ARTURO CASTILLO Motivador y prof. de técnicas psicorrelajantes
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Ejecutivos que se desvelan por su empresa

La globalización ha hecho del tiempo y el espacio convenciones relativas. El mercado global trabaja 24 horas, 365 días al año. Y falta tiempo... En ninguno de los hemisferios se duerme a pierna suelta; siempre hay alguien vigilante de las máquinas, del mercado de valores, de la superproducción, del abastecimiento de objetos, de las estrategias publicitarias, de la innovación de los productos.

Inmensas corporaciones ocupadas en devorar los tibios intentos de pequeñas empresas que quieren emerger; transnacionales que manejan imperios, pero que se resienten cuando la economía da signos de riesgo, cuando en algún punto del planeta se produce un "aleteo de mariposa" financiero. Entonces los dueños de escalofriantes fortunas se ponen nerviosos y hacen jugadas -no muy ingenuas-, que suelen provocar depresiones, crisis, recesiones y otras "patologías" económicas.

Claro, detrás de esta frenética actividad hay gente que se desvela, que se encarga de que todo fluya con normalidad. Es común, por ejemplo, que los ejecutivos de compañías internacionales, responsables del manejo local o regional, estén sujetos a horarios inusuales, alineados con la matriz.

Su dinámica es distinta, no solo en lo referente al horario, sino debido a la influencia operativa, al estilo laboral de la oficina principal. El gerente 'overseas' debe estar disponible a tiempo completo, por ello, la tecnología es su mejor aliada.

A la postre, la fuerza del hábito hará lo suyo: las reuniones virtuales de directorio, de madrugada, ya no serán un problema.

Diluidos el tiempo y el espacio, otras barreras, como el idioma, las idiosincrasias locales, los mercados y productos, se resuelven eficazmente. Los ejecutivos trasnochadores o madrugadores son puentes que allegan culturas, que salvan particularidades y facilitan el flujo de iniciativas empresariales a nivel mundial.

En lo concreto, la pregunta es si los horarios extremos no restan efectividad a los ejecutivos; sea porque su sueño es incompleto y probablemente sobresaltado, o porque tienen que hacer clics mentales y emocionales que les permita fluctuar "entre dos mundos".

[email protected] "estos profesionales Son flexibles con los husos horarios,  pero más, son psicológicamente flexibles"