Fernando Mendoza. Redacción Quito
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‘Los ecuatorianos no se identifican con la producción nacional’, según Javier Díaz

Los precios del algodón, el año pasado, estuvieron inestables y esa variación alteró las previsiones para el 2012 de la industria textil. El caso ecuatoriano no fue la excepción, aunque también inciden otros aspectos que preocupan al sector. Este segmento de la industria ecuatoriana ha tenido un crecimiento del 5% en los últimos 15 años. Sin embargo, para este año el panorama no es alentador y se prevé que no se llegue al crecimiento de años anteriores. A eso se suma que el mercado nacional no es rentable para la industria, por ende, los empresarios quieren ingresar a Colombia. El vecino del norte alcanzó un tratado de libre comercio (TLC) con EE.UU. y eso dinamizará su producción con miras a exportar. Ahí queda un nicho en el que quiere participar la industria local.

¿Cuál es la situación del sector textilero ecuatoriano en la actualidad?

En los últimos 15 años se ha mantenido un crecimiento promedio para el sector de un 5%. Pero el primer semestre del 2012 y lo que va del segundo no han sido exitosos para las empresas atadas al negocio. La cadena productiva está dividida en dos: textil y confección. Pero somos una sola fuerza de producción y puedo decir que, tanto en el eslabón de la parte textil -donde está la fabricación de hilados y telas-, como la parte de confección -que es la manufactura de prendas de vestir y de textiles de hogar-, se ha sentido una reducción de ventas en el presente año.

¿A qué se debe ese comportamiento?

No tenemos una respuesta clara, pero hemos detectado cuatro puntos críticos. El primero se ata al incremento de las importaciones de ropa. Este año se prevé que unas 10 000 toneladas de vestimenta que lleguen al país y el año pasado no se llegó ni a 5 000. Otra razón es el tema de las remesas. La reducción de ese capital ha hecho que exista menos poder adquisitivo en los ciudadanos y eso se traslada a las ventas. Otro de los problemas detectados es la restricción del uso de tarjetas de crédito y eso afecta a la industria. Un dato estadístico: el mes de la madre de este año (mayo) fue el más bajo en ventas del sector textil de la última década. El cuarto factor, que a veces sube y a veces baja, es el contrabando de ropa.

¿Cómo se califica al comportamiento de consumo del comprador ecuatoriano?

Los ecuatorianos no están identificados con el producto nacional. Estamos claros en que los clientes no deben adquirir materia prima por el simple hecho de que sea de acá. La idea es que diga ‘made in Ecuador’, pero que esté bien hecho. Y justo en ese paso deben tecnificarse los productores. Ellos deben dar productos bien hechos y agradables.

¿Cómo les afectaron las variaciones en los precios del algodón (USD 2,50/libra) el año pasado?

Fue complicado, ya que el sector es sensible a la variación de la materia prima. Para un hilandero, que es la primera parte de la cadena de producción, el costo de la materia prima puede representar más del 60% de producción. Esos incrementos incidieron en la productividad e hizo que el sector tenga una inflación importante en el 2010 y 2011. Fue uno de los rubros que más incidió, el de prendas de vestir, para el incremento de la inflación de esos dos años.

¿Hubo falta de liquidez en las empresas?, ¿qué estrategias utilizaron para mitigar la crisis?

Claro que sí. Sin embargo, para no sentir la crisis la estrategia se centró en manejar adecuadamente el abastecimiento de la materia prima. Por eso, se negociaron contratos a largo plazo con los proveedores de materia prima, principalmente de EE.UU., para tratar de estabilizar el precio. Actualmente, el precio del algodón bajó (USD 0,75 la libra) y los grandes consumidores como China, India, Pakistán -que son proveedores y compradores de algodón-, están rompiendo los contratos con los proveedores de algodón o renegociándolos. En el Ecuador conozco a unas tres empresas que se vieron obligadas a renegociar contratos con sus proveedores. Estaban anclándose a un precio altísimo, cuando la competencia estaba comprando en un precio de USD 0,75.

¿Cómo está la producción en el país?

En el país se consumen unas 24 000 toneladas de algodón anuales. El 6% de ese volumen es ecuatoriano; el 80% llega desde Estados Unidos, y el resto viene de Colombia, México, Brasil, entre otros países. La materia prima ecuatoriana es muy buena, pero no le sirve a todas las industrias del país.

¿Por qué?

El algodón se mide por su largo de fibra y por su resistencia, color, etc. El largo de la fibra ecuatoriana es media y en Ecuador las empresas utilizan fibra corta. Entonces, a ellos no les sirve el algodón nacional. Otro inconveniente es que es un cultivo de riesgo. Se debe mucho a las condiciones climáticas. El algodón se cultiva en Manabí, Guayas y este año se experimentó en Santa Elena. En el 2012 la producción creció en un 6 ó 7%. Para alentar a la producción, AITE garantiza al agricultor la compra del 100% de la producción antes de que siembre. Además, tiene un precio con premio. Si yo quiero traer algodón de EE.UU. a Quito, Guayaquil o Cuenca, estará en USD 0,95 la libra. Este año se está pagando USD 1,17 por el algodón ecuatoriano.

¿Qué otros problemas tiene la producción?

La baja productividad de los agricultores. Nosotros estamos, más o menos, produciendo unos 40 quintales por hectárea. En cambio, en otros países como Perú o Colombia, la producción está por encima de los 100 quintales por hectárea. Ahí hay una clarísima baja productividad. Este año se habrá sembrado entre 1 800 y 2 000 hectáreas y estimamos tener una producción de 1 700 toneladas a escala nacional. Actualmente, como Asociación, ya hemos absorbido toda esa producción.

¿Cómo avanza la posibilidad de ingresar con producto nacional a Colombia?

Esa posibilidad se la viene trabajando desde hace unos tres meses. Ellos firmaron un TLC con EE.UU. y sus fuerzas estarán destinadas a exportar y ahí hay un nicho para nuestro producto. No será fácil, allá hay marcas fuertes y competitivas, algo que no se replica con el producto ecuatoriano. Acá hay ropa que no tiene marca y pasa desapercibida, no por su calidad, sino porque no tiene renombre. Los colombianos son clientes exigentes que sí se fijan en el valor de la marca y precisamente en eso estamos trabajando.

ACERCA DE JAVIER DÍAZ

La industria textil marca su trayectoria empresarial

  • Su formación. Tiene un MBA en Administración de Empresas en la U. San Francisco de Qui
  • Experiencia. Presidente de la Asociación de Industriales Textiles desde el 2005.
  • Otras actividades. Es fundador de la Corporación Ceestra, que promueve la donación de órganos.