus sistemas de trazabilidad y manejo de políticas laborales. El país tiene un prestigio en los mercados porque cumple con todas las normas”, sostiene Leone.

Según Trujillo, existen unas 20 plantas procesadoras. También hay otras pequeñas que no están afiliadas a ningún gremio.

La mayoría de industrias (70%)se instala en Manta, considerada la ‘Capital del Atún’. Pero Posorja (Guayas) tiene a las más grandes del país, Sálica del Ecuador y Negocios Industriales Real (Nirsa). Se completan con una pequeña en Santa Elena y Galapesca, la principal empresa exportadora, en Guayaquil.

“Ecuador es un mercado sui géneris” por la presencia de inversiones de multinacionales, según Gustavo Núñez, vicepresidente del Directorio de la Cámara Ecuatoriana de Industriales y Procesadores Atuneros (Ceipa).

Esas inversiones están en Sálica que pertenece al grupo español Albacora; la empresa italiana Bolton en Conservas Isabel; el estadounidense Tri Marine en Seafman; y en Galapesca, subsidiaria de StarKist, el grupo Dongwon, uno de los más grandes de Corea.

En Posorja, Sálica tiene un complejo atunero con más 1 600 trabajadores. El 2017 procesó 55 894 toneladas de atún con una facturación de USD 171 millones, ubicándose como segunda exportadora.

En tanto Fishcorp, en la vía Manta-Rocafuerte, es una de las industrias de mayor crecimiento de las medianas empresas en los últimos años. El 2009 comenzó a operar como maquiladora y procesaba 10 toneladas/día; hoy son 50 t/día. El 2017 procesó un total de 11 000 t/año.

Jaime Estrada M., gerente General de Fishcorp, dice que se hacen adecuaciones en las áreas de frío, calderos y aumento de materia prima para terminar el 2018 con 70 t/día. Y un total de 14 000 toneladas de exportación al año.

El 2014 la empresa empezó a exportar con materia prima propia y facturó USD 6 millones, en tanto el año pasado la cifra alcanzó 28 millones. “Tuvimos la oportunidad de abrirnos al mercado, el resto ha sido eficiencia en la planta y capacitación del personal”.


UE es el principal destino de las exportaciones

Personal de la industria Fishcorp limpia los lomos de atún para luego empacarlos y exportar el producto a la UE. Foto:  Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES

Personal de la industria Fishcorp limpia los lomos de atún para luego empacarlos y exportar el producto a la UE. Foto: Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES

Las exportaciones de la industria atunera se recuperaron en el 2017, luego de dos años de caídas.

Las ventas cerraron con USD 1 092 millones, 34,6% superior al 2016 que fueron de 811 millones. En volumen las exportaciones alcanzaron 236 297 toneladas métricas, frente a 203 066 toneladas del 2016, un aumento de 16,4%.

El año pasado se conjugaron dos temas que marcaron una tendencia positiva: la recuperación de los precios de la materia prima y la vigencia del acuerdo comercial con la Unión Europea (UE).

Pero el mayor impulso a las ventas se dio por el incremento en los envíos de lomos y conservas de atún a los países europeos, que repuntaron en un 51,6% en valor y 27% en volumen. España fue el principal destino para Ecuador.

Rafael Trujillo, director de la Cámara Nacional de Pesquería (CNP), señala que la firma con la UE generó más seguridad y estabilidad en las ventas ecuatorianas, los exportadores pudieron hacer contratos a largo plazo. El bloque europeo captó el 66% de las exportaciones nacionales, aunque el promedio histórico ha sido por encima del 50%, añade.

Este año “el mar también es generoso”, señala Bruno Leone, presidente de la CNP, por lo que espera que las proyecciones de ventas para el 2018 sean similares.

En tanto, los envíos a Estados Unidos aumentaron 17,1% en valores (USD 112 millones) y 8,3% en peso (19 708 toneladas), sobre todo de atún en ‘pouch’.

Más del 90% del atún en ‘pouch’ se va a esa nación. Hasta el 2014 el producto nacional estaba exento de aranceles, pero a raíz del vencimiento del Atpdea el atún en agua paga 12% y en aceite 35%.

Para Leone los acercamientos bilaterales con EE.UU. son positivos para lograr un acuerdo comercial que mejoraría la competitividad. “Las ventas se pueden duplicar”. No obstante un convenio, los atuneros insisten en el pago de los Certificados de Abonos Tributarios, creados en el anterior Gobierno para apoyar a los exportadores que comercializaban con EE.UU. Pero el exministro de Finanzas, Carlos De la Torre, dijo que no sería reconocido ese pago.

