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Los ejecutivos tienen mayores retos en la dirección empresarial

¿Cuáles son los retos de liderazgo mundial en el siglo XXI? Roberto Salem, docente de la Universidad San Francisco de Quito, dice que los principales retos de las nuevas cabezas de las empresas son: la globalización, el avance tecnológico, la innovación, crecimiento de la población, administración de recursos humanos y la protección del medio ambiente.

Eso no es todo. Salem apunta a que estos líderes deben tener una mente global; además, creatividad, flexibilidad, habilidades de comunicación, capacidad para crear y liderar el cambio, capacidad de trabajo en equipo, motivación para aprender, carisma, respeto por los demás y sensibilidad.

Solo así lograrán que los equipos de trabajo se comprometan con las labores y sintonicen adecuadamente lo que como líder quiere transmitirles.

Roberto Estrada, socio de Deloitte, comenta que a las cualidades que explica Salem se deben juntar a una filosofía de ‘hacer-hacer’. Es decir, “un directivo se convierte en un director de orquesta, que está tratando de lograr que su equipo confíe en su sinfonía. Así, el ejecutivo está dirigiendo las partes o los movimientos estratégicos, para que los otros (colaboradores de la empresa) sean los que desarrollen o producen”.

Estrada añade que un gerente general debe estar pendiente de la estrategia, debe ‘visionar’ lo que se viene y cuáles pueden ser los aspectos que en el futuro impacten, o que de alguna manera afecten al negocio. Así, estará preparado para cualquier situación adversa.

Augusto Garzón, presidente ejecutivo de Governance S.A., explica que ahora la misión estratégica de un líder de compañía es compartida. Para él, antes, el objeto de la empresa era el lucro y nada más. Por esa razón, en esa visión no se incluía a los actores del mismo proceso productivo: los empleados, los proveedores, los clientes, la comunidad y el Estado o el mismo Gobierno.

“Lo que sucede ahora es que estos actores han golpeado las puertas de las empresas y han dicho: estamos presentes, somos parte de los procesos así que inclúyenos. Por eso, en ese tema la gestión de los clientes pasa por ser más amplia, competitiva y utiliza estrategias de transparencia y gestión”.

Garzón también habla de cómo ejercer el liderazgo en empresas familiares. Para él, el mayor cambio ha sido implementar las normas de gobierno corporativo y directorios al interior de la empresa familiar”.

La firma PWC Asesores, en la edición de su revista de junio, se refiere a este punto de vista. Menciona que existen empresas que aplican gobierno corporativo o incorporan directivos y administradores externos, en el caso de ser necesario, para que supervisen el rendimiento de familiares que trabajarán para la empresa de la misma manera que lo hacen con el desempeño de directivos externos.

En la misma publicación, PWC cuenta que de 1 600 propietarios y directivos de empresas familiares de 35 países, el 31% continúa en manos de los empresarios que las fundaron. Además, señala que solo el 36% ha sobrevivido el paso a la segunda generación.

La encuesta también revela que el 27% de las empresas -que aumentaron en un 36% en los mercados emergentes- esperan que cambien de propietarios en los próximos cinco años.

Si bien las firmas más grandes están más preparadas para la transición que las pequeñas, el 68% de los directivos prevé que los miembros de la familia asumirán uno o varios puestos dentro de la alta dirección del negocio, aunque el 11% - 34% en Norteamérica- tiene previsto eludir por completo a sus familias.