Galapesca, empresa instalada en Guayaquil y subsidiaria de StarKist (marca número uno de conservas de atún en EE.UU.), es la principal exportadora de ‘pouch’. Por eso, Trujillo dice que la posibilidad de que se concrete el acuerdo podría abrir las puertas a nuevas inversiones. Él añade que una planta como la de Galapesca se beneficiaría con la reducción de aranceles, podría incrementar sus ventas, y debería ampliar sus instalaciones ante esa demanda.

A inicios de marzo, los líderes de los sectores atunero, bananero y camaronero también pidieron al régimen celeridad en las negociaciones para un acuerdo comercial con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA). Ese bloque lo integran Suiza, Liechtenstein, Noruega e Islandia.

El ministro de Comercio, Pablo Campana, anunció que el convenio se firmaría en junio próximo.

Para los atuneros ese mercado significaría un incremento en las exportaciones de 25%, ya que es un mercado que paga más por productos con valor agregado.
“Es un mercado pequeño, pero un acuerdo con EFTA permitirá seguir sumando a la diversificación de mercados”, según Trujillo.

Datos

Las ventas al mercado latinoamericano tuvieron un crecimiento de 9% en valores. El 92% de los envíos a la región se concentró en cinco países: Colombia, Argentina, Chile, Brasil y Perú, según información de la CNP.

Los diez principales mercados de destino representaron el 88,2% de las exportaciones nacionales de lomos y conservas de atún. Esos países son España, EE.UU., Holanda, Italia, Colombia, Argentina, Alemania, Reino Unido, Francia y Chile.

España es el principal país de destino para Ecuador y las ventas aumentaron 33%.


Ecuador tiene la flota atunera más potente del Pacífico Oriental

En el muelle internacional de Manta se desembarca el atún que va a las plantas. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES

En el muelle internacional de Manta se desembarca el atún que va a las plantas. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES


Las tres especies principales que captura la flota atunera son: barrilete, aleta amarilla y patudo. Estas sirven de materia prima para las plantas industriales.

En el 2017 las capturas ascendieron un 3,1%, en relación con el 2016. Fueron 286 383 toneladas (t), esto significó un adicional de 8 647 t. Con esos niveles, el país mantuvo el liderazgo en la región.

Pese a que Ecuador creció en capturas, el volumen de pesca total en el océano Pacífico Oriental (OPO), que fue de 607 819 t, cayó 4,5%, en relación con el 2016.

Esto se debió a que las capturas de México, EE.UU. y Venezuela disminuyeron. En tanto, la flota ecuatoriana capturó el 47,12% del total de pesca de atún del OPO.

Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesquería (CNP), sostiene que la capacidad de acarreo de la flota atunera ecuatoriana la convierte en la de “mayor potencia” en la región y la segunda a escala mundial.

Ecuador tiene derechos registrados y reconocidos a través de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT). En el mundo, para efectos del control de la pesquería, existen estos organismos regionales de ordenamiento. Ecuador es uno de los 23 países que integran la CIAT, ente que establece la cuota de pesca, registra las flotas y su capacidad.

El año pasado, Ecuador logró en el organismo regional un acuerdo trianual de medidas de conservación para aumentar la veda del atún de 62 a 72 días al año.

Actualmente, la flota de bandera ecuatoriana tiene registrados 116 barcos con una capacidad de acarreo de 93 000 toneladas.

Rafael Trujillo, director de la CNP, explica que hay barcos con capacidad de capturas desde 150 a 200 toneladas, hasta el más grande, de 2 500 t, que pertenece a Sálica Ecuador, con capital español, que atraca en el muelle privado de Posorja (Guayas).

La mayoría de la flota está en Manta. Los barcos industriales atracan en el muelle de la Terminal Portuaria de Manta, que opera la chilena Agunsa hace un año.

Con grúas externas se extrae la pesca congelada de los barcos hasta carros cisternas que lo llevan a las plantas procesadoras.

Gustavo Núñez, vicepresidente del Directorio de la Cámara Ecuatoriana de Industriales y Procesadores Atunero, dice que la debilidad es tener una flota antigua, entre 30 y 40 años. Con esos barcos se hacen faenas de hasta 60 días, por las distancias en las que se encuentra el atún.

“El esfuerzo que hace el industrial ecuatoriano es significativo al haber posicionado al país como la segunda flota en el mundo”.

Núñez señala que necesitan incentivos de créditos blandos, para renovar la flota y apuntalar el crecimiento del sector, que llega a USD 600 millones en activos. Según Leone, la Cámara presentó un programa de renovación de la flota durante los diálogos con el Gobierno, el año pasado. Y ya tuvo la acogida la ministra de Acuacultura y Pesca, Katiuska Drouet.

La antigüedad de los barcos eleva los costos de operación. Leone explica que hasta ahora ya se ha hecho contacto con astilleros del mundo, que vendrán a presentar sus ofertas. El plan también contempla un esquema de financiamiento adecuado. Un barco de
1 500 m³ cuesta alrededor de USD 36 millones, en Europa.


El valor agregado está en el sabor y en los empaques

El atún en ‘pouch’ pasa por las máquinas de sellado automático, en la planta de Fishcorp, en Manta. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES

El atún en ‘pouch’ pasa por las máquinas de sellado automático, en la planta de Fishcorp, en Manta. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES


Diversificar los sabores, así como los empaques y las presentaciones del atún son algunas de las innovaciones que desarrollan las compañías atuneras ecuatorianas.

Ofrecer al consumidor una alternativa “lista para servir” se ha convertido en parte del valor agregado de firmas como Galapesca, una de las procesadoras. Su planta está ubicada en Guayaquil y opera desde 1991.

La compañía es una subsidiaria de StarKist Co. y exporta la totalidad de su producción. A diario, Galapesca produce alrededor de 80 000 cajas de 12 fundas de atún ‘pouch’; además cuenta con una cámara frigorífica con capacidad para 7 500 toneladas.

Su gerente financiero, Xavier Alonso, asegura que la tecnificación de los procesos es el camino a seguir. “Estamos buscando nuevas tecnologías y modalidades”.

Él considera que el valor agregado de la empresa es la mano de obra ecuatoriana, pues ofrece un alto porcentaje de plazas de empleo. Actualmente en Galapesca trabajan cerca de 1 900 personas. Además, dice, aportan cerca de 70% de componentes nacionales a un producto que se distribuye en el mercado norteamericano.

Las materias primas y los insumos son de Ecuador y se destinan a un mercado demandante y exigente como el de EE. UU.

Alonso asegura que parte de la innovación de la compañía es la presentación del atún: un envase flexible, llamado ‘pouch’, con diseños que responden a los sabores que se agregan al producto.

La oferta de Galapesca es variada y está en permanente investigación, añade Alonso.
El atún que produce y vende presenta cerca de 10 sabores distintos. Los parámetros los reciben de StarKist. Entre las presentaciones que ofrecen están las variedades tapatío, elaborada con la salsa picante; ranch, lemon y ahumado.

Tecopesca C.A. es otra de las compañías procesadoras de atún. Está ubicada en Manta, en Manabí, e inició sus operaciones a finales de la década de 1990 con capital ecuatoriano.
De acuerdo con su filosofía, el objetivo de la empresa es la innovación en las áreas de producción de alimentos. La estrategia se orienta a la diversificación de productos con la apertura hacia otras líneas de alimentos como conservas y preparados.

En el área del atún, tiene las marcas Tunalia, Oromar y Friscku. Esta última se comercializa como una opción económica.

En su estrategia de innovación de portafolio, incorpora en la marca Oromar la presentación del atún en paté o filete, con diversos sabores. Mientras que en Tunalia, cuenta con tres líneas: la clásica, la especial, que incluye presentación ‘pouch’, y la selecta, en envases de vidrio.

El presidente de la Cámara Nacional de Pesquería, Bruno Leone, asegura que también en la fase de procesamiento es necesario incorporar mayor tecnología para ganar competitividad en el mercado internacional.

Leone añade que en el mundo del sector atunero ya hablan de la revolución industrial 4.0. Cuenta que ha visto plantas procesadoras en España que operan totalmente robotizadas, con lo cual se reemplazaría la mano de obra en ciertos procesos.

De igual manera, señala que en otras empresas hay procesos que son totalmente robotizados en las áreas de cocción, empaquetamiento, bodegaje. “Esa tecnología no la producimos”, dice. Es necesario importarla. Sin embargo, es complicado por los altos costos que representa por los impuestos.